Author: Eva Bargues

Hay una frase que leí hace un tiempo que dice: “Si usted me conoce basado en lo que yo era un año atrás, usted ya no me conoce más. Mi evolución es constante. Permítame presentarme nuevamente.” 

 

Pues bien, mi cambio desde que Begreenchica nació, y especialmente durante este último año, ha sido espectacular. 

 

Tanto mi vida personal como mi vida profesional han estado llenas de acontecimientos muy especiales, y por eso he decidido compartirlo con vosotras en este post. 

 

Porque sí, sin vosotras que estáis ahí al otro lado, nada de esto hubiera sido posible. Por eso, quiero empezar dándote las gracias: GRACIAS

 

Cada una de mis lectoras, de mis seguidoras y de mis clientas formáis parte fundamental del proyecto profesional más bonito en el que he estado inmersa, y mi gratitud hacia cada una de vosotras es incalculable. 

 

Así que llegadas hasta aquí, quiero contaros el camino transformador que he recorrido junto a Begreenchica porque sé que para muchas de vosotras puede ser un regalo motivador, inspirador y alentador para vuestras vidas. 

 

Si puedes volar, por qué gatear

 

El 27 de enero de 2017 decidí dejar voluntariamente mi trabajo y emprender el vuelo con Begreenchica. 

 

Detrás de esta decisión había mucho vértigo, por supuesto, pero también la certeza de que con entrega y pasión se puede llegar mucho más lejos de lo que podemos imaginar. 

 

Así que fui valiente, y abrí mis alas

 

Ahora, miro para atrás y después de haber trabajado con más de 500 maravillosas mujeres desde aquella decisión sé que fue una de las mejores decisiones de mi vida. 

 

Curiosamente, me doy cuenta que de manera inconsciente estaba preparando mi vida para todo lo que tenía para mí. Porque sí, en aquel entonces, esto no había hecho más que comenzar. 

 

A mis consultas individuales se sumaron los programas online, y a ellos los retiros, los talleres de cocina y mi niña bonita: la Escuela Come Sano y Quiérete

 

Todo mientras seguía evolucionando, experimentando y haciendo que todo lo que me acompañaba en la vida me llenara de felicidad. Atrás quedaron las cargas, la falta de coherencia y los compromisos incómodos que no iban conmigo. 

 

De pronto la vida fluía. Mi estilo de vida, el que comparto con vosotras, me llenó de serenidad y calma. La que necesitaba para conectar con mi área espiritual. 

 

Y es que sí, si tuviera que ponerle un titular a mi 2019, sería: el año de mi despertar espiritual. 

 

Una transformación que he podido compartir con los dos amores de mi vida, mi hijo Víctor, que ha cumplido 18 años este año, y mi chico Blas, con el que me caso en 2020.

 

Así es, estamos prometidos 🙂

Además este año he podido hacer varios retiros de silencio que me han ayudado aún más a conectar con mi lugar en el mundo. Uno de los últimos, en Siete Aguas, en la casa espiritual de la familia misionera del Verbum Dei. Fue una experiencia espectacular. 

En agosto cumplí 51 años, y me siento más feliz que en toda mi vida. Gracias a mis amigos Anahí, Javier, Denisse y Alejandra por prepararme la fiesta de cumpleaños más Begreenchica posible.

Gracias a mi socia y amiga María Saiz, con la que es un lujazo trabajar, dueña del catering sostenible MenjArte

 

 

Gracias a Séfora Bermúdez, por estar siempre ahí cuando la necesito con sus ideas brillantes y su sensatez, y a Ángela Suaz, porque sin ti esto no chutaría 😉 

 

3 años no significan nada, y lo pueden significar todo. Para mí, estos tres años han sido un trayecto tan enriquecedor que no puedo dejar de sentir gratitud hacia todo lo que me rodea. 

 

Si tienes un sueño, no dejes de intentarlo por pensar que es tarde, que no eres capaz o que los sueños son para otros. Tu vida puede transformarse en lo que tú quieras, te lo prometo. 

“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá. Porque quien pide recibe, el que busca halla y al que llama se le abre” (Mt 7:7-8)

Gracias por haberme acompañado hasta aquí. Recuerda que con amor y constancia, puedes volar hasta donde tú quieras. 

 

Una de las preguntas que más me hacéis es sobre qué suplementos recomiendo para complementar una alimentación saludable. 

Quiero recalcar la palabra “complementar” porque una idea errónea que suele aparecer es la de poder sustituir la alimentación equilibrada por un suplemento. 

La alimentación es la base de todo, y no hay nada que la pueda sustituir. Si tu menú se basa en verduras, en frutas, en cereales, legumbres y semillas, estarás aportando la mayoría (excepto la B12) de los nutrientes que necesita tu cuerpo, por lo que puedes estar tranquila. 

Aun así, debido al empobrecimiento de los suelos y a la monotonía en nuestras dietas, hay ciertos suplementos que pueden ser interesantes para asegurarnos el correcto aporte de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, o para aquellos momentos en los que nuestra salud necesita un apoyo extra. 

Por eso hoy quiero hablarte de los suplementos que recomiendo y dónde puedes conseguirlos. 

Suplementos para complementar tu alimentación saludable

Antes de seguir leyendo, quiero recordarte que los suplementos deben elegirse con cuidado porque cada cuerpo es único, y sin conocer tu caso personalmente no puedo recomendarte con exactitud lo que debes o no debes tomar. Si quieres que lo haga, podemos trabajar de manera individual, mira la info aquí. 

Dicho esto, aquí tienes unas sugerencias básicas de suplementación. 

 

Multivitaminas veganas

Un multivitamínico vegano de alta calidad te ayudará a cubrir muchas bases nutricionales en un solo suplemento. Es perfecto para ti si no quieres estar pendiente de tomar varias píldoras, ya sea porque no te gusta tragarlas, porque eres un poco despistada o porque prefieres la comodidad del todo en uno. 

Puedes encontrar multivitamínicos muy diferentes, dependiendo de factores como tu edad, tu dieta, embarazo, menopausia… Mira este ejemplo de Nutrilite. 

Si encuentras multivitamínicos muy diferentes y no estás segura de cuál es la mejor opción, una buena idea es pedir la opinión de un profesional. 

 

Vitamina B12

La vitamina B12 es crucial para el desarrollo del sistema nervioso. También previene la anemia y promueve el bienestar en general. 

Esta suplementación es crucial para los vegetarianos y veganos(aunque muchas personas omnívoras tienen también déficit de esta vitamina) ya que no se encuentra en alimentos de origen vegetal (o en tan pequeñas cantidades que es imposible alcanzar las necesidades diarias).

Si optas por la suplementación, elige siempre la metilcobalamina, busca un suplemento como este.  

 

Vitamina D3

La vitamina D desempeña un papel muy importante en la absorción de calcio, la inmunidad, la salud de la tiroides, la función pulmonar y cardíaca, y el control del azúcar en la sangre y la prevención de la diabetes.

La mayor fuente de esta vitamina es la exposición de nuestra piel al sol, y ya sabrás de sobra que por nuestro estilo de vida no nos exponemos mucho al sol durante el otoño, el invierno y la primavera.. 

Puede que tus niveles de D3 estén bajos, por lo que una buena opción es hacerte un análisis de sangre y comprobarlo. 

Aquí tienes un suplemento que puede irte muy bien. 

 

Suplemento de magnesio

Otro mineral que es interesante complementar en nuestra alimentación es el magnesio. Nuestro cuerpo necesita mucho magnesio para mantenerse en forma, combatir enfermedades y repararse a sí mismo. Casi todos tenemos carencias de magnesio.

Un correcto nivel de magnesio también ayuda a mantener estable el azúcar en la sangre y la frecuencia cardíaca, además de ayudar a combatir el estrés.

El magnesio está presente en el cacao puro, elaguacate, las semillas, las nueces y hojas verde oscuro, por ejemplo. Yo recomiendo un buen suplemento puede ayudarte a asegurar el suficiente aporte de este mineral tan crucial y necesario en nuestro organismo.. 

Te recomiendo la marca Natural Calm, puedes encontrarla aquí

 

Suplemento de zinc

El zinc también es un mineral fundamental, y la mejor forma de tomarlo es en forma de zinc citrato. 

Se trata de un mineral esencial para la regeneración de los tejidos celulares, es antioxidante, fortalece el sistema inmunológico y favorece la función cerebral. 

También es un buen suplemento para mejorar el cabello, la piel y las uñas, y ayuda a mantener unos huesos sanos. 

Si tienes deficiencia de zinc, te recomiendo incluir un suplemento como este

 

Suplemento probiótico 

Ya sabes la importancia de la salud intestinal, e incluir un suplemento probiótico puede ser un aliado a la hora de cuidar de tu sistema digestivo, 

Los probióticos ayudan a mantener un equilibrio de bacterias saludables en tu tracto gastrointestinal. También ayudan a mejorar la digestión, el sistema inmunitario y la absorción de nutrientes. 

Además, apoyan el proceso de desintoxicación del cuerpo, ayudan a prevenir infecciones por hongos e infecciones urinarias e incluso mantienen un estado de ánimo feliz.

Hay alimentos que te pueden ayudar a obtener probióticos, como el kéfir, kombucha, chucrut, miso y tempeh orgánicos. Y como lo cierto es que estos alimentos no suelen estar en nuestro día a día, un suplemento es una buena opción. Para la elección del probiótico adecuado para ti consulta con un profesional, especialmente si has tomado antibióticos en el último año.

 

Suplemento de Omega-3

Seguramente asocies el Omega-3 con el pescado, pero no es la única fuente: tambien puedes encontrarlo en semillas de lino, de cáñamo, en nueces y en semillas de chía. 

Es probable que la alimentación por sí misma no pueda obtener la cantidad recomendada, y lo notaras en una piel áspera y escamosa. 

Los suplementos a menudo se derivan del aceite de pescado, pero puedes obtener variedades a base de plantas hechas de algas. 

Si estás pensando en tomar suplementos para complementar tu alimentación saludable, te recomiendo contactar con un profesional que te asesore personalmente. Después de un análisis de sangre y de ver tu estilo de vida y tus necesidades, te recomendará lo que más se ajusta a tu condición actual. 

Y si tomas algún suplemento ya, ¿cuál es? ¿Lo compartes con nosotras? 

 

 

Sé que son muchos los que se cuestionan si realmente los licuados desintoxican. 

Excusados bajo ideas (totalmente válidas, por cierto) como que el cuerpo es capaz de desintoxicarse por sí solo gracias a sus propios mecanismos, afirman que no necesitamos limpiar nuestro organismo. 

Pero hay algo que va más allá, y eso es precisamente lo que quiero compartir contigo en este artículo. 

 

De la fase anabólica y catabólica

Nuestro cuerpo siempre está en una de estas dos fases. Cuando comemos y comienza nuestra digestión, entramos en la fase anabólica. Cuando terminamos, entramos en la catabólica, que es el momento en el que utilizamos la energía que le hemos dado al cuerpo al comer. 

Es en esta última, en la catabólica, en la que ocurre la mayor parte de la regeneración. Tenemos estudios que ya demuestran que un tiempo prolongado en este estado, lo que conocemos como ayuno, es muy beneficioso para la salud. 

¿Por qué? Verás: estar en ayunas hace que las células de nuestro cuerpo pasen del modo crecimiento al modo mantenimiento y reparación. Esto hace que las hormonas de nuestro cuerpo conduzcan a la reducción de la inflamación, una mayor sensibilidad a la insulina, un crecimiento celular más lento, una mejor función inmune y una reducción del estrés oxidativo. 

El ayuno también estimula la autofagia, un proceso de reparación que se encarga de eliminar los componentes dañados de las células y los tejidos. 

Es por esto que sí, podemos afirmar que el cuerpo tiene mecanismos de desintoxicación que funcionan todo el tiempo, y que la alimentación saludable rica en vegetales crudos nos va ayudar a sentirnos mejor, al igual que lo hace el ayuno. 

El ayuno intermitente nos permite permanecer el la fase catabólica por más tiempo, y los licuados de varios días son una forma de aprovechar los beneficios del ayuno intermitente y mejorar la eliminación de toxinas del cuerpo mientras le regalamos al cuerpo los nutrientes que nos pide. 

 

Hablemos del ayuno de licuados para desintoxicar

Disfrutar de un ayuno de licuados de vez en cuando nos permite obtener algunos de los beneficios del ayuno. 

Entre ellos, mejora la sensibilidad a la insulina y promueve la pérdida de peso. 

Y fíjate que digo “disfrutar”, y es que los efectos de hacer un ayuno de licuados se ven de inmediato, más allá de los beneficios para la salud a largo plazo: los primeros días notas ya como tu energía aumenta, comienzas a pensar con más claridad, tu piel y tu pelo mejoran, y además te sientes mucho más serena emocionalmente. 

Yo siempre recomiendo empezar las mañanas con un licuado en el des-ayuno para prolongar el efecto de ayuno que hacemos cada noche. Pero además, podemos potenciar este efecto manteniendo los licuados varios días. 

Si quieres hacerlo, lo mejor es que consultes a un profesional y lo hagas en compañía. Hace unas semanas que terminamos el Licúa y Ámate, y en el grupo de mujeres maravillosas que tenemos sentimos juntas los beneficios. 

Aun así, algunos consejos generales para hacer un ayuno de licuados para desintoxicar son:

  • Si no tienes experiencia, te recomiendo empezar poco a poco. Va a ser muy complicado que hagas un ayuno de 10 días si nunca has hecho uno. Lo mejor es empezar unas semanas incorporando un licuado por la mañana, y luego probar por un ayuno de 3 o 5 días. 
  • Si quieres mejorar tu salud, piensa que hacer un detox y al terminarlo volver a la mala alimentación es inútil. Lo ideal es tomar decisiones más saludables, llenando siempre tu plato de nutrientes (desde el amor) y no de alimentos que no te aportan nada. 
  • Los licuados deben ser principalmente de verduras y no de frutas. Puedes utilizar una fruta, pero no es recomendable usar más. 

 

Además un detox de licuados es un momento perfecto para dejarnos sentir, para volver hacia dentro y dejar salir todo lo que emocionalmente nos bloquea y nos impide avanzar. Es un reset, un nuevo comienzo, una manera de sanar por dentro y por fuera. Es como entrar en el quirófano de la Naturaleza, sales con los órganos renovados. 

Te invito a conocer la comunidad online de Begreenchica “Come Sano y Quiérete” en la que no solo hacemos detox regularmente juntas, también nos apoyamos, compartimos recetas saludables, masterclass de alimentación y mentalidad, y contenido exclusivo que te ayudará a diseñar el estilo de vida que quieres tener. 

 

>> Tienes toda la información aquí << 

 

Cuéntame, ¿qué piensas tú de los detox de licuados? ¿Has probado alguna vez alguno? 

 

Fuente: https://artoflivingretreatcenter.org/blog/juicing-detox/

 

Si has empezado a priorizar en tu menú las frutas y verduras, en especial de manera cruda, seguro que ya has comenzado a notar algunos cambios en tu cuerpo. 

Más allá de la mejora de tu piel, del aumento de energía o de la pérdida de peso, seguramente lo que más se note es en tu digestión. 

Muchas de vosotras me escribís comentándome que tenéis muchos más gases cuando tomáis batidos, o que algunas verduras crudas os hacen sentir más hinchadas. 

Si tú también lo has notado, puede que lo que esté detrás de todo esto es un exceso de fibra en tu alimentación. 

Hoy te cuento más sobre ella y sobre el efecto que tiene en tu cuerpo. 

¿Qué ocurre en tu cuerpo cuando estás consumiendo demasiada fibra?

Tu cuerpo puede lanzarte alguna de estas señales para advertirte que estás incluyendo demasiada fibra en tus comidas:

  1. Cólicos. Si tu cuerpo no puede romper toda la fibra correctamente, la digestión puede parar un momento o del todo, haciendo que sientas cólicos, calambres y las molestias que todas conocemos.
  2. Malabsorción de nutrientes. Un exceso de fibra puede causar que tu cuerpo sea incapaz de absorber minerales y vitaminas. Esto se ve especialmente reflejado en la malabsorción de calcio, magnesio, hierro y zinc. 
  3. Estreñimiento, probablemente el síntoma más común. Si comes demasiada fibra, puedes llegar a tener estreñimiento crónico. 
  4. Gases intestinales. Otro de los síntomas más frecuentes, se producen debido a la reacción de las bacterias naturales en el tracto digestivo. 
  5. Bloqueo intestinal, uno de los peores y más graves efectos secundarios del consumo excesivo de fibra. Al bloquearse, se impide que cualquier otro alimento pueda transitar hacia el final del sistema digestivo. 

Fibra soluble vs. fibra insoluble 

A la hora de hablar de fibra, nos encontramos con dos bien distintas:

  • Por un lado tenemos la fibra soluble, que es la que tiene la capacidad de disolverse en el agua. Cuando llega a nuestro sistema digestivo forma una sustancia de gel que en el intestino ayuda a mover la comida a través del tracto. 
  • Por otro, la fibra insoluble es la que no se disuelve en agua. Esto hace que los alimentos pasen más rápidamente a través del estómago y los intestinos. 

 

Comer mucha fibra puede llegar a ser muy perjudicial, especialmente para personas con problemas intestinales. Así lo demuestran ya varios estudios, entre ellos uno de la Academia Americana de Médicos de la Familia y uno del British Medical Journal.

Leía el otro día las conclusiones del profesor de Medicina y Gastroenterología de la Facultad de Medicina y Director del Manchester Servicio intestinal funcional Peter Whorwell, que había comprobado cómo las personas que tienen estreñimiento y a las que les cuesta movilizar sus residuos por su colon se veían realmente perjudicadas con la fibra insoluble. 

La razón es que la fibra insoluble le termina dando más trabajo al cuerpo, y esto hace que los problemas intestinales aumenten con ella. 

Por eso es útil conocer la diferencia entre la fibra soluble e insoluble, y conocer los alimentos que contienen cada tipo de fibra para tratar de priorizar otros que te sienten mejor, o incluirlos en tu alimentación solo en forma de licuado

En general, las verduras y los granos son más altos en fibra insoluble, mientras que las frutas, las semillas, legumbres y frutos secos como las nueces son más altas en fibra soluble. 

¿Cuál es la forma saludable de consumir fibra?

Aunque todo depende de cada intestino en concreto, en líneas generales lo ideal es incluir un licuado a diario que te asegure muchos de los nutrientes de los alimentos que contienen fibra insoluble

Ya sabes que cuando licuamos verduras dejamos fuera la fibra insoluble y absorbemos directamente todos sus nutrientes sin interferencias, y de manera instantánea. 

Puedes incluir más verdes en tu dieta en forma de ensaladas, pero priorizar los licuados de hoja verde te ayudará mucho. 

Paralelamente, puedes seguir incluyendo frutas enteras que contienen en su mayoría fibra soluble (la piel de la manzana y la pulpa de la piña contienen bastante fibra insoluble), mezclándolas con tus licuados para hacer batidos, o disfrutando de ellas directamente. 

También puedes elegir verduras al vapor como el brócoli, la coliflor o las coles de Bruselas, todo un manjar que tu cuerpo recibirá como un auténtico regalo. 

Si quieres leer más sobre salud intestinal, te recomiendo pasarte a leer este post en el que te hablo de los alimentos que reducen tus gases o este otro en el que hablamos del intestino permeable. 

Y por último, cuéntame: ¿tú también has notado que tus digestiones son diferentes desde que incluyes crudos en tu menú? 

 

Fuente: HMI Nutrition School – RawganicVegan

Estas 6 cremas raw frías son maravillosas. 

Además de prepararse de manera facilísima, al ser una opción nutritiva y ligera, son un regalo para nuestro cuerpo.

Al prepararse con alimentos crudos, conservamos todos y cada uno de los nutrientes. Ya sabes que cuando cocinamos, con el calor, destruímos gran parte de las enzimas de los alimentos y algunas de las vitaminas termosensibles. 

Incluir en todas tus comidas al menos una opción cruda te asegurará el aporte de nutrientes que tu cuerpo necesita. Ya sea en ensaladas, con nuestros queridos licuados y batidos, o con las cremas que te traigo hoy. 

En esta ocasión comparto contigo 6 recetas que incluyen vegetales frescos como pimientos, manzanas, remolachas, zanahorias o espárragos. También incluímos especias como tamarí, curry o jengibre fresco.

Suena bien, ¿verdad? Pues apunta estas recetas y verás como te encantan. 

Crema Raw Roja

Ingredientes:

2 pimientos rojos grandes

1 manzana pelada

1 aguacate mediano

½ taza de hojas de albahaca

2 anacardos 

¼ taza de cebolla cortada en cubitos

2 dientes de ajo

1 cucharada de curry en polvo

Sal del Himalaya, al gusto

Cayena (si te gusta el toque picantito)

2 tazas de agua (puede necesitar agregar más para obtener la consistencia deseada)

 

Bate todos los ingredientes en la batidora de vaso hasta que quede suave ¡y a comer! También puedes prepararla y guardarla en la nevera para comerla más fresquita, o incluso agregarle unos cubitos de hielo al momento. 

 

 

Crema Raw de remolacha 

Ingredientes:

¾ taza de anacardos crudos

2 tazas de remolacha cruda troceada

1 taza de zanahorias troceada

2 cucharadas de jugo de limón

1 taza de estragón fresco (puedes sustituirlo por eneldo o cilantro)

½ taza de cebolla picada

1 diente de ajo pelado

1 cucharada de tamari

1 cucharadita Sal del Himalaya

1 taza de agua

 

Remoja los anacardos durante 2 horas y escúrrelos. Coloca todos los ingredientes en la batidora de vaso y mezcla lentamente al principio, y luego aumenta la velocidad y mezcla durante 45-60 segundos hasta que esté suave. 

 

 

Crema Raw de espárragos

Ingredientes:

1 manojo de espárragos troceados

2 tazas de agua de coco

1 taza de leche de coco

1 taza de remolacha rallada

1 aguacate

2 cucharadas de jugo de limón

¼ taza de cilantro fresco

1 cucharadita Sal del Himalaya

1 cucharada de hierbas de provenzales (esta especia la puedes encontrar ya preparada, o hacerla mezclando tomillo, orégano, romero, albahaca, hinojo, estragón, laurel…)

 

Combina todos los ingredientes en una batidora de vaso, excepto la remolacha. Mezcla hasta que quede una crema suave, y una vez lista vierte en un tazón y agrega la remolacha. Delicioso. 

 

Crema Raw de papaya picante

Ingredientes:

1 ¼ tazas de agua

2 tazas de papaya fresca troceada

2 tazas de espinacas

½ aguacate

1 cucharadita zumo de limón

1 cucharadita cardamomo

½ cucharadita jengibre fresco o en polvo

½ cucharadita de sal del Himalaya

 

Combine todos los ingredientes en una batidora de vaso hasta que quede suave. Te va a encantar. 

 

Crema Raw Marrakech 

Ingredientes:

1 taza de agua

3 tomates troceados

1 pepino, pelado y troceado

1 calabacín, pelado y troceado

1 diente de ajo

¼ taza de cebolla troceada

3 cucharadas de aceite de cáñamo o nuez de macadamia o oliva

2 cucharadas zumo de limón fresco

1 -2 cucharadas de crema de dátiles (puedes prepararla mezclando 1 taza de dátiles + 1/4 taza de agua y procesándola en la batidora).

1 cucharadita Sal del Himalaya

1 cucharadita jengibre fresco

1 cucharadita cilantro

1 cucharadita de comino

1/8 cucharadita pimienta de cayena (opcional si no te gusta el picante)

1/4 taza de cilantro fresco picado

1/4 taza de pasas

1 tomate extra, cortado en cubitos

 

Bate todos los ingredientes, excepto las pasas y el tomate cortado en cubitos. Después de que la crema esté suave, vierte en un tazón y agrega el tomate y las pasas. ¡Listo! 

 

 

Crema Raw de sandía

Ingredientes:

5 tazas de sandía

2 tazas de mango, pelado y cortado en cubitos

1/4 taza de jugo de lima

3 cucharadas de menta fresca picada

1 cucharada de jengibre fresco picado

2 dátiles Medjool sin hueso

1/4 cucharadita de cardamomo

 

Primero, en un procesador de alimentos o batidora de vaso, coloca 3 tazas de sandía, 1 taza de mango y dos dátiles. Mezcla hasta que esté suave. Corta en dados el resto de sandía y mango agrégalos a la crema. Por separado, combina el jugo de lima, la menta,el jengibre y el cardamomo. Agrega esto a la mezcla anterior y mezcla bien. Mételo a la nevera al menos una hora y después sírvelo. Verás que explosión de sabores.

 

Eva, ¿y si no tengo todos los ingredientes? 

 

¡No pasa absolutamente nada! Puedes hacer la receta sustituyendo lo que no tengas en tu despensa por lo que encuentres, o prescindiendo de ello. También puedes hacer tus propias versiones, como siempre, y crear desde el amor una nueva receta deliciosa. 

Cuando pruebes estas cremas y veas lo bien que te sientan, querrás crear más y más. Te lo aseguro 🙂

¿Con cuál de ellas vas a empezar? Cuéntame la que más te llama la atención. 

 

Fuente de las recetas: HMI nutrition school- rawganicvegan.

Si te has apuntado a la dieta cetogénica, o dieta keto (de la palabra “ketogenic” en inglés) o conoces a alguien que la esté siguiendo, lo que quiero compartir contigo hoy te interesa.

Porque una dieta baja en carbohidratos no convierte a tu cuerpo en una máquina de quemar grasa (como he leído por ahí cientos de veces), sino en un cuerpo débil y propenso a enfermedades muy graves.

Sí, querida. Una dieta para bajar de peso puede costarte la salud para toda la vida. ¿De verdad crees que merece la pena optar por esta opción?

Sé por experiencia que cuando no te sientes bien con lo que refleja el espejo eres capaz de  hacer casi cualquier cosa. Lo sé porque yo lo he hecho.

Por eso puedo decirte que no todo vale, y que si tu objetivo es perder peso para verte mejor, el camino para hacerlo es a través de un cambio de estilo de vida.

Esa será la única forma de hacer una transformación sostenible, desde el amor y alejándote de las restricciones que tanto daño le hacen a tu cuerpo y a tu mente.

Pero volvamos a la dieta keto.

Los fanáticos de esta dieta siempre hablan de lo bueno que es que su azúcar en sangre disminuya, pero el verdadero problema de la diabetes T2 y la pre-diabetes (y muchas otras enfermedades) es la resistencia a la insulina.

Y una dieta que restringe el azúcar en sangre altera la tolerancia a la glucosa.

Por otra parte, con la dieta keto tu microbiota cambia para ajustarse a la carencia de carbohidratos y fibra. Y el problema con esto es que cambia a bacterias que no producen butirato.

 

Dieta keto y butirato: cómo evitar una barrera intestinal dañada

Con la dieta keto las bacterias buenas del intestino no producen butirato, una sustancia vital para la salud de las paredes intestinales.

Ya te he hablado alguna vez de la importancia de la salud intestinal y de lo importante que es tener un equilibrio en las bacterias que habitan tus intestinos.

Cada vez que comemos, nuestras bacterias también lo hacen. Fruto de su proceso de “digestión” nacen unos ácidos grasos de cadena corta que, a su vez, sirven como alimento para las células de la pared intestinal. De entre todas, el butirato es la más importante.

Más simple todavía: nosotras le damos fibra a las bacterias y ellas nos dan butirato.

Con el butirato se alimentan las células epiteliales y de esta forma se protege la barrera intestinal.

Cuando todo este proceso no ocurre, la pared de nuestro intestino se debilita y aparecen grietas. Y por esas grietas empieza a pasar de todo, y mucho de este todo son sustancias tóxicas, a nuestra sangre.

Estas sustancias tóxicas son las que ponen en alerta el sistema inmune, reflejándose en inflamación, eccemas y urticarias en la piel, dolores de cabeza, musculares o articulares o enfermedades como la diabetes, la obesidad, el síndrome metabólico…  

Pero esto no acaba aquí.

Cuando las células epiteliales, que son las que se alimentan del butirato, no tienen su alimento, tratan de buscarlo por otro lado.

Y su segundo recurso para comer es la glucosa que les llega de la sangre.

La glucosa les da energía, pero se crea un ambiente lleno de oxígeno que asfixia a las bacterias buenas, haciendo que nos desequilibremos: como disminuyen las bacterias buenas y aumenta el número de bacterias que producen inflamación, la pared intestinal comienza a fallar. Y de ahí a padecer una enfermedad autoinmune sólo es cuestión de años.

Tu salud comienza en tu menú

Un menú nutritivo y completo que le haga feliz a tu cuerpo y a tu mente es el primer paso para estar saludable, y con ello estar en un peso adecuado.

Tratar de poner en peligro tu salud por perder unos kilos de más es una decisión de la que tarde o temprano te arrepentirás.

Las restricciones y los extremismos no equilibrados en el menú traen consecuencias en la salud siempre. Y, como ves, son mucho más serias de lo que podrías pensar, ya que muchas son consecuencias que te pueden acompañar durante el resto de tu vida.

Si quieres adelgazar, lo primero es comenzar a tratarte con amor. Esa reconexión contigo misma es la llave con la que podrás comenzar a tomar mejores decisiones.

Adelgazar es un efecto secundario de amarse y respetarse a través de la alimentación. SI es tu único objetivo, seguramente no será sostenible. El 95% de las personas que adelgazan con dietas restrictivas recuperan el peso y más. Porque no han aprendido a amarse y respetarse. cuando comen, sólo se castigan con más dietas restrictivas.

¿Y cómo comenzar este proceso de reconexión? Un buen primer paso es el programa Florece en Primavera, un programa que se apoya en el poder de los alimentos crudos, las hierbas medicinales y el mindfulnes para que las células de tu cuerpo se regeneren, se llenen de energía y te hagan sentir vital y rejuvenecida.

Haciendo el programa Florece en Primavera también:

  • Proveerás a tu cuerpo de los nutrientes que necesita para limpiar tu hígado y eliminar las toxinas almacenadas en las células grasas
  • Equilibrarás tus hormonas y reducirás tus antojos. Tu cuerpo se hará más sensible a la leptina y a la insulina y de forma natural y tendrás menos hambre.
  • Perderás grasa, volumen y peso.
  • Tendrás una oportunidad de establecer los cimientos para una transformación en tu vida, para renacer y florecer con la primavera.

 

Antes de despedirme, me gustaría saber tu opinión sobre la dieta keto. ¿La has hecho alguna vez? ¿Te ha funcionado? ¿Conoces a alguien que la siga?

 

A la hora de incluir las proteínas en nuestro menú, podemos elegir entre proteína vegetal o proteína animal.

Las proteínas son un nutriente esencial, sí, pero antes de continuar déjame darte algunos datos más:

  1. La mayoría de las personas come demasiada proteína.
  2. Una persona necesita aproximadamente 1 gramo de proteína diario por cada kilogramo de peso. Por ejemplo, si pesas 70 kilos, necesitarás unos 70 gramos de proteína.
  3. Un exceso de proteínas en tu dieta puede causar enfermedades cardíacas, daño renal, estreñimiento y otros desequilibrios.

 

Con esto quiero decirte que, como ves, esencial no quiere decir que sea mejor que otros nutrientes, ni que tengamos que abusar de la proteína. Porque esto último es precisamente uno de los primeros errores que solemos cometer.

Por eso hoy vengo a hablarte de la importancia de la proteína y de cómo puedes incluirla en tu menú de una manera saludable y respetuosa para tu cuerpo.

¿Para qué necesitamos exactamente las proteínas?

 

Las proteínas tienen un papel fundamental en muchos de los procesos en los que trabaja tu cuerpo.

Para que lo entiendas, el organismo las necesita para construir, por lo que son necesarias para desarrollar los músculos y los órganos, ya que la proteína forma la estructura básica de los tejidos (como tus uñas, tu piel, tus tendones…).

Algunas proteínas actúan como enzimas, señales o receptores. Otras se encargan de proporcionar una estructura com el colágeno, de facilitar el movimiento de oxígeno o la asimilación de nutrientes.

Por eso para que todo funcione correctamente, necesitamos incluir proteínas suficientes en nuestro menú.

Pero ojo, suficiente no significa más. La mayoría de las personas consumen más proteína de la que su cuerpo necesita. De hecho, más del doble como media (algunos casos incluso se triplica).

Las consecuencias de este exceso para la salud y tu bienestar pueden ser muy graves. Ten en cuenta que las proteínas, a diferencia de las grasas, no se pueden almacenar para utilizar en otro momento. Esto quiere decir que las proteínas de más que nos sobren el cuerpo las eliminará en un proceso que sobrecarga el organismo.

Este proceso altera el funcionamiento del hígado, de los riñones y debilita nuestro esqueleto. También nuestras hormonas pueden verse afectadas por la acidosis y aumenta la inflamación del cuerpo, reflejándose en cansancio o dolores de cabeza.

Como ves, un exceso de proteínas no te aporta nada bueno.

Estas son las proteínas que necesitas

 

Ya sabes que nuestra filosofía en esta comunidad de maravillosas mujeres se basa en las decisiones basadas en el amor, esas que nos permiten encontrar el equilibrio con el que sentirnos ligeras, fuertes y radiantes.

Y cuando no hay excesos, llegar a ese equilibrio es sencillo.

Al principio del artículo te hablaba de la cantidad aproximada de proteína que necesitas en tu dieta cada día. Recalco que es una cantidad aproximada, ya que depende de otros factores, pero es un dato que te puede ayudar a hacerte una idea.

Pues bien. Dentro de esa cantidad de proteína recomendada, hay distintos tipos que puedes escoger. Por un lado, tenemos la proteína animal, y por otro la vegetal.

Los dos tipos de proteína nos proporcionan cantidades adecuadas de todos los aminoácidos que nuestro cuerpo necesita, pero la proteína animal trae con ella grasa saturada, carnitina, colina, hierro hemo, sustancias relacionadas con la inflamación, el envejecimiento prematuro y otras enfermedades.  

Las proteínas vegetales, por su parte, tienen beneficios como:

  • Son ricas en antioxidantes.
  • No sobrecargan el hígado o los riñones.
  • Contienen menos grasas y no aportan colesterol.
  • Aportan minerales, vitaminas, fibra y son más fáciles de digerir.

Como ves, la decisión entre consumir proteína vegetal o proteína animal puede marcar la diferencia en tu día a día, en tu salud y en tu cuerpo.

¿Dónde encontrar proteínas vegetales?

 

Proteína Vegetal o Proteína Animal

Los alimentos ricos en proteínas vegetales son:

  • Legumbres: garbanzos, lentejas, judías… ¡Buenas noticias para las amantes del hummus!
  • Frutos secos: además de proteínas, incluirás omega 3 y 6.
  • Cereales como la avena, quinoa o seitán son una fuente de proteína vegetal.
  • Hortalizas como los guisantes, y vegetales como las espinacas, el berro, la alcachofa y el brócoli lo son.

 

Tienes muchísimas opciones para escoger tu proteína diaria y disfrutarla de una manera respetuosa, sostenible y saludable para tu cuerpo.

Cuando tomas mejores decisiones, incluyendo siempre vegetales, todo comienza a transformarse. Si ahora comienzas a decidir escoger otro tipo de proteína, verás cómo la transformación es mucho más positiva.

Recuerda que todo se basa en decisiones y no en restricciones. Si quieres disfrutar de un plato de proteína animal, hazlo. Pero hazlo sabiendo que es una decisión basada en la información que ya sabes 🙂

Cuéntame: ¿eres de las que no concibe su vida sin proteína animal? ¿O ya incluyes en tu menú casi siempre la vegetal?

¿Has probado alguna vez el tiramisú raw?

Te confieso que yo nunca he sido bebedora de café. Y no lo tomo nunca. De hecho cuando me bebía un café (principalmente cuando estudiaba), me ponía muy nerviosa durante horas, no me gustaba nada la sensación que me producía en el estómago.

Pero si el café está puesto en el tiramisú… ¡madre mía! Me encanta. Entonces ya no tiene efecto sobre mis receptores estimulantes. Debe ser una forma de protegerme para poder degustar este maravilloso postre, que es uno de mis favoritos.

La receta original del tiramisú viene de Italia, se considera uno de los postres más famosos del mundo, y se dice que el significado de su nombre es levantar el ánimo (“tira mi sú” puede traducirse como “llévame hacia arriba”).

Sea como sea, lo que estoy segura es que esta receta te va a enamorar. Por cierto, esta es una de las recetas que haremos juntas en los Talleres prácticos de cocina y nutrición en Valencia este mes.

En estos talleres, además de recetas tan especiales como esta, aprenderás a preparar otras mucho más sencillas para el día a día de tu menú y del de tu familia.

Pero también hablaremos sobre nutrición, aprenderás a escuchar a tu cuerpo y entender lo que te quiere decir con las señales que te manda.

 

Juega con sabores y colores y disfruta cocinando en estos talleres de cocina y nutrición.

 

La gran diferencia de esta receta de tiramisú y la tradicional son sus ingredientes. Te voy a mostrar como es posible conseguir que se te haga la boca agua con ingredientes totalmente saludables, naturales y reales.

¿Comenzamos?

Tiramisú raw – Mi receta dulce saludable preferida

Para esta receta necesitarás 8 copas de helado, tazas o como prefieras servirlo.

Ingredientes

Para la capa del café:

  • 140 g de nueces de macadamia
  • 180 g de avellanas o pulpa sobrante de preparar leche de avellanas
  • 50 g de copos de avena suaves
  • 25 g de cacao en polvo puro
  • 300 g de dátiles sin hueso puestos a remojo 4 horas
  • 240 ml de café
  • Una pizca de sal del Himalaya
  • Pon los 4 primeros ingredientes en el procesador de comida (termomix o similar) y muelelos bien. Añade los dátiles, el café y la sal y bate hasta que te quede una masa. Reserva en un cuenco.

 

Para la capa de vainilla:

  • 90 g de manteca de cacao rallada
  • 130 g de anacardos puestos a remojo 4 horas
  • 150 g de piñones
  • La crema de un bote de leche de coco
  • 120 ml de leche de avellana
  • 150 g de sirope de arce
  • 2 cucharadas de miso blanco dulce (o amasake)
  • Zumo de medio limón
  • Semillas de una rama de vainilla
  • 1/2 cucharadita de café de sal del Himalaya

 

Preparación

  1. Derrite la manteca de cacao al baño maría.
  2. Mezcla la manteca y el resto de ingredientes con una batidora potente hasta que obtengas una crema.
  3. Pon una cucharada de la mezcla del café en cada copa. Reserva lo que sobre para otra capa.
  4. Pon una capa de la crema de vainilla en cada copa y reserva el resto.
  5. Deja reposar las copas una hora en el congelador.
  6. Con mucho cuidado añade la siguiente capa de mezcla del café, desmigando con las manos.
  7. Añade otra capa de vainilla y reserva en la nevera hasta que lo vayas a servir.

 

Y antes de servir, espolvorea con cacao en polvo.

 

Sólo de escribir la receta estoy salivando. Qué delicia.

 

Cuando prepares esta receta te darás cuenta como es un regalo para tu cuerpo, no solo por su sabor, si no porque no llevará esa carga de azúcar innecesaria que lleva el postre tradicional.

 

Como ves, hay opciones a tu alcance para mimarte sin renunciar a nada. Porque recuerda que no se trata de prohibiciones, se trata de elecciones.

 

Y tú, ¿eliges cuidarte?

 

Si es así, no te vayas sin contármelo justo aquí abajo, en los comentarios.

 

El próximo día 10 y 24 de mayo estaré junto a María Saiz en Valencia en los Talleres vivenciales y prácticos de cocina y nutrición. Apúntate y aprende a tomar mejores elecciones, preparando delicias como el tiramisú raw.

 

Haz clic aquí para ver la información y conseguir tu plaza.

Por fin vacaciones. Por fin tiempo para disfrutar de los nuestros y de hacer todo aquello de lo que las obligaciones del día a día nos aleja, incluyendo comer de más.

Y es en este punto donde comienza el problema muchas: en aprender a disfrutar sin descuidar los hábitos saludables que tanto bien nos hacen.

Cuando llegan las vacaciones, sean en la época que sean, el piloto automático que nos ha acompañado desde siempre se activa, toma el mando y trabaja para que hagas lo de siempre.  Y lo de siempre, normalmente, va vinculado, en vacaciones, al exceso.

Aprender a tomar elecciones conscientes desde el amor y no desde la prohibición es un camino que no se recorre de un día para otro.

Y mientras consigues interiorizar esta idea de manera profunda, el piloto automático aprovecha cualquier ocasión para encenderse y activar tu vocecita interna:

  • “Me lo merezco…”
  • “¿Cómo voy a decir que no?”
  • “Cuando vuelva a casa me pongo otra vez a dieta”.

Seguro que estas y otras muchas frases te resultan familiares, especialmente en momentos especiales como son las vacaciones.

Pero como te decía, se trata de un proceso de aprendizaje. No se puede cambiar de un día para otro, o incluso en 1 año, o en 2. Siempre habrá una lucha y hay que ser consciente de ella para tomar la mejor decisión.

¿Y qué decisión tomar? Pues tienes tres caminos.

 

3 opciones para disfrutar de unas vacaciones saludables

Para que no te sientas mal, no te enfades ni te sientas triste por renunciar a “todo”, puedes elegir entre estas 3 opciones, sabiendo que cada opción tendrá un impacto diferente:

 

Opción 1 – No entrar en una batalla

Tienes la opción de elegir hacer lo de siempre. De no entrar en esa batalla y, de manera consciente, disfrutar de tus vacaciones desde tus hábitos antiguos.

Si escoges esta opción, hazlo sabiendo que como estás haciendo lo de siempre, volverás a ver reflejado lo de siempre a tu vuelta: seguramente cojas algo de peso, te sentirás más hinchada, retomarás la rutina mucho más cansada y pesada.

Pero si es tu elección, está bien. Hazlo sin excusas. Simplemente, hazlo desde el amor hacia ti.

 

Opción 2 – Mantener los nuevos hábitos al 100%

La segunda opción es todo lo contrario a la anterior: ir en contra de todo, ser estricta con tus cambios y mantener tu decisión hasta el final, pase lo que pase.

Sí, después de vacaciones te sentirás de maravilla por tu autodisciplina, habrás mantenido tu peso y no estarás tan hinchada como otros años.

Pero esta opción lleva implícita tener que enfrentarte a mucho estrés porque ir al contrario que todo el mundo es muy difícil. ¿Estás preparada para todas esas preguntas? Si estás preparada, puedes tomar esa decisión y sentirte fenomenal con ello.

Opción 3 – Encontrar el equilibrio

Hay una tercera opción, y es la de tratar de encontrar el equilibrio entre la primera y la segunda opción.

Para hacerlo, además de ser consciente que cada elección que tomes tiene un impacto, puedes hacer pequeñas acciones.

Cuando estés en casa, puedes seguir con tus licuados y tentempiés saludables, y cuando salgas fuera comer lo que te apetezca (siempre con sentido común y eligiendo lo menos perjudicial).

Y siempre, elijas lo que elijas, haciéndolo desde el autorespeto y el autoamor. Sin juzgar y sin culparte por comer una torrija.

 

Tips extra para disfrutar de las vacaciones

Además de las 3 opciones que tienes para vivir tus vacaciones desde el amor hacia ti misma, te quiero dejar unos tips extra que te ayudarán a disfrutar de manera saludable:

  • Enfócate en lo positivo
  • Descansa y aprovecha para dormir
  • Sol, mucho sol.
  • Y risa. Busca lo que te haga reír.  
  • Disfruta y pasa tiempo con los que más quieres.
  • Camina mucho: en las procesiones, en el campo, en la playa…  

 

Si te enfocas en todo esto, verás como la comida pasa a un segundo plano y consigues volver a casa completamente renovada.

 

¿Cuál de las 3 opciones vas a escoger estas vacaciones? Cuéntamelo aquí abajo.

 

Y recuerda que si quieres caminar acompañada en el proceso del cambio hacia una vida más saludable y consciente, puedes contar con la compañía de mujeres que transitan el mismo camino que tú. Las puedes encontrar en la Comunidad Mágica Come Sano y Quiérete en la que te estamos esperando.

Tener gases es absolutamente normal, ya que son parte del proceso digestivo.

Pero seamos sinceras, ¿quién no se ha sentido incómoda alguna vez con sus gases?

O peor aún, puede que esos gases nos hagan sentir molestias y dolor. Que levante la mano la que no se haya sentido así.

Seguramente sabes de lo que te hablo. La buena noticia es que podemos hacer cosas para disminuir los gases y que lo podemos hacer de manera natural, a través de lo que ponemos en nuestro plato.

Hay muchísimos alimentos que nos pueden ayudar a reducir los gases de una forma natural. Pero antes de hablarte de ellos, vamos a aclarar cuando los gases no son normales.

 

¿Son estos gases normales?

 

Como te decía, tener gases es algo totalmente normal.

Durante la digestión, las bacterias buenas del intestino (en este artículo te hablo un poco más sobre ellas) fermentan los alimentos que no están digeridos del todo en el intestino delgado.

Si comes demasiados alimentos que producen gases, o mucha fibra, y bebes poca agua, es normal que experimentes gases y algunas molestias relacionadas con ellos.

También pueden aparecer si tragas mucho aire por comer rápido. ¿Cuántas veces masticas cada bocado? Si no masticas, los gases te lo recordarán al hacer que sientas tu barriga hinchada y la cinturilla del pantalón apretada.

Beber mucha agua y reducir las porciones (comiendo más despacio y masticando) pueden ayudarte con tus gases, además de los alimentos que te voy a recomendar más adelante.

Pero hay dos problemas intestinales que debes revisar si te sientes identificada con síntomas un poco más extremos y que no mejoran a pesar de cambiar de hábitos.

Sibo

 

El Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (conocido como SIBO por sus siglas en inglés) es un síndrome en el que hay excesivas bacterias en el intestino delgado que normalmente se encuentran en el intestino grueso.

Estas bacterias se alimentan y fermentan los carbohidratos no digeridos en tu intestino delgado, causando una acumulación de hidrógeno y/o gas metano.

Se asocia a síntomas tales como: flatulencia excesiva, náuseas, hinchazón y dolor abdominal.

Si sientes que te identificas con esto, lo mejor es que consultes con tu especialista para abordar el problema de tus gases.

Síndrome del intestino irritable

También conocido como colon irritable, es un problema que afecta al intestino grueso y que causa además de gases, cólicos abdominales y cambios en el ritmo intestinal (diarrea o estreñimiento).

Llegar a la raíz del síndrome del intestino irritable te permitirá acabar con los gases, la hinchazón y estos desajustes tan molestos. También se ha demostrado que una dieta Fodmap puede ser muy beneficiosa en estos casos.

Aclarado esto, vamos a ver qué alimentos pueden ayudarte a reducir tus gases (mientras disfrutas con tu menú).

 

5 alimentos que reducen tus gases

 

Incluye estos alimentos regularmente si quieres reducir el hinchazón y los gases:

1.Apio

El apio es un 95% agua y tiene un alto contenido en potasio, por lo que es perfecto para combatir la retención y la sensación de hinchazón.

Durante muchísimo tiempo, el apio ha sido utilizado para problemas digestivos. De hecho la fibra que contiene viene muy bien para favorecer los movimientos intestinales saludables, regulando así tanto el estreñimiento como la diarrea.

Lo mejor para utilizar el apio contra los gases es no consumirlo crudo. Puedes cocinarlo para ablandar las fibras no digeribles o hacerte una infusión natural con él.

 

2.Plátanos

Los plátanos son ricos en potasio. De hecho, un plátano mediano contiene aproximadamente 422 mg de este mineral, un valor muy positivo para ayudar a nuestro cuerpo a mantener el equilibrio en su hidratación.

Los plátanos también son una fuente de almidón resistente, algo que ayuda a aliviar los gases atrapados que causan la hinchazón.

alimentos que reducen tus gases

3.Jengibre

El jengibre se ha utilizado con fines medicinales desde hace miles de años. Su sabor picante aromatiza tus recetas de una manera única y a la vez es un alimento perfecto para la salud digestiva de tu cuerpo.

Estudios como este han demostrado cómo es un alimento curativo capaz de aliviar la hinchazón ya que ayuda a estimular el vacío del estómago. También es un agente antiespasmódico, contribuyendo al tracto intestinal.

Incorporar jengibre de manera regular ayuda a mejorar la composición de la flora intestinal, eliminando las bacterias malas del intestino.  Su consumo también ayuda a evitar las putrefacciones intestinales, las mismas que nos hinchan y nos provocan gases.

 

4.Espinaca

En la espinaca también es protagonista el magnesio. Una taza aporta el 40% de la cantidad diaria recomendada.

El magnesio sintetiza las proteínas y activa las enzimas que nos ayudan a descomponer los alimentos en componentes más pequeños, favoreciendo el proceso digestivo.

También nos ayuda a mantener la regularidad intestinal, relajando los músculos del tracto digestivo y ablandando las heces.

Lo mejor es la versatilidad que tienen las espinacas: las puedes incluir en batidos, licuados,  ensaladas, purés… Tienes muchísimas opciones.

 

5. Pepino

Los pepinos contienen un flavonoide llamado quercetina que combate los radicales libres inflamatorios y reduce las reacciones alérgicas.

Este componente que puede aliviar la hinchazón del vientre al reducir la inflamación gastrointestinal.

Y, al igual que ocurre con el apio, tiene un gran porcentaje de agua (en este caso, del 96%).

Incluyendo pepinos en tu menú también equilibras los niveles de sodio, eliminas el exceso de agua y ayudas a liberar los gases atrapados.

Lo mejor como siempre es que trates de mimar tu alimentación. Recuerda que no hay una fórmula universal que funcione para todas ni tampoco soluciones rápidas que trabajen como un parche.

Cuando comienzas a ver desequilibrios en tu digestión, lo mejor es trabajar a un nivel mucho más profundo, desde el autoconocimiento y el amor, y tratar de buscar el verdadero origen, la raíz.

Un estilo de vida saludable, con hábitos positivos para tu cuerpo y mente, serán el pilar fundamental. Y recuerda que para hacer estos cambios puedes apoyarte en mujeres que caminan por el mismo sendero que tú, como las de la maravillosa Comunidad Come Sano y Quiérete.

¿Eres de las que suele tener bastantes gases? ¿Qué haces para sentirte mejor? Me encantará leerte justo aquí abajo, en los comentarios.

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