Author: Eva Bargues

¿Cómo gestionar el hambre emocional? ¿Por qué a veces creemos que comer nos ayudará a sentirnos mejor?

Seguro que te ha pasado. Has tenido un día estresante en el trabajo, has discutido con tu pareja y te sientes triste.

Lo primero que haces al llegar a casa es atracar el frigorífico o la despensa. 

Y además vas a elegir chocolate, pizza, helado, comida rápida o cualquier tipo de alimento con el que tratar de evadirte.  

Pues verás, tengo una buena y una mala noticia para ti. 

La mala es que la comida no soluciona los problemas emocionales, los empeora. 

La buena es que el hambre emocional se puede trabajar. ¿Quieres saber cómo? Sigue leyendo 🙂 

El hambre emocional no se puede llenar con comida

Utilizar la comida como una herramienta de consuelo y de evasión es mucho más común de lo que piensas. 

De hecho, yo misma la utilicé para aliviar mis inseguridades. Pensaba que la comida me reconfortaba, que me ayudaba a calmar los miedos, que con ella dejaba de sentirme tan sola y triste. 

Pero no era así. 

Por más que comía y comía, esas sensaciones no desaparecían. Es más, iban en aumento. Cada vez me sentía más sola, más insegura y además gané algunos kilos, lo que me hizo caer en la bulimia. 

De esto han pasado ya unos años, pero sé de primera mano cómo te sientes, y por eso sé que lo primero es asumir que la comida no es la solución a tus problemas. Lo segundo, saber que no estás sola en esto

Habla sobre lo que te ocurre, exteriorízalo, y si no encuentras a nadie con quien hacerlo, recuerda que puedes contar conmigo. 

Reconciliarte contigo misma y con la comida es imprescindible si quieres estar en paz. 

El círculo vicioso del hambre emocional

Ya hemos visto que comer para calmar la angustia, la tristeza, el agotamiento, el estrés, la soledad o el enfado, no es la solución.

Así no conseguirás calmar estas emociones y entraras en el Círculo Vicioso del Hambre Emocional.

Te lo explico con este gráfico: 

Cómo gestionar el hambre emocional - Begreenchica

Fuente: HELPGUIDE ORG INTERNATIONAL

 

¿Cómo saber si es hambre emocional? 

Te propongo un pequeño test para que puedas reconocer algunas rutinas asociadas al hambre emocional:

  1. ¿Comes más cuando tienes estrés o te sientes agobiada?
  2. ¿Comes sin hambre o incluso cuando ya estás saciada?
  3. ¿Comes para sentirte mejor cuando estás triste, con ansiedad, aburrida, enfadada o irritable?
  4. ¿Te recompensas con comida?
  5. ¿La comida te hace sentir segura? 
  6. ¿Te sientes fuera de control con la comida?

 

Si te identificas con alguna de estas situaciones, es posible que ya estés atrapada en el círculo vicioso del hambre emocional.

Puede que comer te siente bien al principio, pero los sentimientos siguen ahíY a menudo te sientes peor que antes debido a la comida innecesaria que acabas de consumir.

Cuáles son las emociones que causan el hambre emocional

El primer paso para poner fin a este círculo vicioso es conocer cuáles son las emociones que causan el hambre emocional para poder así anticiparte.

Toma nota de las causas más comunes del hambre emocional son:

 

Estrés

¿Has notado que el estrés te da hambre? 

Es totalmente normal, ante una situación de estrés se dispara el cortisol y el cuerpo te pida alimentos salados, dulces y fritos, alimentos que te van a dar una falsa explosión de energía y placer.

Así que la ecuación es clara: a mayor estrés más probabilidades de recurrir a la comida para calmarte.

 

Aburrimiento o sensación de vacío

Comer por aburrimiento es otra de las situaciones más comunes.

Intentamos llenar nuestro vacío interior o nuestra insatisfacción con la vida con comida. 

Seguro que te suena, que alguna vez te has dicho:  “no tengo nada que hacer así que voy a picar algo…” 

 

Hábitos de tu infancia

Suele ser habitual que los padres premien el buen comportamiento de los hijos, o intenten levantar el ánimo de sus hijos en situaciones difíciles, con un helado, una pizza, una hamburguesa, chucherías. 

Estos hábitos se han quedado grabados en nuestro subconsciente y de adultas los reproducimos para sentirnos mejor cuando no estamos anímicamente bien. 

 

Emociones como la ira, miedo, tristeza, ansiedad, soledad o inseguridad

Comer puede ser una forma de “calmar” las emociones incómodas.

Son emociones difíciles de manejar, y por eso tratamos de buscar un refugio accesible y rápido como la comida (aunque termine convirtiéndose en una trampa). 

Sigue leyendo y te mostraré algunas ideas para poner en práctica como  alternativa a la comida. 

Estas son algunas de las emociones que desencadena el hambre emocional, pero si conoces alguna más, déjame un comentario más abajo. Me encantará conocer tu experiencia.

 

Cómo gestionar el hambre emocional

Puede que hasta ahora hayas sentido que no puedes hacer nada para controlar ese impulso que te lleva a comer compulsivamente.

No importa lo impotente que te sientas, te aseguro que es posible ponerle fin al hambre emocional. 

Prueba comenzando por estos tips: 

 

  • Lleva un diario, anota tus emociones y las respuestas que tienes ante ellas.

 

Cada vez que tengas un arrebato y quieras comer en exceso, para un momento, y piensa qué desencadenó el impulso. Puede ser una reunión familiar, una fecha límite, un exceso de trabajo…

Este es uno de los ejercicios que recomiendo a las mujeres que trabajan de manera individual conmigo, y de verdad que es realmente útil. Anota todo en tu diario y pronto verás aparecer un patrón de conducta.

 

  • Busca alternativas a la comida para alimentar tus emociones.

 

Una vez que has identificado esas emociones que te llevan a comer sin control, el siguiente paso es buscar una respuesta alternativa a la comida. 

Te propongo algunas herramientas:

– Si sientes soledad: llama a esa persona que sabe sacarte una sonrisa. Busca entre tus fotos recuerdos que te animarán. Adopta una mascota, los animales saben muy bien cómo reconfortarnos con su amor.

– Si lo que sientes es ansiedad, para un momento. Haz una pausa. Sal a dar una vuelta, camina, haz ejercicio, o vete al gym. Suelta esa energía que te está paralizando.

– Si es agotamiento, no sigas. Tu cuerpo te está enviando señales claras. Date un respiro, date un baño caliente, tomate una taza de té o de tu infusión favorita.

– Si es aburrimiento, recupera un hobby, seguro que lo tienes. La lectura, las manualidades, los pasatiempos, te harán pasar un buen rato.

 

  • Diferencia el impulso de comer y el hambre real.

Cuando sientas esas ganas de atracar el frigorífico, espera 10 minutos.

Aprende a diferenciar el hambre emocional del hambre física.

La primera diferencia, y la más clara de identificar, es que el hambre emocional tiene urgencia por ser calmada.

El hambre física puede esperar, y la prueba más efectiva es darte una pausa de 10 minutos antes de responder a esta necesidad.

Si pasado este intervalo de tiempo sigues con hambre, intenta calmarla con una manzana, por ejemplo.

El hambre física recibirá con agrado este alimento, pero el hambre emocional lo rechazará, necesitas dulces, fritos, salados… 

Si esta es tu respuesta, ya lo sabes, estás ante hambre emocional, identifica qué te pasa y pon en marcha una alternativa. No alimentes tus emociones con comida.

 

  • Practica una alimentación consciente.

El hambre emocional te lleva a consumir alimentos de poco valor nutricional. 

Comes rápido, sin saborear, tu único fin es llenarte, pero el vacío es emocional, y te llevará a comer en exceso, seguirás comiendo aún cuando estés llena. Siempre quieres más.

Mi consejo es que aprendas a disfrutar de la comida con una alimentación consciente.

Elige tus alimentos con mimo, quiérete. Saboréalos. Pon tu atención en lo que estás haciendo, no comas por comer o mientras estás haciendo otra cosa.

 

  • Apóyate en una comunidad donde compartir cómo te sientes y recibir ese apoyo que tanto te cuesta encontrar, como por ejemplo la Escuela Come Sano y Quiérete.

Así, cuando te sientas sola, o las emociones negativas te invadan, podrás sentir ese apoyo reconfortante que te ayude a tomar mejores decisiones.

 

Si quieres seguir leyendo sobre el hambre emocional, puedes hacerlo en los siguientes artículos: 

 

 

Y si quieres empezar un cambio en tu estilo de vida, te invito a descargarte mi nueva guía Come Sano y Quiérete, y descubrir herramientas básicas para nutrirte y aumentar tu autoestima. 

 

Cuéntame en los comentarios qué plan B vas a diseñar para cuando aparece tu hambre emocional. 

Las dietas para perder peso no funcionan. Eso es algo que seguramente ya sepas. 

Y lo sabes porque llevas años haciendo dieta y sí, a veces bajas de peso, pero en cuanto te descuidas, recuperas el peso perdido mucho más rápido de lo que te costó bajarlo. 

Lo que no sabes es realmente por qué no funcionan. Es frustrante, pero aun así siempre vuelves a probar con otra. Y después con otra. 

En realidad las únicas dietas para perder peso que funcionan no son en sí una dieta. 

Si quieres bajar de peso de manera continuada, sin efecto rebote y mantener el peso ideal para siempre, hay otro camino. 

Quédate que te lo cuento. 

  

A qué llamamos hacer dieta

 

En primer lugar, vamos a definir a qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de dieta, y lo definiremos como “un plan de alimentación temporal y restrictivo con el objetivo de perder peso”.

Dieta es una palabra muy amplia que define la comida y bebida habitual de una cultura, una persona o un animal. Pero decidir “ponerse a dieta” implica llenar de prohibiciones nuestro día a día: cero azúcares, cero grasas, prohibida la fruta, adiós al pan y ni hablar del chocolate. 

Cualquier tipo de norma es válida en nuestra dieta, muchas veces sin cuestionarnos realmente en qué se basa. 

Seguramente sepas de lo que te hablo si te digo: “Cómo perder 5 kg en 8 días con la dieta de la alcachofa”, ¿verdad?

Las dietas para perder peso no son dietas, son un estilo de vida

 

El 95% de las personas que han perdido peso “haciendo dieta” lo recuperan en menos de 5 años. El tan temido efecto rebote. Pero, ¿por qué sucede esto?

  1. Tu cuerpo es sabio y no quiere que mueras de hambre por lo que ante una restricción drástica de la ingesta alimentaria reacciona desacelerando el metabolismo, lo que dificulta claramente la pérdida de peso.
  2. Las dietas muy restrictivas eliminan el placer de comer. Si tu plan de alimentación resulta un sacrificio, una imposición, o un castigo, hará que tu relación con la comida siga igual o empeore. Al final volverás a tus patrones alimentarios anteriores y que fueron los causantes de tu aumento de peso. Este es el inicio del “efecto yo-yo” que puede derivar en serios problemas de salud.
  3. Un efecto adverso muy frecuente en las dietas es el hambre emocional y los “atracones”. Nos hemos autolimitado tanto que nos hemos generado una ansiedad incontrolable por ingerir alimentos, en gran cantidad y por supuesto de la peor calidad. ¿Te suena verdad?
  4. El engaño de los productos “milagro”, un lucrativo negocio que mueve millones de euros en la red. La Agencia Española del Medicamento recomienda no comprar por internet pastillas para adelgazar y otros sucedáneos.

 

 

Entonces, ¿cómo puedo perder peso? 

 

Si quieres perder peso, deja de hacer dieta y cambia tu estilo de vida. 

La mejor dieta es aprender a comer bien, cambiar tus malos hábitos y abrazar una alimentación sana, basada en más vegetales crudos y menos procesados.

Pero sobre todo, la clave es desarrollar una relación saludable con la comida. ¿Qué significa esto? 

  • Aprende a tomar decisiones inteligentes que promuevan la buena relación con la comida. Por ejemplo, en lugar de restringir o prohibirte comer algo, elige conscientemente empezar a priorizar alimentos que tienen un alto valor nutricional y que son limpios, y deja para ocasiones especiales los no tan saludables. No se trata de una prohibición: recuerda que estarán ahí siempre que quieras. 
  • Mantén un estilo de vida activo. Haz ejercicio al menos tres veces por semana, camina todo lo que puedas, abandona el sedentarismo. Bajarás de peso y además mejorarás tu salud y tu estado de ánimo.
  • Disfruta de la vida, y no le des más poder a la comida del que tiene. De verdad. Comer no tiene por qué ser el centro de tu vida, es más, con pequeños cambios puedes ir encontrando el disfrute en pequeños placeres como ver un atardecer, jugar con tus hijos o ver una película. 

 

 

Antes de despedirme, tengo un regalo para ti

 

Tengo una súper sorpresa para ti: ¿quieres empezar a cambiar ya?

Entonces descarga mi NUEVA Guía Gratuita Come Sano y Quiérete  y consigue los cambios que te harán sentir más vital, aumentarán tu energía y mejorarán tu aspecto y tu salud.

En ella encontrarás consejos, herramientas, listas de la compra y recetas para iniciar este nuevo estilo de vida que te acompañe hacia tu mejor versión. 

Puedes descargarla gratis aquí. 

 

Cuéntame, si tuvieras que poner un número, ¿cuántas dietas has comenzado a lo largo de tu vida? 

 

 

 

 

Hay una frase que leí hace un tiempo que dice: “Si usted me conoce basado en lo que yo era un año atrás, usted ya no me conoce más. Mi evolución es constante. Permítame presentarme nuevamente.” 

 

Pues bien, mi cambio desde que Begreenchica nació, y especialmente durante este último año, ha sido espectacular. 

 

Tanto mi vida personal como mi vida profesional han estado llenas de acontecimientos muy especiales, y por eso he decidido compartirlo con vosotras en este post. 

 

Porque sí, sin vosotras que estáis ahí al otro lado, nada de esto hubiera sido posible. Por eso, quiero empezar dándote las gracias: GRACIAS

 

Cada una de mis lectoras, de mis seguidoras y de mis clientas formáis parte fundamental del proyecto profesional más bonito en el que he estado inmersa, y mi gratitud hacia cada una de vosotras es incalculable. 

 

Así que llegadas hasta aquí, quiero contaros el camino transformador que he recorrido junto a Begreenchica porque sé que para muchas de vosotras puede ser un regalo motivador, inspirador y alentador para vuestras vidas. 

 

Si puedes volar, por qué gatear

 

El 27 de enero de 2017 decidí dejar voluntariamente mi trabajo y emprender el vuelo con Begreenchica. 

 

Detrás de esta decisión había mucho vértigo, por supuesto, pero también la certeza de que con entrega y pasión se puede llegar mucho más lejos de lo que podemos imaginar. 

 

Así que fui valiente, y abrí mis alas

 

Ahora, miro para atrás y después de haber trabajado con más de 500 maravillosas mujeres desde aquella decisión sé que fue una de las mejores decisiones de mi vida. 

 

Curiosamente, me doy cuenta que de manera inconsciente estaba preparando mi vida para todo lo que tenía para mí. Porque sí, en aquel entonces, esto no había hecho más que comenzar. 

 

A mis consultas individuales se sumaron los programas online, y a ellos los retiros, los talleres de cocina y mi niña bonita: la Escuela Come Sano y Quiérete

 

Todo mientras seguía evolucionando, experimentando y haciendo que todo lo que me acompañaba en la vida me llenara de felicidad. Atrás quedaron las cargas, la falta de coherencia y los compromisos incómodos que no iban conmigo. 

 

De pronto la vida fluía. Mi estilo de vida, el que comparto con vosotras, me llenó de serenidad y calma. La que necesitaba para conectar con mi área espiritual. 

 

Y es que sí, si tuviera que ponerle un titular a mi 2019, sería: el año de mi despertar espiritual. 

 

Una transformación que he podido compartir con los dos amores de mi vida, mi hijo Víctor, que ha cumplido 18 años este año, y mi chico Blas, con el que me caso en 2020.

 

Así es, estamos prometidos 🙂

Además este año he podido hacer varios retiros de silencio que me han ayudado aún más a conectar con mi lugar en el mundo. Uno de los últimos, en Siete Aguas, en la casa espiritual de la familia misionera del Verbum Dei. Fue una experiencia espectacular. 

En agosto cumplí 51 años, y me siento más feliz que en toda mi vida. Gracias a mis amigos Anahí, Javier, Denisse y Alejandra por prepararme la fiesta de cumpleaños más Begreenchica posible.

Gracias a mi socia y amiga María Saiz, con la que es un lujazo trabajar, dueña del catering sostenible MenjArte

 

 

Gracias a Séfora Bermúdez, por estar siempre ahí cuando la necesito con sus ideas brillantes y su sensatez, y a Ángela Suaz, porque sin ti esto no chutaría 😉 

 

3 años no significan nada, y lo pueden significar todo. Para mí, estos tres años han sido un trayecto tan enriquecedor que no puedo dejar de sentir gratitud hacia todo lo que me rodea. 

 

Si tienes un sueño, no dejes de intentarlo por pensar que es tarde, que no eres capaz o que los sueños son para otros. Tu vida puede transformarse en lo que tú quieras, te lo prometo. 

“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá. Porque quien pide recibe, el que busca halla y al que llama se le abre” (Mt 7:7-8)

Gracias por haberme acompañado hasta aquí. Recuerda que con amor y constancia, puedes volar hasta donde tú quieras. 

 

Una de las preguntas que más me hacéis es sobre qué suplementos recomiendo para complementar una alimentación saludable. 

Quiero recalcar la palabra “complementar” porque una idea errónea que suele aparecer es la de poder sustituir la alimentación equilibrada por un suplemento. 

La alimentación es la base de todo, y no hay nada que la pueda sustituir. Si tu menú se basa en verduras, en frutas, en cereales, legumbres y semillas, estarás aportando la mayoría (excepto la B12) de los nutrientes que necesita tu cuerpo, por lo que puedes estar tranquila. 

Aun así, debido al empobrecimiento de los suelos y a la monotonía en nuestras dietas, hay ciertos suplementos que pueden ser interesantes para asegurarnos el correcto aporte de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, o para aquellos momentos en los que nuestra salud necesita un apoyo extra. 

Por eso hoy quiero hablarte de los suplementos que recomiendo y dónde puedes conseguirlos. 

Suplementos para complementar tu alimentación saludable

Antes de seguir leyendo, quiero recordarte que los suplementos deben elegirse con cuidado porque cada cuerpo es único, y sin conocer tu caso personalmente no puedo recomendarte con exactitud lo que debes o no debes tomar. Si quieres que lo haga, podemos trabajar de manera individual, mira la info aquí. 

Dicho esto, aquí tienes unas sugerencias básicas de suplementación. 

 

Multivitaminas veganas

Un multivitamínico vegano de alta calidad te ayudará a cubrir muchas bases nutricionales en un solo suplemento. Es perfecto para ti si no quieres estar pendiente de tomar varias píldoras, ya sea porque no te gusta tragarlas, porque eres un poco despistada o porque prefieres la comodidad del todo en uno. 

Puedes encontrar multivitamínicos muy diferentes, dependiendo de factores como tu edad, tu dieta, embarazo, menopausia… Mira este ejemplo de Nutrilite. 

Si encuentras multivitamínicos muy diferentes y no estás segura de cuál es la mejor opción, una buena idea es pedir la opinión de un profesional. 

 

Vitamina B12

La vitamina B12 es crucial para el desarrollo del sistema nervioso. También previene la anemia y promueve el bienestar en general. 

Esta suplementación es crucial para los vegetarianos y veganos(aunque muchas personas omnívoras tienen también déficit de esta vitamina) ya que no se encuentra en alimentos de origen vegetal (o en tan pequeñas cantidades que es imposible alcanzar las necesidades diarias).

Si optas por la suplementación, elige siempre la metilcobalamina, busca un suplemento como este.  

 

Vitamina D3

La vitamina D desempeña un papel muy importante en la absorción de calcio, la inmunidad, la salud de la tiroides, la función pulmonar y cardíaca, y el control del azúcar en la sangre y la prevención de la diabetes.

La mayor fuente de esta vitamina es la exposición de nuestra piel al sol, y ya sabrás de sobra que por nuestro estilo de vida no nos exponemos mucho al sol durante el otoño, el invierno y la primavera.. 

Puede que tus niveles de D3 estén bajos, por lo que una buena opción es hacerte un análisis de sangre y comprobarlo. 

Aquí tienes un suplemento que puede irte muy bien. 

 

Suplemento de magnesio

Otro mineral que es interesante complementar en nuestra alimentación es el magnesio. Nuestro cuerpo necesita mucho magnesio para mantenerse en forma, combatir enfermedades y repararse a sí mismo. Casi todos tenemos carencias de magnesio.

Un correcto nivel de magnesio también ayuda a mantener estable el azúcar en la sangre y la frecuencia cardíaca, además de ayudar a combatir el estrés.

El magnesio está presente en el cacao puro, elaguacate, las semillas, las nueces y hojas verde oscuro, por ejemplo. Yo recomiendo un buen suplemento puede ayudarte a asegurar el suficiente aporte de este mineral tan crucial y necesario en nuestro organismo.. 

Te recomiendo la marca Natural Calm, puedes encontrarla aquí

 

Suplemento de zinc

El zinc también es un mineral fundamental, y la mejor forma de tomarlo es en forma de zinc citrato. 

Se trata de un mineral esencial para la regeneración de los tejidos celulares, es antioxidante, fortalece el sistema inmunológico y favorece la función cerebral. 

También es un buen suplemento para mejorar el cabello, la piel y las uñas, y ayuda a mantener unos huesos sanos. 

Si tienes deficiencia de zinc, te recomiendo incluir un suplemento como este

 

Suplemento probiótico 

Ya sabes la importancia de la salud intestinal, e incluir un suplemento probiótico puede ser un aliado a la hora de cuidar de tu sistema digestivo, 

Los probióticos ayudan a mantener un equilibrio de bacterias saludables en tu tracto gastrointestinal. También ayudan a mejorar la digestión, el sistema inmunitario y la absorción de nutrientes. 

Además, apoyan el proceso de desintoxicación del cuerpo, ayudan a prevenir infecciones por hongos e infecciones urinarias e incluso mantienen un estado de ánimo feliz.

Hay alimentos que te pueden ayudar a obtener probióticos, como el kéfir, kombucha, chucrut, miso y tempeh orgánicos. Y como lo cierto es que estos alimentos no suelen estar en nuestro día a día, un suplemento es una buena opción. Para la elección del probiótico adecuado para ti consulta con un profesional, especialmente si has tomado antibióticos en el último año.

 

Suplemento de Omega-3

Seguramente asocies el Omega-3 con el pescado, pero no es la única fuente: tambien puedes encontrarlo en semillas de lino, de cáñamo, en nueces y en semillas de chía. 

Es probable que la alimentación por sí misma no pueda obtener la cantidad recomendada, y lo notaras en una piel áspera y escamosa. 

Los suplementos a menudo se derivan del aceite de pescado, pero puedes obtener variedades a base de plantas hechas de algas. 

Si estás pensando en tomar suplementos para complementar tu alimentación saludable, te recomiendo contactar con un profesional que te asesore personalmente. Después de un análisis de sangre y de ver tu estilo de vida y tus necesidades, te recomendará lo que más se ajusta a tu condición actual. 

Y si tomas algún suplemento ya, ¿cuál es? ¿Lo compartes con nosotras? 

 

 

Sé que son muchos los que se cuestionan si realmente los licuados desintoxican. 

Excusados bajo ideas (totalmente válidas, por cierto) como que el cuerpo es capaz de desintoxicarse por sí solo gracias a sus propios mecanismos, afirman que no necesitamos limpiar nuestro organismo. 

Pero hay algo que va más allá, y eso es precisamente lo que quiero compartir contigo en este artículo. 

 

De la fase anabólica y catabólica

Nuestro cuerpo siempre está en una de estas dos fases. Cuando comemos y comienza nuestra digestión, entramos en la fase anabólica. Cuando terminamos, entramos en la catabólica, que es el momento en el que utilizamos la energía que le hemos dado al cuerpo al comer. 

Es en esta última, en la catabólica, en la que ocurre la mayor parte de la regeneración. Tenemos estudios que ya demuestran que un tiempo prolongado en este estado, lo que conocemos como ayuno, es muy beneficioso para la salud. 

¿Por qué? Verás: estar en ayunas hace que las células de nuestro cuerpo pasen del modo crecimiento al modo mantenimiento y reparación. Esto hace que las hormonas de nuestro cuerpo conduzcan a la reducción de la inflamación, una mayor sensibilidad a la insulina, un crecimiento celular más lento, una mejor función inmune y una reducción del estrés oxidativo. 

El ayuno también estimula la autofagia, un proceso de reparación que se encarga de eliminar los componentes dañados de las células y los tejidos. 

Es por esto que sí, podemos afirmar que el cuerpo tiene mecanismos de desintoxicación que funcionan todo el tiempo, y que la alimentación saludable rica en vegetales crudos nos va ayudar a sentirnos mejor, al igual que lo hace el ayuno. 

El ayuno intermitente nos permite permanecer el la fase catabólica por más tiempo, y los licuados de varios días son una forma de aprovechar los beneficios del ayuno intermitente y mejorar la eliminación de toxinas del cuerpo mientras le regalamos al cuerpo los nutrientes que nos pide. 

 

Hablemos del ayuno de licuados para desintoxicar

Disfrutar de un ayuno de licuados de vez en cuando nos permite obtener algunos de los beneficios del ayuno. 

Entre ellos, mejora la sensibilidad a la insulina y promueve la pérdida de peso. 

Y fíjate que digo “disfrutar”, y es que los efectos de hacer un ayuno de licuados se ven de inmediato, más allá de los beneficios para la salud a largo plazo: los primeros días notas ya como tu energía aumenta, comienzas a pensar con más claridad, tu piel y tu pelo mejoran, y además te sientes mucho más serena emocionalmente. 

Yo siempre recomiendo empezar las mañanas con un licuado en el des-ayuno para prolongar el efecto de ayuno que hacemos cada noche. Pero además, podemos potenciar este efecto manteniendo los licuados varios días. 

Si quieres hacerlo, lo mejor es que consultes a un profesional y lo hagas en compañía. Hace unas semanas que terminamos el Licúa y Ámate, y en el grupo de mujeres maravillosas que tenemos sentimos juntas los beneficios. 

Aun así, algunos consejos generales para hacer un ayuno de licuados para desintoxicar son:

  • Si no tienes experiencia, te recomiendo empezar poco a poco. Va a ser muy complicado que hagas un ayuno de 10 días si nunca has hecho uno. Lo mejor es empezar unas semanas incorporando un licuado por la mañana, y luego probar por un ayuno de 3 o 5 días. 
  • Si quieres mejorar tu salud, piensa que hacer un detox y al terminarlo volver a la mala alimentación es inútil. Lo ideal es tomar decisiones más saludables, llenando siempre tu plato de nutrientes (desde el amor) y no de alimentos que no te aportan nada. 
  • Los licuados deben ser principalmente de verduras y no de frutas. Puedes utilizar una fruta, pero no es recomendable usar más. 

 

Además un detox de licuados es un momento perfecto para dejarnos sentir, para volver hacia dentro y dejar salir todo lo que emocionalmente nos bloquea y nos impide avanzar. Es un reset, un nuevo comienzo, una manera de sanar por dentro y por fuera. Es como entrar en el quirófano de la Naturaleza, sales con los órganos renovados. 

Te invito a conocer la comunidad online de Begreenchica “Come Sano y Quiérete” en la que no solo hacemos detox regularmente juntas, también nos apoyamos, compartimos recetas saludables, masterclass de alimentación y mentalidad, y contenido exclusivo que te ayudará a diseñar el estilo de vida que quieres tener. 

 

>> Tienes toda la información aquí << 

 

Cuéntame, ¿qué piensas tú de los detox de licuados? ¿Has probado alguna vez alguno? 

 

Fuente: https://artoflivingretreatcenter.org/blog/juicing-detox/

 

Si has empezado a priorizar en tu menú las frutas y verduras, en especial de manera cruda, seguro que ya has comenzado a notar algunos cambios en tu cuerpo. 

Más allá de la mejora de tu piel, del aumento de energía o de la pérdida de peso, seguramente lo que más se note es en tu digestión. 

Muchas de vosotras me escribís comentándome que tenéis muchos más gases cuando tomáis batidos, o que algunas verduras crudas os hacen sentir más hinchadas. 

Si tú también lo has notado, puede que lo que esté detrás de todo esto es un exceso de fibra en tu alimentación. 

Hoy te cuento más sobre ella y sobre el efecto que tiene en tu cuerpo. 

¿Qué ocurre en tu cuerpo cuando estás consumiendo demasiada fibra?

Tu cuerpo puede lanzarte alguna de estas señales para advertirte que estás incluyendo demasiada fibra en tus comidas:

  1. Cólicos. Si tu cuerpo no puede romper toda la fibra correctamente, la digestión puede parar un momento o del todo, haciendo que sientas cólicos, calambres y las molestias que todas conocemos.
  2. Malabsorción de nutrientes. Un exceso de fibra puede causar que tu cuerpo sea incapaz de absorber minerales y vitaminas. Esto se ve especialmente reflejado en la malabsorción de calcio, magnesio, hierro y zinc. 
  3. Estreñimiento, probablemente el síntoma más común. Si comes demasiada fibra, puedes llegar a tener estreñimiento crónico. 
  4. Gases intestinales. Otro de los síntomas más frecuentes, se producen debido a la reacción de las bacterias naturales en el tracto digestivo. 
  5. Bloqueo intestinal, uno de los peores y más graves efectos secundarios del consumo excesivo de fibra. Al bloquearse, se impide que cualquier otro alimento pueda transitar hacia el final del sistema digestivo. 

Fibra soluble vs. fibra insoluble 

A la hora de hablar de fibra, nos encontramos con dos bien distintas:

  • Por un lado tenemos la fibra soluble, que es la que tiene la capacidad de disolverse en el agua. Cuando llega a nuestro sistema digestivo forma una sustancia de gel que en el intestino ayuda a mover la comida a través del tracto. 
  • Por otro, la fibra insoluble es la que no se disuelve en agua. Esto hace que los alimentos pasen más rápidamente a través del estómago y los intestinos. 

 

Comer mucha fibra puede llegar a ser muy perjudicial, especialmente para personas con problemas intestinales. Así lo demuestran ya varios estudios, entre ellos uno de la Academia Americana de Médicos de la Familia y uno del British Medical Journal.

Leía el otro día las conclusiones del profesor de Medicina y Gastroenterología de la Facultad de Medicina y Director del Manchester Servicio intestinal funcional Peter Whorwell, que había comprobado cómo las personas que tienen estreñimiento y a las que les cuesta movilizar sus residuos por su colon se veían realmente perjudicadas con la fibra insoluble. 

La razón es que la fibra insoluble le termina dando más trabajo al cuerpo, y esto hace que los problemas intestinales aumenten con ella. 

Por eso es útil conocer la diferencia entre la fibra soluble e insoluble, y conocer los alimentos que contienen cada tipo de fibra para tratar de priorizar otros que te sienten mejor, o incluirlos en tu alimentación solo en forma de licuado

En general, las verduras y los granos son más altos en fibra insoluble, mientras que las frutas, las semillas, legumbres y frutos secos como las nueces son más altas en fibra soluble. 

¿Cuál es la forma saludable de consumir fibra?

Aunque todo depende de cada intestino en concreto, en líneas generales lo ideal es incluir un licuado a diario que te asegure muchos de los nutrientes de los alimentos que contienen fibra insoluble

Ya sabes que cuando licuamos verduras dejamos fuera la fibra insoluble y absorbemos directamente todos sus nutrientes sin interferencias, y de manera instantánea. 

Puedes incluir más verdes en tu dieta en forma de ensaladas, pero priorizar los licuados de hoja verde te ayudará mucho. 

Paralelamente, puedes seguir incluyendo frutas enteras que contienen en su mayoría fibra soluble (la piel de la manzana y la pulpa de la piña contienen bastante fibra insoluble), mezclándolas con tus licuados para hacer batidos, o disfrutando de ellas directamente. 

También puedes elegir verduras al vapor como el brócoli, la coliflor o las coles de Bruselas, todo un manjar que tu cuerpo recibirá como un auténtico regalo. 

Si quieres leer más sobre salud intestinal, te recomiendo pasarte a leer este post en el que te hablo de los alimentos que reducen tus gases o este otro en el que hablamos del intestino permeable. 

Y por último, cuéntame: ¿tú también has notado que tus digestiones son diferentes desde que incluyes crudos en tu menú? 

 

Fuente: HMI Nutrition School – RawganicVegan

Estas 6 cremas raw frías son maravillosas. 

Además de prepararse de manera facilísima, al ser una opción nutritiva y ligera, son un regalo para nuestro cuerpo.

Al prepararse con alimentos crudos, conservamos todos y cada uno de los nutrientes. Ya sabes que cuando cocinamos, con el calor, destruímos gran parte de las enzimas de los alimentos y algunas de las vitaminas termosensibles. 

Incluir en todas tus comidas al menos una opción cruda te asegurará el aporte de nutrientes que tu cuerpo necesita. Ya sea en ensaladas, con nuestros queridos licuados y batidos, o con las cremas que te traigo hoy. 

En esta ocasión comparto contigo 6 recetas que incluyen vegetales frescos como pimientos, manzanas, remolachas, zanahorias o espárragos. También incluímos especias como tamarí, curry o jengibre fresco.

Suena bien, ¿verdad? Pues apunta estas recetas y verás como te encantan. 

Crema Raw Roja

Ingredientes:

2 pimientos rojos grandes

1 manzana pelada

1 aguacate mediano

½ taza de hojas de albahaca

2 anacardos 

¼ taza de cebolla cortada en cubitos

2 dientes de ajo

1 cucharada de curry en polvo

Sal del Himalaya, al gusto

Cayena (si te gusta el toque picantito)

2 tazas de agua (puede necesitar agregar más para obtener la consistencia deseada)

 

Bate todos los ingredientes en la batidora de vaso hasta que quede suave ¡y a comer! También puedes prepararla y guardarla en la nevera para comerla más fresquita, o incluso agregarle unos cubitos de hielo al momento. 

 

 

Crema Raw de remolacha 

Ingredientes:

¾ taza de anacardos crudos

2 tazas de remolacha cruda troceada

1 taza de zanahorias troceada

2 cucharadas de jugo de limón

1 taza de estragón fresco (puedes sustituirlo por eneldo o cilantro)

½ taza de cebolla picada

1 diente de ajo pelado

1 cucharada de tamari

1 cucharadita Sal del Himalaya

1 taza de agua

 

Remoja los anacardos durante 2 horas y escúrrelos. Coloca todos los ingredientes en la batidora de vaso y mezcla lentamente al principio, y luego aumenta la velocidad y mezcla durante 45-60 segundos hasta que esté suave. 

 

 

Crema Raw de espárragos

Ingredientes:

1 manojo de espárragos troceados

2 tazas de agua de coco

1 taza de leche de coco

1 taza de remolacha rallada

1 aguacate

2 cucharadas de jugo de limón

¼ taza de cilantro fresco

1 cucharadita Sal del Himalaya

1 cucharada de hierbas de provenzales (esta especia la puedes encontrar ya preparada, o hacerla mezclando tomillo, orégano, romero, albahaca, hinojo, estragón, laurel…)

 

Combina todos los ingredientes en una batidora de vaso, excepto la remolacha. Mezcla hasta que quede una crema suave, y una vez lista vierte en un tazón y agrega la remolacha. Delicioso. 

 

Crema Raw de papaya picante

Ingredientes:

1 ¼ tazas de agua

2 tazas de papaya fresca troceada

2 tazas de espinacas

½ aguacate

1 cucharadita zumo de limón

1 cucharadita cardamomo

½ cucharadita jengibre fresco o en polvo

½ cucharadita de sal del Himalaya

 

Combine todos los ingredientes en una batidora de vaso hasta que quede suave. Te va a encantar. 

 

Crema Raw Marrakech 

Ingredientes:

1 taza de agua

3 tomates troceados

1 pepino, pelado y troceado

1 calabacín, pelado y troceado

1 diente de ajo

¼ taza de cebolla troceada

3 cucharadas de aceite de cáñamo o nuez de macadamia o oliva

2 cucharadas zumo de limón fresco

1 -2 cucharadas de crema de dátiles (puedes prepararla mezclando 1 taza de dátiles + 1/4 taza de agua y procesándola en la batidora).

1 cucharadita Sal del Himalaya

1 cucharadita jengibre fresco

1 cucharadita cilantro

1 cucharadita de comino

1/8 cucharadita pimienta de cayena (opcional si no te gusta el picante)

1/4 taza de cilantro fresco picado

1/4 taza de pasas

1 tomate extra, cortado en cubitos

 

Bate todos los ingredientes, excepto las pasas y el tomate cortado en cubitos. Después de que la crema esté suave, vierte en un tazón y agrega el tomate y las pasas. ¡Listo! 

 

 

Crema Raw de sandía

Ingredientes:

5 tazas de sandía

2 tazas de mango, pelado y cortado en cubitos

1/4 taza de jugo de lima

3 cucharadas de menta fresca picada

1 cucharada de jengibre fresco picado

2 dátiles Medjool sin hueso

1/4 cucharadita de cardamomo

 

Primero, en un procesador de alimentos o batidora de vaso, coloca 3 tazas de sandía, 1 taza de mango y dos dátiles. Mezcla hasta que esté suave. Corta en dados el resto de sandía y mango agrégalos a la crema. Por separado, combina el jugo de lima, la menta,el jengibre y el cardamomo. Agrega esto a la mezcla anterior y mezcla bien. Mételo a la nevera al menos una hora y después sírvelo. Verás que explosión de sabores.

 

Eva, ¿y si no tengo todos los ingredientes? 

 

¡No pasa absolutamente nada! Puedes hacer la receta sustituyendo lo que no tengas en tu despensa por lo que encuentres, o prescindiendo de ello. También puedes hacer tus propias versiones, como siempre, y crear desde el amor una nueva receta deliciosa. 

Cuando pruebes estas cremas y veas lo bien que te sientan, querrás crear más y más. Te lo aseguro 🙂

¿Con cuál de ellas vas a empezar? Cuéntame la que más te llama la atención. 

 

Fuente de las recetas: HMI nutrition school- rawganicvegan.

Si te has apuntado a la dieta cetogénica, o dieta keto (de la palabra “ketogenic” en inglés) o conoces a alguien que la esté siguiendo, lo que quiero compartir contigo hoy te interesa.

Porque una dieta baja en carbohidratos no convierte a tu cuerpo en una máquina de quemar grasa (como he leído por ahí cientos de veces), sino en un cuerpo débil y propenso a enfermedades muy graves.

Sí, querida. Una dieta para bajar de peso puede costarte la salud para toda la vida. ¿De verdad crees que merece la pena optar por esta opción?

Sé por experiencia que cuando no te sientes bien con lo que refleja el espejo eres capaz de  hacer casi cualquier cosa. Lo sé porque yo lo he hecho.

Por eso puedo decirte que no todo vale, y que si tu objetivo es perder peso para verte mejor, el camino para hacerlo es a través de un cambio de estilo de vida.

Esa será la única forma de hacer una transformación sostenible, desde el amor y alejándote de las restricciones que tanto daño le hacen a tu cuerpo y a tu mente.

Pero volvamos a la dieta keto.

Los fanáticos de esta dieta siempre hablan de lo bueno que es que su azúcar en sangre disminuya, pero el verdadero problema de la diabetes T2 y la pre-diabetes (y muchas otras enfermedades) es la resistencia a la insulina.

Y una dieta que restringe el azúcar en sangre altera la tolerancia a la glucosa.

Por otra parte, con la dieta keto tu microbiota cambia para ajustarse a la carencia de carbohidratos y fibra. Y el problema con esto es que cambia a bacterias que no producen butirato.

 

Dieta keto y butirato: cómo evitar una barrera intestinal dañada

Con la dieta keto las bacterias buenas del intestino no producen butirato, una sustancia vital para la salud de las paredes intestinales.

Ya te he hablado alguna vez de la importancia de la salud intestinal y de lo importante que es tener un equilibrio en las bacterias que habitan tus intestinos.

Cada vez que comemos, nuestras bacterias también lo hacen. Fruto de su proceso de “digestión” nacen unos ácidos grasos de cadena corta que, a su vez, sirven como alimento para las células de la pared intestinal. De entre todas, el butirato es la más importante.

Más simple todavía: nosotras le damos fibra a las bacterias y ellas nos dan butirato.

Con el butirato se alimentan las células epiteliales y de esta forma se protege la barrera intestinal.

Cuando todo este proceso no ocurre, la pared de nuestro intestino se debilita y aparecen grietas. Y por esas grietas empieza a pasar de todo, y mucho de este todo son sustancias tóxicas, a nuestra sangre.

Estas sustancias tóxicas son las que ponen en alerta el sistema inmune, reflejándose en inflamación, eccemas y urticarias en la piel, dolores de cabeza, musculares o articulares o enfermedades como la diabetes, la obesidad, el síndrome metabólico…  

Pero esto no acaba aquí.

Cuando las células epiteliales, que son las que se alimentan del butirato, no tienen su alimento, tratan de buscarlo por otro lado.

Y su segundo recurso para comer es la glucosa que les llega de la sangre.

La glucosa les da energía, pero se crea un ambiente lleno de oxígeno que asfixia a las bacterias buenas, haciendo que nos desequilibremos: como disminuyen las bacterias buenas y aumenta el número de bacterias que producen inflamación, la pared intestinal comienza a fallar. Y de ahí a padecer una enfermedad autoinmune sólo es cuestión de años.

Tu salud comienza en tu menú

Un menú nutritivo y completo que le haga feliz a tu cuerpo y a tu mente es el primer paso para estar saludable, y con ello estar en un peso adecuado.

Tratar de poner en peligro tu salud por perder unos kilos de más es una decisión de la que tarde o temprano te arrepentirás.

Las restricciones y los extremismos no equilibrados en el menú traen consecuencias en la salud siempre. Y, como ves, son mucho más serias de lo que podrías pensar, ya que muchas son consecuencias que te pueden acompañar durante el resto de tu vida.

Si quieres adelgazar, lo primero es comenzar a tratarte con amor. Esa reconexión contigo misma es la llave con la que podrás comenzar a tomar mejores decisiones.

Adelgazar es un efecto secundario de amarse y respetarse a través de la alimentación. SI es tu único objetivo, seguramente no será sostenible. El 95% de las personas que adelgazan con dietas restrictivas recuperan el peso y más. Porque no han aprendido a amarse y respetarse. cuando comen, sólo se castigan con más dietas restrictivas.

¿Y cómo comenzar este proceso de reconexión? Un buen primer paso es el programa Florece en Primavera, un programa que se apoya en el poder de los alimentos crudos, las hierbas medicinales y el mindfulnes para que las células de tu cuerpo se regeneren, se llenen de energía y te hagan sentir vital y rejuvenecida.

Haciendo el programa Florece en Primavera también:

  • Proveerás a tu cuerpo de los nutrientes que necesita para limpiar tu hígado y eliminar las toxinas almacenadas en las células grasas
  • Equilibrarás tus hormonas y reducirás tus antojos. Tu cuerpo se hará más sensible a la leptina y a la insulina y de forma natural y tendrás menos hambre.
  • Perderás grasa, volumen y peso.
  • Tendrás una oportunidad de establecer los cimientos para una transformación en tu vida, para renacer y florecer con la primavera.

 

Antes de despedirme, me gustaría saber tu opinión sobre la dieta keto. ¿La has hecho alguna vez? ¿Te ha funcionado? ¿Conoces a alguien que la siga?

 

A la hora de incluir las proteínas en nuestro menú, podemos elegir entre proteína vegetal o proteína animal.

Las proteínas son un nutriente esencial, sí, pero antes de continuar déjame darte algunos datos más:

  1. La mayoría de las personas come demasiada proteína.
  2. Una persona necesita aproximadamente 1 gramo de proteína diario por cada kilogramo de peso. Por ejemplo, si pesas 70 kilos, necesitarás unos 70 gramos de proteína.
  3. Un exceso de proteínas en tu dieta puede causar enfermedades cardíacas, daño renal, estreñimiento y otros desequilibrios.

 

Con esto quiero decirte que, como ves, esencial no quiere decir que sea mejor que otros nutrientes, ni que tengamos que abusar de la proteína. Porque esto último es precisamente uno de los primeros errores que solemos cometer.

Por eso hoy vengo a hablarte de la importancia de la proteína y de cómo puedes incluirla en tu menú de una manera saludable y respetuosa para tu cuerpo.

¿Para qué necesitamos exactamente las proteínas?

 

Las proteínas tienen un papel fundamental en muchos de los procesos en los que trabaja tu cuerpo.

Para que lo entiendas, el organismo las necesita para construir, por lo que son necesarias para desarrollar los músculos y los órganos, ya que la proteína forma la estructura básica de los tejidos (como tus uñas, tu piel, tus tendones…).

Algunas proteínas actúan como enzimas, señales o receptores. Otras se encargan de proporcionar una estructura com el colágeno, de facilitar el movimiento de oxígeno o la asimilación de nutrientes.

Por eso para que todo funcione correctamente, necesitamos incluir proteínas suficientes en nuestro menú.

Pero ojo, suficiente no significa más. La mayoría de las personas consumen más proteína de la que su cuerpo necesita. De hecho, más del doble como media (algunos casos incluso se triplica).

Las consecuencias de este exceso para la salud y tu bienestar pueden ser muy graves. Ten en cuenta que las proteínas, a diferencia de las grasas, no se pueden almacenar para utilizar en otro momento. Esto quiere decir que las proteínas de más que nos sobren el cuerpo las eliminará en un proceso que sobrecarga el organismo.

Este proceso altera el funcionamiento del hígado, de los riñones y debilita nuestro esqueleto. También nuestras hormonas pueden verse afectadas por la acidosis y aumenta la inflamación del cuerpo, reflejándose en cansancio o dolores de cabeza.

Como ves, un exceso de proteínas no te aporta nada bueno.

Estas son las proteínas que necesitas

 

Ya sabes que nuestra filosofía en esta comunidad de maravillosas mujeres se basa en las decisiones basadas en el amor, esas que nos permiten encontrar el equilibrio con el que sentirnos ligeras, fuertes y radiantes.

Y cuando no hay excesos, llegar a ese equilibrio es sencillo.

Al principio del artículo te hablaba de la cantidad aproximada de proteína que necesitas en tu dieta cada día. Recalco que es una cantidad aproximada, ya que depende de otros factores, pero es un dato que te puede ayudar a hacerte una idea.

Pues bien. Dentro de esa cantidad de proteína recomendada, hay distintos tipos que puedes escoger. Por un lado, tenemos la proteína animal, y por otro la vegetal.

Los dos tipos de proteína nos proporcionan cantidades adecuadas de todos los aminoácidos que nuestro cuerpo necesita, pero la proteína animal trae con ella grasa saturada, carnitina, colina, hierro hemo, sustancias relacionadas con la inflamación, el envejecimiento prematuro y otras enfermedades.  

Las proteínas vegetales, por su parte, tienen beneficios como:

  • Son ricas en antioxidantes.
  • No sobrecargan el hígado o los riñones.
  • Contienen menos grasas y no aportan colesterol.
  • Aportan minerales, vitaminas, fibra y son más fáciles de digerir.

Como ves, la decisión entre consumir proteína vegetal o proteína animal puede marcar la diferencia en tu día a día, en tu salud y en tu cuerpo.

¿Dónde encontrar proteínas vegetales?

 

Proteína Vegetal o Proteína Animal

Los alimentos ricos en proteínas vegetales son:

  • Legumbres: garbanzos, lentejas, judías… ¡Buenas noticias para las amantes del hummus!
  • Frutos secos: además de proteínas, incluirás omega 3 y 6.
  • Cereales como la avena, quinoa o seitán son una fuente de proteína vegetal.
  • Hortalizas como los guisantes, y vegetales como las espinacas, el berro, la alcachofa y el brócoli lo son.

 

Tienes muchísimas opciones para escoger tu proteína diaria y disfrutarla de una manera respetuosa, sostenible y saludable para tu cuerpo.

Cuando tomas mejores decisiones, incluyendo siempre vegetales, todo comienza a transformarse. Si ahora comienzas a decidir escoger otro tipo de proteína, verás cómo la transformación es mucho más positiva.

Recuerda que todo se basa en decisiones y no en restricciones. Si quieres disfrutar de un plato de proteína animal, hazlo. Pero hazlo sabiendo que es una decisión basada en la información que ya sabes 🙂

Cuéntame: ¿eres de las que no concibe su vida sin proteína animal? ¿O ya incluyes en tu menú casi siempre la vegetal?

¿Has probado alguna vez el tiramisú raw?

Te confieso que yo nunca he sido bebedora de café. Y no lo tomo nunca. De hecho cuando me bebía un café (principalmente cuando estudiaba), me ponía muy nerviosa durante horas, no me gustaba nada la sensación que me producía en el estómago.

Pero si el café está puesto en el tiramisú… ¡madre mía! Me encanta. Entonces ya no tiene efecto sobre mis receptores estimulantes. Debe ser una forma de protegerme para poder degustar este maravilloso postre, que es uno de mis favoritos.

La receta original del tiramisú viene de Italia, se considera uno de los postres más famosos del mundo, y se dice que el significado de su nombre es levantar el ánimo (“tira mi sú” puede traducirse como “llévame hacia arriba”).

Sea como sea, lo que estoy segura es que esta receta te va a enamorar. Por cierto, esta es una de las recetas que haremos juntas en los Talleres prácticos de cocina y nutrición en Valencia este mes.

En estos talleres, además de recetas tan especiales como esta, aprenderás a preparar otras mucho más sencillas para el día a día de tu menú y del de tu familia.

Pero también hablaremos sobre nutrición, aprenderás a escuchar a tu cuerpo y entender lo que te quiere decir con las señales que te manda.

 

Juega con sabores y colores y disfruta cocinando en estos talleres de cocina y nutrición.

 

La gran diferencia de esta receta de tiramisú y la tradicional son sus ingredientes. Te voy a mostrar como es posible conseguir que se te haga la boca agua con ingredientes totalmente saludables, naturales y reales.

¿Comenzamos?

Tiramisú raw – Mi receta dulce saludable preferida

Para esta receta necesitarás 8 copas de helado, tazas o como prefieras servirlo.

Ingredientes

Para la capa del café:

  • 140 g de nueces de macadamia
  • 180 g de avellanas o pulpa sobrante de preparar leche de avellanas
  • 50 g de copos de avena suaves
  • 25 g de cacao en polvo puro
  • 300 g de dátiles sin hueso puestos a remojo 4 horas
  • 240 ml de café
  • Una pizca de sal del Himalaya
  • Pon los 4 primeros ingredientes en el procesador de comida (termomix o similar) y muelelos bien. Añade los dátiles, el café y la sal y bate hasta que te quede una masa. Reserva en un cuenco.

 

Para la capa de vainilla:

  • 90 g de manteca de cacao rallada
  • 130 g de anacardos puestos a remojo 4 horas
  • 150 g de piñones
  • La crema de un bote de leche de coco
  • 120 ml de leche de avellana
  • 150 g de sirope de arce
  • 2 cucharadas de miso blanco dulce (o amasake)
  • Zumo de medio limón
  • Semillas de una rama de vainilla
  • 1/2 cucharadita de café de sal del Himalaya

 

Preparación

  1. Derrite la manteca de cacao al baño maría.
  2. Mezcla la manteca y el resto de ingredientes con una batidora potente hasta que obtengas una crema.
  3. Pon una cucharada de la mezcla del café en cada copa. Reserva lo que sobre para otra capa.
  4. Pon una capa de la crema de vainilla en cada copa y reserva el resto.
  5. Deja reposar las copas una hora en el congelador.
  6. Con mucho cuidado añade la siguiente capa de mezcla del café, desmigando con las manos.
  7. Añade otra capa de vainilla y reserva en la nevera hasta que lo vayas a servir.

 

Y antes de servir, espolvorea con cacao en polvo.

 

Sólo de escribir la receta estoy salivando. Qué delicia.

 

Cuando prepares esta receta te darás cuenta como es un regalo para tu cuerpo, no solo por su sabor, si no porque no llevará esa carga de azúcar innecesaria que lleva el postre tradicional.

 

Como ves, hay opciones a tu alcance para mimarte sin renunciar a nada. Porque recuerda que no se trata de prohibiciones, se trata de elecciones.

 

Y tú, ¿eliges cuidarte?

 

Si es así, no te vayas sin contármelo justo aquí abajo, en los comentarios.

 

El próximo día 10 y 24 de mayo estaré junto a María Saiz en Valencia en los Talleres vivenciales y prácticos de cocina y nutrición. Apúntate y aprende a tomar mejores elecciones, preparando delicias como el tiramisú raw.

 

Haz clic aquí para ver la información y conseguir tu plaza.

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