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¡Hola!
Creo que algún día voy a escribir un libro sobre ensaladas. Debo tener cientos de recetas diferentes. Y es que cada día me invento una nueva combinación!

¿No me digas que tú eres de las que cuando escuchan la palabra ensalada piensas en la ya aburrida ensalada de la casa con tomate, lechuga, un poco de cebolla, atún y medio huevo duro bien regado con aceite de oliva. Si es así, bienvenida al maravilloso país de las “Mil y una ensaladas”, un país en el que nunca te aburrirás de este saludable plato porque cada día te sorprenderá un sabor diferente.

Esta ensalada es sin duda una de las mejores que recetas que me he inventado, igual no es la más rica del mundo pero hoy me lo ha parecido. No os la perdáis por favor porque os va a encantar.

Y porqué comer más ensaladas? Aquí te dejo 7 razones además de que están deliciosas

  • Dan vitalidad y son una fuente rica en vitaminas, enzimas y minerales
  • Protegen la piel y retrasan la aparición de las manchas de envejecimiento
  • Regulan la función intestinal. Al contener mucha fibra previenen y ayudan a controlar el estreñimiento
  • Previenen la anemia. La clorofila de las hojas verdes (berros, lechuga, espinacas, escarola, etc.) consiguen evitar la aparición de anemia
  • Depuran al organismo al actuar como un diurético debido a su alto contenido en agua
  • Hidrata al cuerpo. Entre un 70 y un 90% de la composición de las hortalizas es agua
  • Cuidan el corazón, ya que contienen abundantes antioxidantes

 

Y no olvides NO utilizar aceites en las vinagretas (el de oliva tampoco), así conseguirás que el plato siga siendo ligero y nutritivo. ¿Y qué tienes que utilizar entonces en tus vinagretas? La opción más nutritiva y saludable es utilizar aguacate, frutos secos o semillas, enteros remojados o en puré como el tahín (puré de semillas de sésamo), puré de cacahuete, puré de anacardos… Si me sigues en Facebook verás que mis vinagretas siempre se basan en estas grasas saludables.

Y esta es la receta de mi Ensalada Mil y Una noches, con seitán caramelizado y curry:

Ingredientes

Para la ensalada

1 buen puñado de lechuga de hoja de roble

2 tomates de pera ecológicos troceados

50 gr judías verdes hervidas

1 cucharada de pipas de calabaza

Para el seitán caramelizado

1 trozo de seitán cortado a cubos

Una cucharada de harina de maíz

1 cucharada de aceite de oliva

1 cucharada de melaza de arroz

Rehogar el seitán enharinado con la harina de maiz con la cucharada de aceite de oliva. Cuando empiece a dorarse añadir la melaza de arroz, bajar un poco el fuego, remover y dejar hasta que se caramelice. Reservar

Para la vinagreta de curry

1 cucharada de Tahín

1 cucharadita de curry en polvo

1 cucharadita de sirope de arce

1 cucharadita de miso blanco

1 cucharadita de levadura nutricional

4 cucharadas soperas de agua

1 cucharadita de leche de coco en polvo (opcional pero muy aconsejable)

Batir todo en un cuenco y reservar

 

Para montar la ensalada coloca en el cuenco la lechuga, las judías verdes, los trozos de tomate y las pipas de calabaza. Añadir los trozos de seitán caramelizado y la vinagreta por encima.

 

En la foto yo lo monté en el tupper de cristal que me llevé al trabajo. Sí, se puede ser feliz en el comedor de una fábrica, degustando una ensalada así se es feliz en cualquier sitio ;).

Con Amor

Eva

¡Hola!

Ya está aquí, ya llegó ¡el verano! Mi estación favorita, sin duda. Adoro el sol, la playa, el mar, leer un libro debajo de la sombrilla, nadar en la piscina, las tardes de siesta… ¿Y quién no?

¿Y qué hacía yo hace unos años un par de meses antes de que llegara el verano? Pues era participante activa en todas las operaciones bikini que se emprendieran. Si había que luchar contra los kilos, la grasa y los michelines allí estaba yo en la parrilla de salida. Conseguía ponerme a línea según “lo establecido” a base de las dietas milagro de moda y las cremas reductoras más novedosas, y llegaba a Julio lista para quitarme la camiseta en la playa sin avergonzarme demasiado de mi cuerpo. Luego llegaban, como no,  las cervecitas, el picoteo, las barbacoas con los amigos, las copas, las paellas y comidas familiares… Y, cuando llegaba Septiembre, gracias al exceso y al efecto rebote, había recuperado todo el peso perdido y algunos kilos más, con lo que me tocaba apuntarme a la operación Post-verano o vuelta al cole para conseguir entrar en la ropa de entretiempo.

¿Te suena esta lucha continua? Afortunadamente yo conseguí librarme de ella. Mi peso es ahora estable y saludable todo el año. Soy feliz en mi cuerpo y no lucho contra él. Y cuido mi alimentación, especialmente en vacaciones, porque es cuando más tiempo tengo para hacerlo. Si tú también estás cansada de luchar y este año vas a elegir cuidarte aquí te dejo 7 formas de comer saludable en verano y varias recetas que te ayudarán a conseguir tu objetivo.

  1. Festival de ensaladas: es el plato rey del verano, y hay miles de variantes. Es una de las formas más prácticas y sencillas de comer verdura cruda, que no me canso de repetir que es lo que te dará vitalidad y energía. Y la hoja verde además de ser supernutritiva te ayuda a eliminar grasa. Eso sí, cuidado con las vinagretas. Olvídate de los aceites (sí, del de oliva también) o transformarás el plato más saludable en el más calórico del menú. Puedes añadir legumbres y cereales integrales para conseguir un plato completo y equilibrado. Aquí te dejo algunas de mis recetas de ensaladas, fáciles y deliciosas:
  2. Haz un día RAW (Crudo): ¿porqué un día de comida (vegana) cruda? Pues porque te van a encantar los efectos. Es depurativo y te hace sentir un bienestar que hacía tiempo que no sentías. Puedes tomar fruta, licuados, batidos verdes, ensaladas, cremas frías, gazpachos, dulces crudiveganos , helados de plátanos congelado… Aquí te dejo dos recetas, una de gazpacho y otra de pasta RAW al pesto que puedes incluir en tu menú RAW:
    • Gazpacho ligero:
      • 6 tomates pera ecológicos
        1 pepino ecológico
        1 cebollita tierna eco
        1 pimiento y medio rojos eco
        1 diente de ajo
        1 manzana golden (truquito de mi cuñada Mariajo ?)
        1 cucharada de aceite de oliva de primera presión en frío
        Sal del Himalaya
        Un poquito de vinagre de manzana
        Enfriar unas horas en la nevera antes de servir.
    • Pasta RAW al pesto: http://www.begreenchica.com/pasta-raw-al-pesto/
  3. Compensa los excesos rápidamente: Seguro que algún día te excedes y te notas empachada. Nos pasa a todos. ¿Qué puedes hacer entonces? Pues compensarlo rápidamente. Es lo mejor para evitar que la grasa se acumule. Regálate un día de fruta roja (sandía, cerezas, fresas, frambuesas). Recuperarás la sensación de ligereza rápidamente.
  4. Haz un día de ayuno de licuados: Es otra forma de compensar los excesos, hacer un día de líquidos en el que bebas licuados verdes, agua con limón, te verde y caldo casero de verduras. En mi página Facebook y en mi recetario gratuito hay un montón de combinaciones de verduras y frutas deliciosas. En el recetario también encontrarás la receta de un caldo remineralizante que te reforzará y te limpiará.
  5. Prueba los helados naturales y saludables: ¡Pero ojo!, cuidado porque circulan por ahí recetas de helados muy nutritivos y también extremadamente calóricos. Si tomas uno de estos al día engordarás seguro, porque la base es casi exclusivamente de anacardos y aceite de coco (ambos muy saludables tomados muy moderadamente). Para todos los días elige la opción del plátano congelado. Es muy versátil. Sólo tienes que congelar plátanos muy maduros pelados y troceados. Luego los pones en la batidora con 3 cucharadas de leche vegetal y puedes elegir varias opciones que se preparan todas en 3 minutos:
    • Añadir una cucharada de cacao puro en polvo y un par de dátiles. Batir hasta que esté cremoso y servir directamente.
    • Añadir un buen puñado de fresas y/o frutos rojos y una cucharada de sirope de arce. Batir y servir directamente.
    • Añadir una cucharada de maca y canela. Servir, decorar con unas nueces y comer directamente.
    • O hacer esta receta que también lleva uvas: http://www.begreenchica.com/helado-vegano-expres-2/
  6. Bebe agua: Sí, ya sé que la cervecita fresquita está muy rica. Pero te aconsejo que no tomes alcohol a diario. Tu cuerpo no es capaz de metabolizar grasa y alcohol al mismo tiempo, lo que provoca que la quema de grasas se detenga hasta que todo el alcohol haya sido eliminado del organismo. Puede llevarle hasta tres días al cuerpo eliminar totalmente el alcohol de una sola noche de copas, y durante este tiempo, toda la grasa que se consuma está siendo acumulada. ¿No lo sabías? Pues ya lo sabes, un horror.
  7. Muévete: podemos hacer que la caminata forme parte del menú diario, ya sea antes o después después de comer o cenar. Andar por la playa es un placer, por la montaña también, jugar a las palas, nadar, hacer aquagym en la piscina, o simplemente salir a andar cuando el sol se está poniendo, 45 minutos al día, para que todo fluya y nada se estanque.

Adoro el verano, especialmente porque paso mucho tiempo con mi hijo de 15 años y mis sobrinos de 14 y 8. Aprendo mucho de ellos e intento inculcarles los beneficios de comer más alimentos naturales y saludables. Un desafío y un verdadero placer.

¡Feliz verano!

Con Amor

Eva

 

Recuerdo mi primer zumo verde, hace 6 años, cuando intenté hacer un DETOX de 14 días crudiveganos, que se quedó en 11 días y que fue el primer paso hacia mi alimentación actual: fácil, flexible, inteligente y nutritiva. Mi primer zumo verde llevaba un pepino, una lima, 2 ramas de apio, una manzana Granny Smith y un trozo de raíz de jengibre. Me encantó. Me sentí saludable y vital nada más tomármelo. Desde entonces he hecho varios ayunos de licuados, uno de 21 días, tomo licuados a diario e intento enriquecer, equilibrar mi nutrición y depurarme haciendo un ayuno de licuados un día a la semana.

Los zumos verdes hechos con verduras y frutas ecológicas, son tan ricos en nutrientes que son capaces de curarte desde dentro. Tu cuerpo recibe una gran dosis de nutrientes biodisponibles en un vaso, que pueden ser utilizados rápidamente por tu organismo.

Los beneficios de tomar zumos verdes son innumerables. Los que más me gustan son:

  • Subidón de energía. Por el aporte enzimático y nutritivo.
  • Sensación de serenidad. Tu cuerpo se nutre y se relaja instantáneamente.
  • Ligereza y deshinchamiento: Desayuna zumos verdes durante una semana. Y almuerza frutas. Notarás la diferencia.
  • Piel brillante y lisa: Tras unos días tomando zumos verdes empiezas a notar la piel más suave. Si haces un día de DETOX bebiendo sólo zumos verdes (un mínimo de 4 litros), al día siguiente te ves más fresca y rejuvenecida.
  • Sensación de “me cuido y me quiero“: Mejora tu relación contigo misma, tu cuerpo te agradece que lo cuides y lo nutras y empieza a sentirse mucho mejor
  • Bebida perfecta para antes y después del ejercicio: Olvida las bebidas energéticas. Los zumos verdes reponen la pérdida de electrolitos de forma natural. No lo dudes. Y si pones remolacha tu rendimiento aumentará.

 

Si quieres de verdad tomar el control de tu salud, deshacerte de las toxinas, la hinchazón, la grasa, y recuperar tu energía y tu entusiasmo por la vida, considera una limpieza con zumos verdes correctamente guiada. Cuidado con las curas/detox que circulan por Internet, realizadas por gente sin la formación adecuada. Pueden llegara ser nocivas para tu salud. Los zumos verdes hacen que liberes toxinas almacenadas en tus células de grasa y es necesario seguir el protocolo correcto para eliminarlas. Sin el protocolo adecuado puedes hacer más mal que bien a tu organismo.

Te dejo algunas recetas por si quieres empezar a incorporarlos a tu día a día:

Anticelulítico

1 Pomelo

3 naranjas

1 limón

1 trozo de raíz de Jengibre

 

Sencillo Relax (para mitigar la ansiedad)

2 manzanas

8 ramas de apio

 

Pro Potasio (para deportistas)

5 zanahorias

1 remolacha cruda

un puñado de perejil

5 ramas de apio

 

Anti-inflamatorio (para aliviar el síndrome premestrual, anti flatulento y pro equilibrio hormonal)

1 hinojo

1 pepino

1/4 de piña

3 ramas de apio

 

Con Amor,

Eva

 

 

El atún o te encanta o no te gusta nada. Pues yo era de las que adoraba el atún. Me lo preparaba de cualquier forma: en un sándwich con mayonesa y tomate troceado, lo añadía en la ensalada, en un bocadillo con queso manchego o con olivas, con los macarrones (sí, sí, así de poco saludable comía yo hace unos años …).

Desde que cambié mi alimentación echo de menos pocas cosas, mi cuerpo está bien nutrido y NO TENGO ANTOJOS. Pero de vez en cuando me entra morriña por el atún. Y ¿porqué elijo NO comer atún? Por varios motivos:

  • El mercurio: La intoxicación por este metal afecta al sistema nervioso y la contribución más importante de mercurio en la dieta viene dada por las latas de atún. No es tanto por el mercurio que hay en una lata de 30 g, sino más bien por el consumo habitual que se hace de este producto.
  • El Bisfenol A: Las latas tienen un recubrimiento especial hecho con resinas de Bisfenol A que se acumula en el cuerpo y sus efectos pueden llegar a ser muy nocivos. Un estudio hecho en la Universidad de Harvard reveló que aquellas personas que consumieron durante cinco días consecutivos comidas enlatadas tenían una gran cantidad de Bisfenol A en la orina. Las personas que consumen mucha cantidad de alimentos enlatados son más propensos a la obesidad, los cambios hormonales, problemas cardíacos y la diabetes.
  • La pesca de atún amenaza la vida de los delfines, que son uno de mis animales favoritos y no quiero hacer nada que les cause dolor y menos aún la muerte.

 

Y con este maravilloso Sándwich de “NO atún” elimino totalmente la morriña. Está riquísimo y es muy saludable. Lo puedes tomar para almorzar, para comer, para merendar o para cenar, ¡sirve para cualquier momento! Estoy segura de que te va a encantar, en mi taller de Tentempiés saludables es uno de los platos con más éxito.

 

INGREDIENTES

1 vaso de almendras crudas (con piel) puestas en remojo 4 horas

1 vaso de pipas de girasol puestas a remojo 4 horas

Media rama de apio bien troceado

½ cebolla roja pequeña muy troceada

2 cucharadas de pepinillos agridulces bien troceados

2 cucharadas de eneldo picado

1 cucharada de orégano seco

3 cucharadas de zumo de limón

1 cucharada de sirope de ágave

2 cucharadas de algas en copos (para darle el sabor de mar, es opcional)

1/2 cucharadita de sal del Himalaya

Pimienta negra molida

Mostaza gruesa

4 rebanadas de pan integral de calidad, por ejemplo de espelta, puedes tomarlo sin gluten

Hojas de lechuga

1 tomate grande cortado a rodajas

PREPARACIÓN

  1. Mezclar las pipas y las almendras en el procesador de cocina hasta que esté finamente mezclado. Reservar en un cuenco aparte
  2. Añadir el apio, la cebolla, los pepinillos, las especias, el zumo de limón, el ágave, las algas, la sal y la pimienta al cuenco y mezclar bien. Reservar aparte.
  3. Untar el pan con mostaza y añadir la lechuga y la rodaja de tomate.
  4. Añade una cucharada grande generosa de la mezcla al pan, un poco de pimienta y poner otra rodaja de tomate encima
  5. Servir

Y luego me cuentas qué te ha parecido. ¡A mi me encanta!

 

Love

Eva

Te voy a contar algo sobre mi alimentación. NO ES PERFECTA. Aún sabiendo todo lo que sé sobre los increíbles beneficios de seguir una alimentación equilibrada y nutritiva, admito que hay días que no como 100% saludable. ¿Porqué? Pues porque a veces no depende de mí, y creo que no tiene mucho sentido luchar contra lo que no puedes controlar,  y porque otras veces elijo comer algo que sé que no es saludable, y en este caso asumo esta decisión, que es totalmente consciente, sin sentirme culpable.

Si comemos 28 comidas a la semana (4 diarias), unas 120 comidas al mes, en mi caso, el no poder elegir algo saludable no se da más de 3 veces al mes. Lo importante, lo que cuenta, es hacer 117 comidas saludables y equilibradas al mes y elegir no luchar en las otras 3 ocasiones, aceptar y decidir comer lo que haya o lo que te apetezca en ese momento.

Concentra tu energía en lo que puedas influir y acepta lo que esté fuera de tu control. Te sentirás en PAZ y ganarás seguridad en tus decisiones.

Y si encadenas una rachita de comida poco saludable o simplemente quieres sentirte más ligero y rejuvenecido, siempre puedes hacer un DETOX como el que te planteo a continuación durante 7 días. Notarás y te notarán los efectos .

Las dietas en general transmiten un mensaje de restricción, pero este DETOX no se centra en que te prives sino en alimentos que aporten abundancia y riqueza de nutrientes. Este DETOX le dará un descanso a tu digestión, te desintoxicará, te ayudará a perder algo de peso si lo necesitas, a controlar tus antojos y a cambiar tus hábitos alimenticios.

  • Lo más importante de este Detox es tomar dos licuados verdes grandes (de 3 a 4 vasos) al día, uno en el desayuno y otro en la merienda. Este sencillo paso es la herramienta más poderosa en tu camino hacia la salud.
  • Este es un  DETOX vegano en el que te recomiendo consumas alimentos frescos y preferiblemente ecológicos
  • No utilices aceite de ningún tipo, ni sal, ni azúcar, ni edulcorantes, ni alimentos con gluten, ni alimentos procesados
  • Aprovisiónate de lechugas, zanahorias, pepinos, brócoli y calabacines, ten a mano vegetales frescos para facilitar la elaboración de tus comidas y cenas (ensaladas, cremas, verduras al vapor y al horno)
  • Acompaña las verduras con un puñadito de algún cereal integral y otro de legumbres.
  • También es conveniente tener frutas: manzanas, peras, ciruelas, chirimoyas, melón, melocotones… para tomar como tentempié o en caso de hambre entre horas
  • Puedes comer medio aguacate al día y un puñado de semillas y frutos secos. Esta es toda la grasa saludable permitida al día durante el DETOX
  • No bebas café ni alcohol ni tomes suplementos ni medicamentos de ningún tipo
  • Bebe mucha agua. Los licuados ayudan a liberar toxinas y el agua ayuda a expulsarlas
  • No es conveniente realizar ejercicio vigoroso durante una limpieza ya que el ejercicio aumenta la carga de toxinas liberadas en el cuerpo. Puedes andar, nadar o practicar yoga y reiniciar el entrenamiento después de esta semana

 

Después de 7 días siguiendo estas pautas te sentirás ligera, totalmente deshinchada y rejuvenecida.

Ha funcionado conmigo y con todos mis clientes y funcionará contigo. ¿Te animas?

Love

 

 

Se acerca el fin de año, otra vez. De nuevo enumeraremos nuestros nuevos propósitos para el año nuevo. Y qué mejor que proponerse una alimentación sana, saludable, vibrante y energética para el año que comienza. Sea cual sea tu intención: bajar de peso, sentirte mejor, mejorar tu salud, tener más energía, sentirte y verte (y que te vean) más joven, cargarte de fuerza para conseguir tus sueños… la alimentación es el primer paso, es la fuente de la vida y los nutrientes que te ayudarán a conseguir lo que te propongas.

Tenemos que intentar volver a los orígenes en lo que concierne a la alimentación. Antes se comía por supervivencia, o para celebrar algo y para mantenerse arraigado a la tierra y a la naturaleza.  Se comía para vivir mientras que ahora parece que vivimos para comer. La comida del día a día debería ser sencilla y nutritiva, sin dejar de ser sabrosa. Las celebraciones deberían ser momentos puntuales y llenos de significación. Si todos los días se come como en una celebración al final éstas pierden su valor y su sentido. Y en la parte espiritual nos encontramos con el arraigo a la naturaleza, que con tanta comida preparada, elaborada y desnaturalizada, se está perdiendo completamente. Es necesario comprar alimentos frescos, con la menor manipulación posible y locales, para que nos reconecten con la tierra.

Hoy te voy a contar MI LISTA DE LA COMPRA, para orientarte si quieres dar el gran paso hacia la generación de SALUD y la comida ANTIEDAD, si quieres utilizar esta poderosa herramienta que es la alimentación para reforzarte y vibrar de energía de nuevo. Puedes ir comprando estos alimentos poco a poco e ir sustituyendo los que tengas cuando se te vayan terminando, no hace falta comprarlos todos a la vez. De un tiempo a esta parte compro todo ecológico. Sé que es algo más caro pero la inversión en la salud para mí no tiene precio y al final sale más barato. Además si todos apoyamos la producción ecológica los productos se abaratarán poco a poco y facilitaremos el que todos podamos consumirlos sin problemas. Si no puedes comprar ecológico elige siempre que puedas productos locales y fíjate en la lista de ingredientes, si ves algo que no sabes lo que es, si llevan azúcar, aceites hidrogenados o edulcorantes artificiales, mejor no comprarlo.

Esta es la maravillosa lista:

VERDURAS

En principio todas las que encuentre en cada estación:

Acelgas, espinacas, todas las lechugas, escarolas, hinojo, col, repollo, berenjenas, alcachofas, espárragos, setas y champiñones, pimientos, boniatos, chirivías, nabos, zanahorias, patatas, coliflor, brócoli, cebollas, judías verdes, ajos, yuca, puerros, rábanos…

frutas y verduras

FRUTAS

En principio todas las que encuentre en cada estación:

Manzanas, peras, caquis, granadas, persimones, chirimoyas, aguacates, tomates, mandarinas, naranjas, pomelos, melocotones, melones, sandías, fresas, frambuesas, arándanos (se me hace la boca agua haciendo la lista je, je), plátanos

mango, papaya, coco, uvas, ciruelos, cerezas, higos, sandía, piña…

LEGUMBRES

Reconozco que las compro ya cocidas, en bote de cristal y ecológicas (es una de mis concesiones a la practicidad):

Garbanzos, lentejas, alubias blancas, frijoles negros, azuki, habas, guisantes y soja verde

 

CEREALES INTEGRALES ENTEROS

No estoy hablando de los Special K eh? Hablo de cereal en grano, sin refinar y sin procesar:

Mijo, quinoa, arroz integral, amaranto, trigo sarraceno, espelta (estos son los que más utilizo), cebada y avena.

La pasta la compro de arroz integral o de espelta integral, aunque como muchísima menos pasta que hace unos años.

 

FRUTOS SECOS Y SEMILLAS

Menos los cacahuetes, todos los frutos secos y semillas los compro crudos:

Anacardos, nueces, almendras, nueces de Brasil, avellanas, cacahuetes, pistachos, nueces de macadamia, piñones, pipas de calabaza, pipas de girasol, semillas de cáñamo, semillas de sésamo, gomasio (semillas de sésamo molidas con sal y algas), semillas de lino, semillas chía, pasas, dátiles, higos secos.

También me encantan los purés de semillas y de frutos secos como el tahín, el puré de anacardos, de almendras…

frutos secos

ESPECIAS

Me gusta mucho especiar la comida, darle un toque italiano, mejicano, hindú, thai… con los mismos ingredientes puedes tener un plato completamente diferente y las especias son curativas, en su justa medida, le hacen mucho bien al organismo:

Jengibre, en polvo y en raíz, cúrcuma, curry, cayena en polvo, en polvo y en raíz, orégano, alcaparras, tomillo, albahaca, cominos, cilantro, perejil, hierbabuena, cebollino,

 

BEBIDAS

Lo que más bebo después del agua son licuados de verdura y fruta que preparo yo misma en casa:

Agua mineral, leches vegetales (de avena, de arroz, de quinoa, de alpiste), agua de coco, té verde, infusiones relajantes (siempre ecológicas), infusión yogui, te kukicha

 

EDULCORANTES

Para endulzar utilizo principalmente los siropes y los dátiles o las pasas:

Dátiles salomón (los gorditos y carnosos), sirope de arce (mi favorito), sirope de ágave, azúcar de coco, sirope de dátil y melaza de arroz

 

SUPERALIMENTOS

Aunque todos los alimentos de esta lista son superalimentos hay algunos en particular que se conocen con esta denominación:

Semillas de chía, bayas goji, maca, levadura nutricional, leche de coco en polvo, semillas de cáñamo, te verde matcha en polvo, cacao puro crudo en polvo, nibs de cacao

OTROS

Aceite intento utilizar poco. Para cocinar utilizo el de coco y el de aceite de oliva, ambos virgen extra y de presión en frío.

Vinagre de manzana, soja, miso blanco y miso normal.

Harinas sólo utilizo de arroz integral y de garbanzo

Pan compro poco, normalmente de espelta integral o galletas de arroz inflado.

Sal del Himalaya o Sal Marina ecológica

Compro 1 docena de huevos ecológicos (los que tienen la numeración que empiez por 0) una vez al mes. Yo me suelo comer 2-3 huevos al mes.

Como TOFU un par de veces a la semana, lo compro natural o especiado con albahaca o con tomate.

Chocolate 100% cacao

Vanilla en polvo

Estoy empezando con las algas (poquito a poquito)

 

Normalmente tengo de casi todo esto en casa. La verdura la compro dos veces a la semana. EL resto de productos cuando se me van agotando.

 

Anímate, pasito a pasito se llega muy lejos.

 

¡Ah! y el ingrediente principal que nunca falte: ¡¡¡¡¡EL AMOR!!!!!

 

Eva

 

Ayer sábado me levanté tarde (me había acostado más tarde de lo habitual)  y cuando me desperté lo primero que pensé fue: “Croquetones con salsa de espinacas…Cocinar”. Ni desayuné. Me puse directamente a cocinar al amor del sol que entra por la ventana de mi cocina. Y es que cocinar me hace feliz, es lo que más me gusta hacer, sin duda, es mi pasión. No necesito música, no necesito nada más… sólo cocinar, entrar en esa magia y alquimia que es la cocina y dejarme llenar del placer de crear algo delicioso.

Como este plato. Delicioso, equilibrado y nutritivo. Inspirado en los croquetones que nos sirve Fani en su restaurante “Tarta de Zanahoria” (uno de mis favoritos en Valencia).

Sobre los fritos, todos sabemos que no es saludable abusar, que se han de realizar correctamente y con un aceite de calidad de primera presión en frío y que se han de comer esporádicamente. Os dejo  esta opinión de Patricia Restrepo, Presidenta del Instituto Macrobiótico de España: “Los fritos que gozan de tan mala prensa tienen un propósito energético dentro de la cocina; generan chispa, son festivos e incluso en algunos casos terapéuticos. Pero han de realizarse de forma adecuada: en aceite de oliva o de sésamo, e inmediatamente después de freír ha de pasarse el frito por un papel absorbente y servirlo con un poco de caldo caliente salado y acompañados por un pickle o una verdura de característica picante, como nabos o rábanos para equilibrarlos. El frito es una cocción que se aconseja esporádicamente. El aceite en que se ha hecho el frito no debería reutilizarse de una vez para otra pues se considera quemado”.

Para esta receta he utilizado este Tofu a la albahaca (aunque se puede utilizar tofu natural o ahumado) porque me encanta su sabor:

Tofu a la albahaca

Tofu a la albahaca

 

 

Vamos a la receta. Los ingredientes del croquetón son:

  • 1 paquete de tofu basílico
  • 5 setas shiitake
  • 1 puerro
  • 1 boniato rojo mediano
  • 1/2 vaso de garbanzos cocidos
  • sal marina o del Himalaya
  • aceite de oliva de primera presión en frío para la fritura
  • Harina de arroz integral y gomasio para rebozar

Y el prodecimiento a seguir es:

  1. Poner el boniato a hervir en un poco de agua con sal marina 15 minutos
  2. Se desmiga el tofu en un cuenco grande con las manos
  3. En una sartén se rehogan en un poco de agua el puerro bien troceado y las setas también bien troceaditas
  4. Se añade el rehogado al tofu y se mezcla bien.
  5. Se añade el boniato hervido y los garbanzos y se aplasta todo bien con el tenedor. Quedará una masa como la de la foto de abajo
  6. A continuación se hacen las bolas del tamaño deseado, se pasan por la mezcla de la harina de arroz integral y el gomasio y se fríen en aceite de oliva de primera presión en frío, sin que el aceite llegue nunca a humear.
Masa para los corquetones

Masa para los croquetones

 

Y los ingredientes de la crema de espinacas son:

  • Un manojo de espinacas frescas ecológicas
  • 1 cebolla
  • 1 puñado de pasas
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • 1 chorrito de leche de avena
  • nuez moscada recién rayada
  1. Rehogamos la cebolla y las pasas en el aceite de coco
  2. Añadimos las espinacas y rehogamos 5 minutos. Añadir un poco de sal
  3. Lo pasamos todo a la batidora con un poco de leche de avena (o cualquier otra vegetal) y nuez moscada al gusto
  4. Batir hasta que esté cremoso

Lo he servido con espelta cocida, pero también se puede servir con quinoa o arroz integral o mijo.

Y lo acompaño con ensalada aderezada con un poco de chucrú, pipas de calabaza, vinagre de manzana y levadura nutricional  (que sabe como el parmesano).

Probad los croquetones, podéis hacer croquetas más pequeñas y acompañarlas con cualquier verdura al vapor o al horno. Os encantarán.

 

Love

 

Eva

Croquetón emplatado con espelta y salsa de espincas

Croquetón emplatado con espelta y salsa de espincas

 

Esta ensalada es una de mis favoritas. ¡Está rica, rica de verdad! Muy fácil de hacer, deliciosa y perfecta para, por ejemplo, llevártela al trabajo.

Voy a hablar un poco (sólo un poco porque el tema da para extenderse muchísimo) de porqué utilizo sólo recipientes de vidrio para llevarme la comida al trabajo. El plástico es tóxico, y mucho más si se calienta. Calentar el tupper de plástico en el microondas aumenta la toxicidad de la comida, principalmente por el bisfenol a que pasa del plástico a la comida.

Pocas sustancias han sido tan estudiadas acerca de sus posibles efectos sanitarios. Estudios sobre animales han asociado  el bisfenol A con menor producción de esperma, anomalías en genitales masculinos, cambios de conducta que entrañan cosas como mayor agresividad o peor cuidado de las crías, alteraciones en el tejido mamario que pueden propiciar el desarrollo de tumores… Una investigación estadounidense publicada en la Revista de la Asociación Médica Americana, basada en el seguimiento de centenares de personas adultas a las que se midió su nivel de concentración de bisfenol A en orina , encontró que existía una clara relación con la diabetes tipo 2, con problemas con los enzimas hepáticos y con problemas cardiovasculares. El bisfenol A ha sido asociado también a alteraciones inmunológicas, efectos tiroideos, obesidad, problemas de fertilidad femeninos, poliquistosis ovárica, anomalías cromosómicas en los fetos, adelanto de la pubertad en niñas, alteraciones prostáticas, malformaciones genitourinarias

Creo que hay suficientes razones para pasarse al vidrio…

Y ahora la receta de hoy. Los ingredientes son:

1/2 lechuga romana

1 bote pequeño de garbanzos cocidos eco

2 dientes de ajo grandes laminados

2 cucharadas de aceite de coco eco

1 cucharada de sirope de arce

Parmesano Vegano (receta abajo)

Salsa César Vegana (receta abajo)

Cortar la lechuga, lavar y reservar. Poner el aceite de coco y los ajos en una sartén, rehogar unos minutos, añadir los garbanzos, rehogar hasta que estén un poco dorados, añadir el sirope y rehogar unos minutos más. Añadir los garbanzos a la ensalada, la salsa y el parmesano vegano

Parmesano Vegano

1 cucharada de levadura nutricional (o de cerveza)

2 coquitos de Brasil (o varias almendras crudas)

Rayar los coquitos y mezclar con la levadura nutricional

Salsa César

1 cucharada grande rebosante de tahín

1 cucharada de miso blanco (o tamari o soja)

1 cucharada de vinagre de manzana (o balsámico o limón)

1 cucharada de sirope de arce (o de manzana o melaza)

1 cucharada de agua

sal

Para hacer la salsa poner todos los ingredientes en un recipiente y batir con las varillas de batir hasta que esté cremoso.

Esta receta está inspirada en la de mi maestra Liana Shanti que encontrarás aquí.

Te vas a chupar los dedos 🙂

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Eva

 

Raw significa crudo. El movimento Raw Food  o comida crudivegana o comida viva  promueve el consumo de alimentos en su estado natural, o sea, crudo. Se basa principalmente en frutas, verduras, hortalizas, algas, nueces, semillas, brotes o germinados y todos los productos derivados directamente de estos ingredientes tal como las mantequillas de frutos secos etc. Es una forma de vida que además de fomentar la salud, participa y respeta el ciclo de la naturaleza y el ciclo de cada individuo.

Os recomiendo encarecidamente que consumáis más alimentos veganos crudos. Notaréis un subidón de energía considerable gracias a la gran cantidad de nutrientes y enzimas que estos alimentos aportan.

Hoy, en mi día 100% RAW  he comido este plato de pasta al pesto. ¿Pasta cruda? ¿Pasta sin pasta? ¿pasta sin cerales? Sí, es posible, esta pasta se hace con calabacín crudo y un spiralizer, un tipo de mandolina que corta la verdura dándole forma de espaguetis.

spiralizer

Para este plato he utilizado

1 calabacín ecológico

1 puñado de anacardos remojados 2 horas

1 buen puñado de albahaca fresca

pimienta molida

1 diente de ajo

3 cucharadas de aceite de oliva de presión en frío

sal

1 cucharada de levadura nutricional

1 chorro de agua mineral

5 tomatitos cherry

piñones

hojitas de albahaca

El calabacín se convierte directamente en espaguetis gracias a la mandolina.

Para hacer el pesto mezclar con la batidora los anacardos, la albahaca, el aceite, la pimienta, la levadura nutricional, el ajo y el agua. Añadir la salsa a los espagueti. Decorar con tomates cherry, hojitas de albahaca y piñones.

Están de rechupete 😉

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Eva

 

Hoy voy a hablar un poquito sobre el tofu. Y qué mejor que apoyarme en esta receta tan rica que ha preparado mi madre, mi maestra en la cocina, la que me enseñó desde pequeñita a cocinar y que ahora también se apunta a la corriente green, con su maestría y su buena mano habitual.

El tofu es una de las grandes fuentes de proteína vegetal, junto con el seitán y el tempeh. El tofu se obtiene a partir de la leche cuajada  que se obtiene a partir de la semillas de soja cocidas. Compra siempre tofu ecológico y que no contenga soja modificada genéticamente. EL tofu es un alimento vegetal libre de las toxinas que presenta la carne (hormonas, conservantes, antibióticos etc). Posee un alto contenido en proteínas y aminoácidos altamente digeribles. No tiene nada de colesterol, fluidifica la sangre y ayuda a eliminar el colesterol presente en ella, muy adecuado en la alimentación de personas con enfermedades coronarias o circulatorias. Es rico en calcio, vitamina E, potasio, hierro, fósforo y magnesio. Y sí, está insípido, a pesar de todas sus propiedades . Así que hay que prepararlo bien para que esté rico. Se puede filetear, desmigar, cortar a tacos o utilizar para hacer salsas y vinagretas, pero siempre hay que cocinarlo antes de comerlo y preferiblemente marinarlo también.

El marinado que más me gusta se obtiene combinando:

Soja

Orégano y tomillo

Miel o sirope o melaza

1 ajo

Pimienta al gusto

Este marinado le da un sabor parecido a la carne, y desmigado pasa perfectametne por carne picada.

Puedes marinar el tofu fileteado, en bloque, desmigado o a taquitos. En la receta de hoy lo hemos marinado desmigado. Un par de horitas es suficiente, para que absorba todo el sabor del marinado. Si tienes prisa también funciona dejarlo unos minutos e incorporar el marinado al propio plato.

Y la receta rica rica es:

4 calabacines

1 cebolla mediana

1 bloque de tofu natural, desmigado y marinado como indicado anteriormente

2 puerros

1 pimiento verde

1 zanahoria

2 cucharada de salsa de tomate

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Sal marina

1 ajo

Orégano

3 nueces de Brasil rayadas (es mi parmesano vegano, si lo mezclas con un poco de levadura nutricional da el pego total 🙂

Cortar los calabacines por la mitad y escaldarlos unos minutos en agua hirviendo. Dejar enfriar. Sacar la pulpa con un cuchillo. En una sartén rehogar en el aceite la cebolla y el ajo bien troceados. Añadir la pulpa del calabacín y el resto de ingredientes troceados pequeñitos y rehogar añadiendo un poco de agua si es necesario.  Cuando el relleno esté listo se rellenan los calabacines y se espolvorean con nueces de Brasil rayadas. Meter al horno para gratinar.

SI sobra mezcla se puede reservar para acompañar brócoli al vapor o espagueti de arroz integral.

Están para chuparse los dedos. No lo dudéis y preparadlos. Os encantarán

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Eva

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