Vida feliz Tag

¿Qué es el hambre emocional?

 

El hambre emocional es una sensación de vacío e insatisfacción que intentamos llenar con comida. Es una sensación urgente y con frecuencia va acompañada de ansiedad.

 

El hambre emocional aparece cuando hay facetas de nuestra vida que no funcionan y nos hacen sentir emociones a las que no nos queremos enfrentar. Entonces recurrimos a la comida para aliviar estas emociones. Ya te habrás dado cuenta que la comida no ayuda en estos casos, sino que es muy probable que empeore tu estado de ánimo ya que tras haber comido te sientes mal y aparece la culpa.

 

Durante mucho tiempo utilicé la comida para intentar aliviar mis inseguridades y mis miedos. Esto me llevó a ganar peso y para intentar remediarlo caí en la bulimia. Durante varios años sufrí esta situación sin contárselo nadie. Me sentía muy sola y triste. Y creía que nunca podría salir de ese trastorno. Contarlo me ayudó mucho, y buscar ayuda también.

 

Puede parecerte que este es un tema tabú pero sin duda es necesario afrontarlo si quieres resolver tus problemas con la comida. Ninguna dieta, ninguna pauta semanal de alimentos y ejercicios van a hacer que consigas cambios duraderos si no resuelves antes las facetas de tu vida que no funcionan. Igual consigues perder algo de peso y comer temporalmente más sano pero si no te enfrentas a lo que te hace sentir mal es muy probable que vuelvas a utilizar la comida para tapar esas emociones no resueltas y vuelvas a ganar peso y a reincidir en tus hábitos poco saludables.

 

¿Qué puedes hacer? Lo primero es no juzgarte. No hablarte mal. Empezar a quererte. Y no buscar la perfección (que es el motivo número uno por el cual todas fallamos a la hora de conseguir alcanzar nuestros objetivos: o lo hago 100% perfecto o he fallado y todo está mal).

 

Hoy te voy a dar unas cuantas ideas de cómo empezar a superar tus relaciones conflictivas con la comida. Pasemos a la acción.

 

Coge un papel y escribe cómo te gustaría que fuera tu vida. ¿Qué quieres en tu vida? ¿Qué necesitas que no te estás dando? Identifica las facetas en las que necesitas cambios. No esperes. Elige la faceta en la que el cambio sea más urgente y ponte a trabajar en ella (puede ser tu relación de pareja, puede ser el aburrimiento, puede ser tu trabajo, puede ser tu autoestima…). Sé valiente y empieza a crear la vida con la que sueñas. Si no cambias nada el resultado será el mismo, seguirás comiendo para llenar el vacío.

 

¿Te has quedado en blanco? Échale un vistazo a la siguiente lista, a ver si te sientes identificada con alguna de estas facetas:

 

  1. Relación con la comida: lo que comes es importante pero igual de importante es cómo lo comes. ¿Comes de pié rápido y mirando el móvil? ¿Comes mirando la tele o la tablet? ¿Comes delante del ordenador mientras trabajas? ¿O corriendo entre un sitio y otro? ¿Te comes lo que les ha sobrado a los niños de su cena? ACCIÓN: Proponte comer sentada, en la mesa y sin distracciones. Sé tú y la comida. Mastica. Saborea y agradece. Elije comidas que te hagan sentir bien y te llenen de energía. Elige alimentos a los que tú les encantes y te hagan sentir querida. Aprende qué alimentos te hacen sentir así. Experimenta, no te conformes con lo que te está haciendo sentir hinchada, cansada, abotargada y desconectada.

 

  1. Diversión: ¿Te permites divertirte?¿Está la diversión entre tus prioridades?¿Comes por aburrimiento, porque te aburre tu vida? ¿Te resulta divertido coger un bote de helado o un paquete de papas y comértelo delante de la televisión? Si no te permites momentos de diversión en tu vida lo más seguro es que acabes buscando diversión en la comida. ACCIÓN: Escribe en el papel algo que puedes hacer hoy para divertirte. Y hazlo. La diversión es necesaria. Cuando te diviertes pierdes el interés en la comida como entretenimiento y entonces pasa a ser lo que realmente es: lo que nos nutre para vivir. ACCIÓN: Reserva momentos para tu diversión durante las siguientes semanas. Hazlo YA. No te quedes en el sofá comiendo tú sola. Sal al mundo y vive.

 

 

  1. Relación con tu cuerpo: ¿Te avergüenzas de tu cuerpo?¿Te disgusta?¿Te miras al espejo?¿Te sientes conectada con tu cuerpo? Aunque no lo creas ahora escucha… Tu cuerpo no es culpable de nada, tu cuerpo no es defectuoso. Lo que te va curar es reconectarte otra vez con tu cuerpo, volver a sentirte un todo, volver a sentirte en casa en ese cuerpo que te va a acompañar toda tu vida. Imagina que tuvieras al lado una persona que estuviera todo el día diciéndote: “Estás tan gorda. Estás horrible. Eres idiota. Vaya michelines tienes. Eres un desastre. Tienes un culo y unos muslos enormes…” ¿No te sentirías deprimida? Pues seguramente eso es lo que TÚ te dices continuamente. Y TIENES QUE PARAR. Esta voz no va a desaparecer aunque sigas una dieta o un detox o ayunes 1 año. Tienes que VOLVER A CASA a tu cuerpo y empezar a cuidarla. Piensa en cómo te cuidarías si YA te gustara tu cuerpo y EMPIEZA A DARTE ESOS CUIDADOS HOY. ACCIÓN: Haz algo para cuidar tu cuerpo hoy: date un masaje, hidrátate con aceites esenciales, ve a un SPA…Tu cuerpo es único, enamórate de él. Y es muy agradecido, si empiezas a cuidarlo hoy los resultados no tardarán nada en llegar. No esperes, haz lo que quieres hacer ahora. No esperes a tener un cuerpo más perfecto porque tu cuerpo ya lo es.

 

  1. Amor y relaciones personales: ya sean de amistad, familiares o de pareja, esta parte de tu vida es fundamental y si la ignoras te sentirás desconectada y sustituirás esta conexión por la comida. ¿Priorizas tu trabajo o las tareas de la casa frente a tu relación de pareja? ¿Te sientes en sintonía con tus amigos?¿Te sientes sola?¿Cuál es tu rol en tus relaciones? ¿Te entregas?¿Das lo mejor de ti? Ten en cuenta que es mucho más fácil cambiarte a ti misma que cambiar al otro. Relájate, empieza dando lo que quieres recibir y deja espacio de acción y opinión a los demás. ACCIÓN: ¿Qué te parecería planificar una cita con tu pareja, un picnic en el parque o un paseo por tu barrio favorito?

 

  1. Trabajo: Si odias tu trabajo vas a comer más de la cuenta. ¿Te estás planteando cambiar de trabajo? El entorno en el que pasas muchas horas es muy importante. Si no te gusta tu trabajo, mientras no puedas cambiarlo intenta mejorar tu entorno. ACCIÓN: Mantén tu oficina ordenada. Lleva algún objeto personal, fotografías, alguna planta, algún póster bonito, algo que te haga sentir realmente bien. Y si ese trabajo no te hace sentir bien empieza a buscar otro.

 

  1. Espiritualidad: ¿Te sientes rara e incómoda cuando te hablan de espiritualidad? ¿ Te consideras una persona espiritual y renuncias a esta faceta porque te da miedo que te juzguen o rechacen o porque no está de moda? Tu sentimiento de desconexión puede estar relacionado con esta renuncia. ACCIÓN: Sal a la naturaleza o a una zona verde, siéntate en un entorno bonito. Respira hondo. Maravíllate de lo que te rodea. Reconoce la fuerza universal que crea esas maravillas día a día e intenta conectarte con ella.Nuestro bienestar depende de nuestro estado espiritual tanto como del mental y el físico. ¿estás de acuerdo?

 

 

¿Crees que tu vida es horrible porque te sobran 5 ó 10 kilos o porque no tienes el culo y los muslos perfectos? ¿Crees que si pierdes peso todo va a ser más fácil y mejor? No, no es así.  Lo más seguro es que tu vida sea aburrida o insulsa, que no te diviertas, o que no te entregues en tus relaciones o no te sientas conectada, o que odies tu trabajo… y eso te hace sentir infeliz y comer para llenar tu vacío.

 

¿Todavía no sabes por dónde empezar? Entonces haz lo siguiente: La próxima vez que sientas urgencia y ansiedad por comer algo párate un minuto, respira hondo y analiza qué ha disparado esa sensación.  Empieza a trabajar por ahí. Un día malo, un momento de ansiedad, un intento de atracón te puede servir para saber lo que no está bien en tu vida. Identificarlo es el primer paso

 

 

Recuerda que no tienes por qué hacerlo sola. Puedes buscar ayuda. Si quieres puedes contarme tu caso. Yo estaré encantada de ayudarte.

 

Con Amor.

 

Todos queremos vivir bien. Hoy te voy a contar porqué comer de forma saludable puede mejorar tu vida considerablemente.

¿Qué significa para ti vivir bien? Párate unos segundos, piénsalo y escríbelo en un papel antes de seguir leyendo…

Ayer cumplí 48 años y es cierto que las prioridades cambian con los años. Para mí, hoy, vivir bien significa tener salud, no sentir dolor, estar a gusto en mi cuerpo, disponer de tiempo para estar con mis seres queridos, trabajar en lo que me gusta, aprender siempre cosas nuevas, recargarme con el sol y la naturaleza a menudo, poder visitar sitios nuevos y volver a mis sitios favoritos. Y tener energía suficiente para hacer todo eso y más y disfrutándolo todo.

Muchas de mis amigas dicen que no entienden cómo tengo fuerzas para hacer todo lo que hago. Y yo les digo que es gracias a mi alimentación. Muchas de mis clientas me cuentan que se sienten cansadas todo el día, que no tienen energía, que se levantan cansadas,  y yo les contesto que yo también he estado ahí, hace unos años, siendo bastante más joven que ahora, llegaban las seis de la tarde y ya no iba cara al aire. Y esto cambió radicalmente gracias a un cambio en mi alimentación.

 

Estas son las mejoras que puedes experimentar con una alimentación saludable y que harán que tu vida sea más plena:

 

  • Disminución de los dolores y la inflamación: si tienes inflamación en alguna parte de tu cuerpo  o dolores crónicos te aconsejo que pruebes eliminar el gluten, el azúcar, todos los alimentos procesados, incluidas las harinas, el alcohol, los lácteos, las grasas trans, los aceites procesados, las carnes procesadas y las carnes no ecológicas. El cambio que experimentarás en sólo una semana será espectacular. Tu cuerpo volverá a responder como antes.

 

  • Claridad mental: las toxinas que ingerimos diariamente a través de los alimentos inflaman nuestro intestino y sobrecargan todos nuestros órganos. Cuando comes “limpio” y saludable, tu cuerpo empieza a nutrirse y a funcionar a un alto rendimiento. El cerebro es uno de los órganos que más agradece una buena alimentación, y el intestino (nuestro segundo cerebro) también. Esto se traduce en una claridad y agilidad mental que te ayudará a tomar mejores decisiones en tu vida y a fijarte y alcanzar tus objetivos.

 

  • Aumento espectacular de tu energía: las verduras y las frutas (ecológicas) están llenas de nutrientes y enzimas que te aportan energía y fuerza vital, especialmente si las comes crudas. Puedes incorporarlas en forma de licuados, batidos, ensaladas o sopas frías. Las hojas verdes son las verduras más ricas en nutrientes. Tomarlas a diario es el primer cambio que aconsejo a las personas que se han planteado mejorar su alimentación. Son cruciales. Y la energía que aportan es increíble. Ya no volverás a sentirte agotada a media tarde y tendrás fuerza para disfrutar de tu vida minuto a  minuto.

 

  • Rejuvenecimiento general: ¿a quién no le gusta sentirse y parecer más joven? El secreto de la eterna juventud es comer moderadamente, dejar que el cuerpo descanse practicando el ayuno intermitente y comer (o beber en forma de licuados) alimentos que te aporten nutrientes para que tu cuerpo se regenere continuamente. Podrás ver como se alisa tu piel y se suavizan las arrugas, como te brillarán más los ojos y como tu pelos crece más vigoroso. Asegurado.

 

  • Re-conexión con tu cuerpo: la relación con tu cuerpo mejora rápidamente cuando lo nutres adecuadamente. Cuando disminuye la toxicidad de los alimentos que comes vuelves a notar las señales que tu cuerpo te envía. Te sientes más conectada. Vuelves a aprovechar la sabiduría natural de la máquina más perfecta que existe. Renace el amor por tu cuerpo. Vale la pena.

 

  • Regulación del peso y sensación de ligereza: adiós a las digestiones pesadas, adiós a la hinchazón, adiós a las reacciones alérgicas, adiós a subir y bajar de peso cada verano y cada Navidad. Adiós a la pesadez, a los empachos. La alimentación saludable supone una liberación y un volver a estar en paz con la comida. Esto sin duda es una mejora sustancial.

 

  • Prevención de enfermedades y longevidad: la alimentación tiene un impacto directo en tu salud. Los alimentos frescos, las verduras, las frutas, las semillas, los frutos secos y las legumbres, contienen sustancias que previenen todo tipo de enfermedades y promueven la longevidad. La alimentación saludable es la forma más rápida en la que TÚ mismo puedes mejorar tu salud.

 

  • Mejor estado de ánimo, adiós a la depresión: lo que comes tiene un impacto directo en tu cerebro, también en las zonas que regulan tu estado de ánimo. Hay alimentos que contienen triptofano, como el plátano y los anacardos, que disminuyen el riesgo de caer en depresión. El comer alimentos que mantienen estable los niveles de azúcar y de insulina también promueven un mejor estado de ánimo. El verte mejor y más lleno de fuerza y energía es el mejor antidepresivo que existe.

 

  • Menos estrés: cuando tu cuerpo está bien nutrido se relaja de forma natural. Tu organismo ya no tiene que estar luchando continuamente para encontrar algún nutriente en los alimentos vacíos de nutrientes que habitualmente comes. Con alimentos de verdad, frescos y naturales ya puede hacer su trabajo de nutrición y regeneración celular. De repente te sientes más tranquilo y con una sensación de bienestar constante.

 

  • Menos antojos: es otra de las consecuencias de estar bien nutrido, no tienes antojos, tu cuerpo no te pide más, está satisfecho y tranquilo.

 

¿Crees que vale la pena intentarlo? Yo te lo aconsejo con todas mis células :-).

 

La alimentación es uno de los pilares de una vida más plena y está en tus manos empezar a construirlo.

 

Con Amor,

Eva

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies