Author: Eva Bargues

Cuando llega la menopausia, todo se transforma. Una etapa nueva llega, llena de cambios, y a veces puede costarnos adaptarnos. 

 

Sé que muchas mujeres, tanto por los síntomas físicos como por ejemplo los sofocos, como por los emocionales y mentales como la irritabilidad, no disfrutan de esta nueva fase en la vida. 

 

Sin embargo, con unos pequeños cambios en tu estilo de vida puedes volver a conectar con tu cuerpo y empezar a vivir la menopausia de una forma más saludable. 

 

Prepararse para la menopausia 

Tanto si ya estás llegando a la menopausia como si sientes que falta poco, anticiparte te ayudará a disminuir la mayoría de los síntomas más molestos que suelen ocurrir. 

 

Cuando tu cuerpo está bien nutrido, funciona mejor. Productos como los lácteos, los procesados o el alcohol recargan tu hígado y empeoran todos los procesos hormonales, incluyendo por supuesto la menopausia. 

 

Si tienes en cuenta esto y comienzas a priorizar una alimentación limpia, estarás permitiendo que tu organismo fluya mucho mejor en sus procesos naturales. Y por supuesto, la llega a la menopausia será mucho menos tormentosa. 

 

Este consejo sirve para cualquier etapa de tu vida. Un estilo de vida que no entorpezca nuestros ciclos naturales se verá reflejado siempre en nuestro bienestar. 

 

El problema viene cuando en nuestro día a día faltan verduras, frutas, descanso y ejercicio, y sobran refinados, sedentarismo, sustancias tóxicas y estrés. Es aquí cuando nuestro cuerpo necesita un esfuerzo extra, y todo se nos hace cuesta arriba. 

 

Así que si comienzas a prepararte cambiando algunos hábitos por otros más amorosos con tu cuerpo sentirás automáticamente como te lo agradece. 

 

Tengo la menopausia, ¿y ahora qué? 

La menopausia no llega de un día para otro, es un proceso en el que poco a poco vamos dándole la bienvenida a nuevas sensaciones, a reconocer nuestro cuerpo desde otros ángulos y a entender los mensajes que nos lanza. 

 

Con la menopausia todo es completamente diferente, y por eso tener unos hábitos saludables mejorarán tu vida a partir de ahora. 

 

Estos hábitos han de ser sencillos, llevaderos y sostenibles en el tiempo. Muchas veces nos planteamos hacer un cambio de vida radical de un día para otro, y eso hace que tiremos la toalla en unas semanas. 

 

Por eso quiero proponerte algunas pautas para que vayas incorporando poco a poco de forma paulatina cambios en tu día a día. Son súper sencillas, toma nota:

 

Camina 10.000 pasos diarios. 

¿Cuál es tu actividad física en este momento? Si no sabes cuántos pasos caminas, puedes saberlo instalando una aplicación gratuita de podómetro en tu teléfono y descubrirlo. Lo ideal es que cada día esté entre 8.000 y 10.000 pasos.

 

Salir a caminar media hora al día te ayudará a mantenerte activa, y eso no solo estará contribuyendo a tu salud arterial y previniendo la pérdida de masa ósea, también te ayudará a mantener el sobrepeso a raya y a sentirte mucho más ágil mentalmente. 

 

Por supuesto, si hay otro deporte que te guste, bienvenido es. Natación, yoga, baile… elige el que más te guste y con el que mejor te sientas. 

 

Cuida tu salud emocional 

Tu salud física es importante, pero no te olvides que somos un todo. Cuidar tu bienestar emocional es esencial, ya que te permitirá estar con mejor ánimo, gestionar la ansiedad y la tristeza que puedan aparecer y a hacer que esta revolución hormonal sea más llevadera. 

 

Y ojo, porque estar emocionalmente sano no significa no pasar por malos días, sino más bien aprender a gestionarlos y recuperarse ante la adversidad. 

 

Para fortalecer tu salud emocional, la salud física es importante (volvemos a la idea de que somos un todo), pero además hay otros aspectos a tener en cuenta. 

 

Uno de ellos es el de trabajar la comunicación y tratar de fortalecer tus relaciones personales, así como la forma en la que te hablas a ti misma. Tratarte desde el amor, aprendiendo a gestionar el estrés y priorizando tus paz, te ayudará muchísimo. 

 

Aprender ejercicios de relajación también te puede ayudar a mejorar la dispersión mental y los problemas de concentración. 

 

En este punto, no descartes la posibilidad de empezar un proceso terapéutico si sientes que es el momento de sanar el pasado y empezar esta nueva etapa con una salud emocional fortalecida. 

 

Mima tu suelo pélvico 

Si todavía no lo has hecho, este es el momento. Realizar ejercicios de fortalecimiento puede prevenir y retrasar la aparición de la incontinencia urinaria y el prolapso genital, especialmente si has tenido hijos. 

 

La carencia hormonal hace que este proceso se acelere, pero conociendo y entrenando el suelo pélvico unos minutos al día podrás prevenir su deterioro. 

 

 

Alimentación, fundamental 

Lo que pones en tu plato puede marcar realmente la diferencia durante la menopausia. Cada mujer es un mundo y tiene unas necesidades completamente diferentes, pero en esta etapa más que nunca, la alimentación es fundamental. 

 

De forma general, te recomiendo llevar una alimentación basada en vegetales, frutas, legumbres, cereales completos en grano y frutos secos y semillas. 

 

Eliminar el alcohol, el azúcar, las harinas, el café y los lácteos te ayudará a prevenir la inflamación.

 

Una pauta pro-hormonal supervisada por un especialista es lo ideal. Esto te asegurará que en tu menú no sobra ni falta ningún elemento, y será mucho más sencillo para ti. 

 

Quiero dejarte el testimonio de una mujer maravillosa con la que acabo de terminar un proceso individual, para que leas de sus propias palabras su transformación al cambiar su pauta de alimentación: 

 

Cuando me puse en contacto con Eva hace 2 meses y medio, tenía un sobrepeso de aproximadamente 8 kg que gané paulatinamente desde que llegué a Alemania. Además de ésto, la insatisfacción de no saber cómo alimentarme teniendo en cuenta la diferencia del clima. Mi ciudad natal es siempre cálida y venía acostumbrada a otro tipo de alimentación. Quería recuperar el sentirme bien nutricionalmente y con mi cuerpo, pues creía que ya en tiempos de menopausia, recuperar mi peso anterior iba a ser difícil.

 

Me sentía infeliz con mi cuerpo y totalmente incoherente conmigo misma.

 

Durante estas semanas recordé cómo es sentirte activa y saludable sólo tras una semana de trabajo con ella. Mi cuerpo empezó a recordar lo que le sirve y lo que no, y hábitos que había adquirido, como tomar café después de la comida, desaparecieron por completo.

 

Ahora me siento muy feliz. No sólo bajé los 8 kg, sino que fuí más allá de mis creencias. Si bien no me gusta cocinar, comprendí su importancia si quiero sentirme saludable. 

 

Ya dejó de ser un mito la menopausia y me siento completamente comprometida con mi salud, mi nutrición y mi auto-observación. Tengo más energía para desarrollar mis tareas, me siento también más creativa y mucho más fuerte físicamente.

 

Alessandra tiene 48 años, y como ves su transformación no solo es física, sino que se ve reflejada en muchas otras áreas de su vida. 

 

Nada puede ayudarte más en esta etapa que sentirte arropada, guiada y con apoyada desde el amor. Si quieres que te acompañe en este proceso, aquí te dejo la información de mis sesiones individuales. Estaré encantada de hacer este viaje contigo. 

 

Y por último, recuerda que lo más importante es recibir esta nueva etapa con los brazos abiertos, desde la aceptación y tomándolo como una oportunidad para seguir profundizando en tu crecimiento como mujer. 

 

Estaré encantada de leerte en los comentarios si tienes alguna duda sobre la menopausia. 

 

Si estás pensando en cambiar tu alimentación, puede que una vocecita dentro de ti te diga que mejor esperes a después de vacaciones. 

 

Total, así podrás ir de exceso en exceso este verano sin remordimientos, y ya de cara al nuevo curso ponerle “solución”.

 

¿Sabes cómo se llama esto? Procrastinar. Y es el hábito que se ha cargado más sueños en este mundo.

 

Déjame decirte algo: si estás pensando en transformar tu estilo de vida, hoy es el mejor día para empezar los cambios que te harán sentir muchísimo mejor. 

 

Si tienes malas digestiones, hinchazón, sobrepeso, agotamiento, falta de energía y cero vitalidad, las vacaciones pueden ser el mejor momento para comenzar el cambio. 

 

¿No me crees? Sigue leyendo 🙂

 

¿Qué hay detrás de la procrastinación? 

 

La procrastinación es uno de los mayores enemigos de nuestras metas y de nuestros sueños. Todas la hemos experimentado alguna vez y muchas personas han literalmente pasado décadas de su preciosa y única vida “procrastinando” o aplazando los sueños que tenían desde la niñez. 

 

El primer paso para dejar atrás la procrastinación es detectar qué es lo que verdaderamente se esconde detrás de ella. Aquí tienes las 8 principales causas:

 

 

  • Pensamiento en el futuro: generalmente sobreestimamos la creatividad y la motivación que tendremos “mañana”: “empezaré la dieta tras las vacaciones”, “no puedo comer sano el día de mi cumpleaños, empezaré mañana”, “después de Navidad empezaré a comer mejor”. ¿Te resultan familiares estos argumentos? Pues son técnicas de procrastinación que se apoyan en la falsa creencia de que tendremos más motivación y estaremos más preparadas para hacer las cosas en un futuro más o menos cercano que ahora.
  • Dependencia en nuestro estado de ánimo: creemos que necesitamos tener un estado de ánimo adecuado para empezar un proyecto o idea y llevarla a cabo de forma exitosa: “estoy muy estresada en el trabajo ahora, no puedo pensar en comer bien”, “estoy de mal humor, no es un buen momento para empezar una dieta”. La realidad es que, si esperas a estar del humor “adecuado” para empezar a comer sano, es muy probable que, si alguna vez empiezas, lo dejes cuando tu estado de ánimo cambie.
  • Pensar en 2 dimensiones: esto ocurre cuando intentamos hacer frente a todo el objetivo de golpe: el principio, la parte de en medio y el final. Por ejemplo, considerar los 25 kilos que tenemos que perder como un paso único y grande. Si no descomponemos nuestro objetivo final en objetivos más pequeños y manejables e identificamos las acciones que hay que hacer inmediatamente, podemos caer en la procrastinación porque no tenemos prioridades. Por ejemplo, podemos descomponer nuestro objetivo de perder 25 kilos y comer limpio en: primera tarea, eliminar toda la comida basura y poco saludable de nuestra nevera y despensa. Este es un objetivo manejable y claro. Después de esto se puede crear una lista con 20-30 tareas manejables y hacerlas 1 a 1: dar un paseo de 30 minutos, hacer una ensalada, revisar en mi diario mis antiguas creencias limitantes…  
  • Perfeccionismo: el perfeccionismo no es bueno. La necesidad de hacerlo todo perfecto supone metas a veces inalcanzables y nos conducen a la procrastinación. El miedo a fallar y a cometer errores nos paraliza, así como el miedo a hacer el ridículo o decepcionar a alguien hace que las metas se pospongan en el tiempo pensando que cuando llegue la nueva ocasión lo intentaremos más duramente y así el ciclo empieza de nuevo. La creencia de o todo perfecto o nada es una de las más perjudiciales.
  • Miedo: el miedo genera procrastinación cuando esperamos que evitando algo que tenemos que hacer este proyecto desaparezca. Al final fallamos en conseguir las cosas porque al retrasarlo todo llega un momento que nos sentimos totalmente sobrepasados. Se confirma así nuestro miedo y fallamos, cerrándose el círculo vicioso.
  • Confusión en valores y metas: cuando no tienes claro por qué estás haciendo algo, al final no lo haces. SI tus metas no están alineadas con tus valores, seas o no consciente de éstos, hay más probabilidad de que acabes procrastinando. Por eso es tan importante definir correctamente los objetivos y las metas.
  • Indecisión: a veces tenemos tantas ideas y planes que nos atascamos porque no sabemos qué hacer primero. ¡El mejor enfoque es hacer algo! Y si luego la elección no parece la más apropiada simplemente se cambia.
  • Premiar la procrastinación: las recompensas pueden ser uno de los orígenes de la procrastinación. Por ejemplo, la recompensa de dormir 30 minutos más cada mañana hace que no hagamos deporte matinal, la recompensa de tomar un trozo de queso retrasa nuestro objetivo de comer sano. Siempre es menos doloroso eliminar estas recompensas a corto plazo que tener que hacer frente a los efectos a medio/largo plazo.

 

 

Técnicas para eliminar la procrastinación de tu vida para siempre

El primer paso es identificar el verdadero motivo por el que estás procrastinando. Y sí, por si te lo estás preguntando, pueden ser uno o varios. 

 

Una vez puesta conciencia sobre ello, puedes empezar a poner en práctica algunos tips. Para ello, te invito a coger papel y boli y hacer el siguiente ejercicio. 

 

Anota en media hoja las diferentes formas en las que has procrastinado en los últimos años, especialmente las que tenían que ver con conseguir un mayor bienestar físico, mental y emocional. Haz un listado de todas esas situaciones. 

 

Cuando ya lo tengas, reflexiona sobre qué se escondía detrás de ello. Ya sea miedo, perfeccionismo, pensamiento en el futuro… 

 

El objetivo de este ejercicio es que encuentres un patrón, que puedas identificar realmente qué es lo que te lleva a procrastinar y te aleja realmente de lo que tú quieres en tu vida. 

 

El siguiente paso es utilizar la otra mitad de tu hoja para anotar tus objetivos de salud y bienestar, y descomponerlos en ideas pequeñas y manejables. 

 

Te pongo un ejemplo para que lo veas más claro: si tu objetivo es poder caminar sin ahogarte, ideas pequeñas y manejables pueden ser comprar unas zapatillas de deporte cómodas, empezar a salir a caminar todos los días 15 minutos al despertar, anotar en un cuaderno las sensaciones que llegan cada día después de andar y tu evolución… 

 

Esto te ayudará a ir consiguiendo pequeñas victorias que te motivarán y con las que procrastinar dejará de ser una opción. 

 

Por último, vamos a por el reto: anota 5 ideas que vas a implementar durante estas vacaciones. 

 

Por ejemplo:

 

  • Caminar todos los días al despertar 15 minutos.
  • Beber 2 litros de agua pura al día.
  • Agradecer cada noche por 3 cosas buenas que te hayan pasado ese día.
  • Comer una ensalada al día. 
  • Leer al menos 3 páginas de un libro de desarrollo personal o bienestar.

 

Son solo ejemplos para inspirarte, pero como ves la idea es empezar con pequeños cambios hoy mismo, sin tener que esperar a mañana para hacerlo, y mucho menos a que se acabe el verano. 

 

Te aseguro que si empiezas hoy, mañana te lo agradecerás a ti misma infinitamente. 

 

Recuerda que no hace falta que todo sea perfecto: como en todo, buscamos el equilibrio. Si un día tus antiguos hábitos se hacen protagonistas, no tienes por qué dejar de lado tus objetivos. Simplemente, al día siguiente, retoma por donde lo dejaste. 

 

Y por supuesto, si quieres puedes pasar a la acción hoy mismo y hacerlo acompañada con un plan individualizado y adaptado a tu caso. En mis sesiones de coaching nutricional encontrarás el apoyo que necesitas para hacerlo de la mejor forma posible. 

 

Mira aquí la información de mis sesiones de coaching individual. 

 

Cuéntame, ¿qué metas te has puesto para este verano? Me encantará leerlas.

¿A ti también te cuesta encontrar tiempo para preparar comida saludable? Es normal que después de un día agotador, tu prioridad no sea precisamente pasar una hora en la cocina. 

 

Si esto resuena contigo, probablemente también seas de las que opta por opciones rápidas con las que salir del paso. Abres la nevera y preparas lo que sea más rápido. O llamas por teléfono y pides algo a domicilio. 

 

Son pequeñas decisiones como esta las que te están alejando del bienestar, ya que estas opciones rápidas e improvisadas son muchas veces las menos recomendables para tu salud. 

 

Pero sí, sé que encontrar ese tiempo para preparar comida saludable es complicado, especialmente entre semana. 

 

Por eso, después de haber trabajado durante estos años con tantas clientas que sentían que no tenían tiempo para preparar comida saludable, he recopilado los consejos que te ayudarán a hacerlo fácil, rápido y sin desperdiciar tu energía. 

 

Método probado hasta para las vidas más ocupadas 🙂

 

5 tips para preparar tu comida saludable fácil y rápido 

 

Decidir qué vas a desayunar, comer y cenar cada día es agotador. No solo es una inversión de energía y tiempo que podrías dedicar a otra cosa, sino que además te puede llevar a la improvisación, al desorden y a terminar poniendo en tu plato comida no saludable con tal de comer algo. 

 

Por eso, mi consejo estrella es siempre planificar. Si planificas tu menú semanal, podrás anticiparte, saber qué ingredientes te faltan para ir a comprarlos y además te ahorrarás esa decisión diaria. 

 

1. Lava y corta en cuanto llegues 

 

Necesitas un menú y una lista de la compra que permita cocinarlo. Después de saber qué ingredientes son los que necesitarás la próxima semana, ve a comprarlos y al volver a casa reserva media hora para lavar, cortar y almacenar tus frutas y verduras. 

 

Esta tarea que para muchas se ha convertido en un ritual es perfecta para ahorrar tiempo durante el resto de días siguientes: tendrás listos los ingredientes para tu licuado o batido, para tus ensaladas, para tus salteados… 

 

Pon tu música favorita de fondo y ve organizando todo para dejarlo listo para usar. Una pequeña inversión de tiempo que te ahorrará horas durante la semana. 

 

2. Cocina por lotes

 

Ya te he hablado alguna vez de la técnica del batch cooking, y cuando se trata de llevar una alimentación saludable sin complicarse la vida, es perfecta. 

 

Se trata de cocinar por lotes y por adelantado los menús de la semana, o al menos lo que más tiempo te vaya a llevar preparar: puedes hacer las verduras al horno, los purés y sopas, arroz, o cualquier guiso que incluya tu menú esa semana. 

 

Puedes guardarlo en raciones individuales en el congelador y la noche anterior, revisando tu planificación, sacar todo lo que vayas a necesitar ese día. 

 

La comida casera puede durar entre 3 y 6 meses en el congelador, siempre que estén almacenadas en recipientes herméticos. Hablando de esto, te recomiendo hacerte con tuppers de calidad, preferiblemente de cristal, como estos. Si usas plástico, utiliza aquellos libres de BPA, como estos. 

 

Otra buena idea es hacerte con bolsas de silicona en las que poder guardar tus alimentos. Me gustan porque son reutilizables y son perfectas para guardar tu verdura y fruta troceada, e incluso transportarla si te hace falta. 

 

3. Licúa tu desayuno 

 

No se me ocurre mejor manera de empezar el día que con un licuado o batido. Y sí, soy consciente que lavar, pelar y trocear los ingredientes lleva un tiempo que no tenemos por la mañana, pero precisamente los dos consejos anteriores son perfecto para ello 🙂

 

Si dejas lavada y troceada la fruta y verdura que vayas a poner en tu licuado o batido, e incluso si lo almacenas ya por recetas incluyendo en un mismo recipiente todos los ingredientes, será tan fácil como despertar, abrir tu nevera, licuar o batir, y listo. 

 

4. Hazte la vida fácil

 

Este es uno de mis consejos favoritos a la hora de llevar un estilo de vida saludable. Lo que buscamos es crear algo a largo plazo, y ponértelo fácil será la foma de conseguirlo. 

 

¿Por qué complicarnos con cosas que sabemos que al final resultarán casi imposibles de llevar a cabo? La idea es ir poco a poco incorporando nuevos hábitos hasta que se te hagan sencillos y puedas ir incorporando otros. 

 

En tu planificación semanal, sé un poco más amable contigo y planea recetas que sean accesibles para ti, con las que ya estés familiarizada y que sepas que no te llevarán mucho tiempo preparar. 

 

Y deja esa receta que tanto te apetece probar para el fin de semana, cuando sepas que tendrás tiempo y energía para hacerlo. 

 

5. Ten un plan B

 

Por más que lo tengas todo planificado, la vida ocurre, y muchas veces tenemos días complicados en los que no estarás de humor para cocinar. 

 

Para estos días, un plan B será tu salvación. La idea es que cuando esto pase, que pasará, recurrir a la comida chatarra no sea tu única opción. 

 

Porque sí, tienes más opciones. Por ejemplo, puedes buscar take aways o entregas a domicilio de alimentos saludables pedirlo en días como este. 

 

Otra opción es cocinar algunas comidas saludables que te gusten y congelarlas, o usar todas las verduras que tienes troceadas para preparar una ensalada rápida en 5 minutos

 

En este sentido, los botes de legumbres y verduras en conserva pueden salvarte, ya que simplemente tendrás que aclararlos y estarán listos para usar. 

 

Sea como sea, ten claro tu plan B para que la improvisación no te lleve a volver a llenar tu cuerpo de procesados por la noche. 

 

Bonus extra 

 

Como consejo extra, una buena idea si estás tratando de simplificar tu estilo de vida saludable para que sea mucho más sencillo y apetitoso, es tenerlo todo listo: menú, listas de la compra y recetas. 

 

Para ello he creado los menús semanales completos Viva el Verano, una guía detallada con más de 120 recetas saludables y veraniegas, planificadores semanales, listas de la compra con todos los ingredientes necesarios y además recomendaciones para que este verano sea tu verano más saludable. 

 

Además, he incluido como regalo una tabla de equivalencias para que sepas como sustituir ingredientes por otros, y el miniebook Tu despensa saludable, con todo lo que puedes incluir en tu despensa para poder crear e improvisar en tu cocina día a día.

 

>> Hazte con los menús Viva el Verano y aprovecha el verano para cuidarte y quererte. 

 

Cuéntame, ¿tienes algún truco para ahorrar tiempo y poder mantener tu estilo de vida saludable? 

 

¿Qué comer en una alimentación anticándidas? 

 

La candidiasis se produce cuando hay un desequilibrio en nuestra flora bacteriana hacia los microorganismos no beneficiosos como la cándida albicans. 

 

Normalmente se manifiesta por hongos vaginales o en cualquier otro sitio en el cuerpo: pies, uñas, boca… Otras veces se manifiesta a través de otros síntomas como el cansancio, la depresión, deseo constante de dulce, neblina mental, falta de voluntad, sensación de impotencia ante la vida, gases, hinchazón, malas digestiones, dolores en las articulaciones, imposibilidad de perder peso…

 

La cándida, cuando está en mayoría, es muy agresiva y se apodera de nuestra energía vital.

 

Para restaurar el equilibrio hay que debilitar a la cándida y luego matarla con antifúngicos. Y para debilitarla hay que dejar de comer dulce, incluyendo todas las frutas y algunas verduras como la zanahoria y la remolacha. Se ha de eliminar también el gluten.

 

Es precisamente esto lo que ocasiona la duda: sin frutas, sin alguna de las verduras que suelo comer, sin gluten… ¿Qué puedo comer entonces? 

 

Aquí tienes un listado con los alimentos que puedes incluir en tus platos y un menú completo de un día con una dieta anticándidas para que veas que no resulta tan complicado. 

 

Alimentos recomendados en una alimentación anticándidas

 

Aquí tienes una lista de los alimentos que no pueden faltar en tu despensa. Anota los que te falten para la próxima lista de la compra: 

 

  • Frutos secos crudos (mejor remojados): almendras (es el fruto seco más adecuado para este programa), nueces, nueces de macadamia, nueces pecanas, nueces de Brasil, avellanas.
  • Semillas: lino, sésamo, amapola, pipas de calabaza, pipas de girasol o semillas de cáñamo.
  • Algas, pequeñas cantidades diarias.
  • Cereales libres de gluten como la avena sin gluten, la quinoa, el amaranto, el trigo sarraceno, el arroz integral, el maíz (sólo si es ecológico), el teff o el mijo.
  • Huevos ecológicos.
  • Pescados pequeños o blancos, como las sardinas o lenguado.
  • Vegetales todos, excepto: zanahorias, remolacha, boniatos, yuca, calabaza, setas, champiñones, habas tiernas, guisantes en conserva y maíz dulce.No abusar de la soja. No tomar productos de soja fermentada (miso, temphe, salsa tamari, yogur…)
  • Germinados de alfalfa, brócoli, lentejas, cebolla, puerro, alfalfa, garbanzo o judía mungo.

Con estos alimentos hay muchísimas combinaciones y tendrás opciones para no aburrirte. Para que te hagas una idea, te he preparado un ejemplo de un menú de un día completo con estos ingredientes.

Menú de un día completo con una alimentación anticándidas

 

Más allá de las recetas, es importante en la alimentación anticándidas el componente emocional. Descansar, regalarte cada día unos minutos para ti y tratarte con amor marcará la diferencia.

 

Como siempre te digo, cocinar es otra forma de decir(te) te amo. Prepara tu comida desde el amor, sabiendo que estás haciéndolo por ti, porque te lo mereces y porque pronto verás reflejados los resultados en tu salud. 

 

Es normal, especialmente si no has llevado una pauta muy sana últimamente, que la adicción al azúcar y a otras sustancias como la cafeína te generen ansiedad. No la niegues, simplemente identifica lo que ocurre y no te juzgues, acepta que está ahí, que está bien y que tú eres más poderosa que esa sensación. 

 

Y ahora sí, vamos a ver el menú del día completo. 

 

Desayuno: Porridge de avena 

  • 1 dl de copos de avena sin gluten
  • 2,5 dl de agua filtrada
  • 1 pizca de sal
  • 1/2 vaso de leche de almendra
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharada de semillas de lino molidas

 

Preparación: pon los copos, el agua y la sal en un cazo al fuego. Cuando empiece a hervir baja el fuego, remueve y deja cocer un par de minutos. Sirve en un cuenco. Añade la canela, las semillas molidas y la leche de almendra.

 

Comida: crema de brócoli y puerros con pescado blanco.

  • 1 brócoli pequeño, troceado
  • 2 puerros medianos, sólo la parte blanca, bien lavados y troceados
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • Sal marina
  • Agua filtrada
  • Cilantro fresco ( o cualquier otra hierba aromática que te guste) y pimienta cayena

 

Preparación: en una cazuela, rehogar los discos de puerro con el aceite de coco. Añadir el brócoli troceado. Darle unas vueltas. 

 

Añadir agua hasta cubrir por la mitad. Dejar hervir 5 minutos. Añadir el cilantro y un poco de pimienta cayena. Dejar reposar fuera del fuego 5 minutos. 

 

Pasar el contenido de la cazuela al procesador de comida o batidora (termo resistente) y batir bien hasta que la crema esté en el punto de cremosidad deseada. Servir como acompañamiento de una ración de pescado blanco hervido, desmigado y servido con un picadillo de perejil y ajo.

 

Cena: tortilla con aguacate y aceitunas

  • 2 dientes de ajo, bien picaditos
  • 2 huevos ecológicos
  • 1/2 aguacate cortado a rodajas
  • 6-7 aceitunas negras deshuesadas (que no vayan con vinagre)
  • 1c de aceite de oliva o de coco
  • 2c de perejil picado

 

Preparación: batir los huevos en un cuenco. Añadir el perejil y seguir batiendo.

Calentar aceite en una sartén a fuego medio y saltear los ajos picados. Añadirlos a los huevos batidos. Añadir la mezcla de los huevos a la sartén y dejar cocer durante unos minutos, a fuego bajo.

 

Añadir el aguacate y las aceitunas a la tortilla y doblarla por la mitad. Servir con hojas verdes aderezadas con limón.

 

Como ves, son platos sencillos y muy ricos. Aunque es un ejemplo, la idea es que la alimentación anticándidas la hagas con acompañamiento para asegurar que no te dejas ningún nutriente fuera de tu menú. 

 

En mis sesiones de coaching nutricional 1:1 puedo acompañarte, y además tendrás acceso a la Escuela Come Sano y Quiérete donde mujeres como tú están siguiendo ya su pauta anticándidas y podrás compartir con ellas sensaciones, dudas y progresos. 

 

No tienes por qué hacerlo sola. Mira la información del acompañamiento aquí. 

 

¿Has seguido ya alguna vez una alimentación anticándidas? ¿Cómo fue tu experiencia? 

 

¿Cómo gestionar el hambre emocional? ¿Por qué a veces creemos que comer nos ayudará a sentirnos mejor?

Seguro que te ha pasado. Has tenido un día estresante en el trabajo, has discutido con tu pareja y te sientes triste.

Lo primero que haces al llegar a casa es atracar el frigorífico o la despensa. 

Y además vas a elegir chocolate, pizza, helado, comida rápida o cualquier tipo de alimento con el que tratar de evadirte.  

Pues verás, tengo una buena y una mala noticia para ti. 

La mala es que la comida no soluciona los problemas emocionales, los empeora. 

La buena es que el hambre emocional se puede trabajar. ¿Quieres saber cómo? Sigue leyendo 🙂 

El hambre emocional no se puede llenar con comida

Utilizar la comida como una herramienta de consuelo y de evasión es mucho más común de lo que piensas. 

De hecho, yo misma la utilicé para aliviar mis inseguridades. Pensaba que la comida me reconfortaba, que me ayudaba a calmar los miedos, que con ella dejaba de sentirme tan sola y triste. 

Pero no era así. 

Por más que comía y comía, esas sensaciones no desaparecían. Es más, iban en aumento. Cada vez me sentía más sola, más insegura y además gané algunos kilos, lo que me hizo caer en la bulimia. 

De esto han pasado ya unos años, pero sé de primera mano cómo te sientes, y por eso sé que lo primero es asumir que la comida no es la solución a tus problemas. Lo segundo, saber que no estás sola en esto

Habla sobre lo que te ocurre, exteriorízalo, y si no encuentras a nadie con quien hacerlo, recuerda que puedes contar conmigo. 

Reconciliarte contigo misma y con la comida es imprescindible si quieres estar en paz. 

El círculo vicioso del hambre emocional

Ya hemos visto que comer para calmar la angustia, la tristeza, el agotamiento, el estrés, la soledad o el enfado, no es la solución.

Así no conseguirás calmar estas emociones y entraras en el Círculo Vicioso del Hambre Emocional.

Te lo explico con este gráfico: 

Cómo gestionar el hambre emocional - Begreenchica

Fuente: HELPGUIDE ORG INTERNATIONAL

 

¿Cómo saber si es hambre emocional? 

Te propongo un pequeño test para que puedas reconocer algunas rutinas asociadas al hambre emocional:

  1. ¿Comes más cuando tienes estrés o te sientes agobiada?
  2. ¿Comes sin hambre o incluso cuando ya estás saciada?
  3. ¿Comes para sentirte mejor cuando estás triste, con ansiedad, aburrida, enfadada o irritable?
  4. ¿Te recompensas con comida?
  5. ¿La comida te hace sentir segura? 
  6. ¿Te sientes fuera de control con la comida?

 

Si te identificas con alguna de estas situaciones, es posible que ya estés atrapada en el círculo vicioso del hambre emocional.

Puede que comer te siente bien al principio, pero los sentimientos siguen ahíY a menudo te sientes peor que antes debido a la comida innecesaria que acabas de consumir.

Cuáles son las emociones que causan el hambre emocional

El primer paso para poner fin a este círculo vicioso es conocer cuáles son las emociones que causan el hambre emocional para poder así anticiparte.

Toma nota de las causas más comunes del hambre emocional son:

 

Estrés

¿Has notado que el estrés te da hambre? 

Es totalmente normal, ante una situación de estrés se dispara el cortisol y el cuerpo te pida alimentos salados, dulces y fritos, alimentos que te van a dar una falsa explosión de energía y placer.

Así que la ecuación es clara: a mayor estrés más probabilidades de recurrir a la comida para calmarte.

 

Aburrimiento o sensación de vacío

Comer por aburrimiento es otra de las situaciones más comunes.

Intentamos llenar nuestro vacío interior o nuestra insatisfacción con la vida con comida. 

Seguro que te suena, que alguna vez te has dicho:  “no tengo nada que hacer así que voy a picar algo…” 

 

Hábitos de tu infancia

Suele ser habitual que los padres premien el buen comportamiento de los hijos, o intenten levantar el ánimo de sus hijos en situaciones difíciles, con un helado, una pizza, una hamburguesa, chucherías. 

Estos hábitos se han quedado grabados en nuestro subconsciente y de adultas los reproducimos para sentirnos mejor cuando no estamos anímicamente bien. 

 

Emociones como la ira, miedo, tristeza, ansiedad, soledad o inseguridad

Comer puede ser una forma de “calmar” las emociones incómodas.

Son emociones difíciles de manejar, y por eso tratamos de buscar un refugio accesible y rápido como la comida (aunque termine convirtiéndose en una trampa). 

Sigue leyendo y te mostraré algunas ideas para poner en práctica como  alternativa a la comida. 

Estas son algunas de las emociones que desencadena el hambre emocional, pero si conoces alguna más, déjame un comentario más abajo. Me encantará conocer tu experiencia.

 

Cómo gestionar el hambre emocional

Puede que hasta ahora hayas sentido que no puedes hacer nada para controlar ese impulso que te lleva a comer compulsivamente.

No importa lo impotente que te sientas, te aseguro que es posible ponerle fin al hambre emocional. 

Prueba comenzando por estos tips: 

 

  • Lleva un diario, anota tus emociones y las respuestas que tienes ante ellas.

 

Cada vez que tengas un arrebato y quieras comer en exceso, para un momento, y piensa qué desencadenó el impulso. Puede ser una reunión familiar, una fecha límite, un exceso de trabajo…

Este es uno de los ejercicios que recomiendo a las mujeres que trabajan de manera individual conmigo, y de verdad que es realmente útil. Anota todo en tu diario y pronto verás aparecer un patrón de conducta.

 

  • Busca alternativas a la comida para alimentar tus emociones.

 

Una vez que has identificado esas emociones que te llevan a comer sin control, el siguiente paso es buscar una respuesta alternativa a la comida. 

Te propongo algunas herramientas:

– Si sientes soledad: llama a esa persona que sabe sacarte una sonrisa. Busca entre tus fotos recuerdos que te animarán. Adopta una mascota, los animales saben muy bien cómo reconfortarnos con su amor.

– Si lo que sientes es ansiedad, para un momento. Haz una pausa. Sal a dar una vuelta, camina, haz ejercicio, o vete al gym. Suelta esa energía que te está paralizando.

– Si es agotamiento, no sigas. Tu cuerpo te está enviando señales claras. Date un respiro, date un baño caliente, tomate una taza de té o de tu infusión favorita.

– Si es aburrimiento, recupera un hobby, seguro que lo tienes. La lectura, las manualidades, los pasatiempos, te harán pasar un buen rato.

 

  • Diferencia el impulso de comer y el hambre real.

Cuando sientas esas ganas de atracar el frigorífico, espera 10 minutos.

Aprende a diferenciar el hambre emocional del hambre física.

La primera diferencia, y la más clara de identificar, es que el hambre emocional tiene urgencia por ser calmada.

El hambre física puede esperar, y la prueba más efectiva es darte una pausa de 10 minutos antes de responder a esta necesidad.

Si pasado este intervalo de tiempo sigues con hambre, intenta calmarla con una manzana, por ejemplo.

El hambre física recibirá con agrado este alimento, pero el hambre emocional lo rechazará, necesitas dulces, fritos, salados… 

Si esta es tu respuesta, ya lo sabes, estás ante hambre emocional, identifica qué te pasa y pon en marcha una alternativa. No alimentes tus emociones con comida.

 

  • Practica una alimentación consciente.

El hambre emocional te lleva a consumir alimentos de poco valor nutricional. 

Comes rápido, sin saborear, tu único fin es llenarte, pero el vacío es emocional, y te llevará a comer en exceso, seguirás comiendo aún cuando estés llena. Siempre quieres más.

Mi consejo es que aprendas a disfrutar de la comida con una alimentación consciente.

Elige tus alimentos con mimo, quiérete. Saboréalos. Pon tu atención en lo que estás haciendo, no comas por comer o mientras estás haciendo otra cosa.

 

  • Apóyate en una comunidad donde compartir cómo te sientes y recibir ese apoyo que tanto te cuesta encontrar, como por ejemplo la Escuela Come Sano y Quiérete.

Así, cuando te sientas sola, o las emociones negativas te invadan, podrás sentir ese apoyo reconfortante que te ayude a tomar mejores decisiones.

 

Si quieres seguir leyendo sobre el hambre emocional, puedes hacerlo en los siguientes artículos: 

 

 

Y si quieres empezar un cambio en tu estilo de vida, te invito a descargarte mi nueva guía Come Sano y Quiérete, y descubrir herramientas básicas para nutrirte y aumentar tu autoestima. 

 

Cuéntame en los comentarios qué plan B vas a diseñar para cuando aparece tu hambre emocional. 

Las dietas para perder peso no funcionan. Eso es algo que seguramente ya sepas. 

Y lo sabes porque llevas años haciendo dieta y sí, a veces bajas de peso, pero en cuanto te descuidas, recuperas el peso perdido mucho más rápido de lo que te costó bajarlo. 

Lo que no sabes es realmente por qué no funcionan. Es frustrante, pero aun así siempre vuelves a probar con otra. Y después con otra. 

En realidad las únicas dietas para perder peso que funcionan no son en sí una dieta. 

Si quieres bajar de peso de manera continuada, sin efecto rebote y mantener el peso ideal para siempre, hay otro camino. 

Quédate que te lo cuento. 

  

A qué llamamos hacer dieta

 

En primer lugar, vamos a definir a qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de dieta, y lo definiremos como “un plan de alimentación temporal y restrictivo con el objetivo de perder peso”.

Dieta es una palabra muy amplia que define la comida y bebida habitual de una cultura, una persona o un animal. Pero decidir “ponerse a dieta” implica llenar de prohibiciones nuestro día a día: cero azúcares, cero grasas, prohibida la fruta, adiós al pan y ni hablar del chocolate. 

Cualquier tipo de norma es válida en nuestra dieta, muchas veces sin cuestionarnos realmente en qué se basa. 

Seguramente sepas de lo que te hablo si te digo: “Cómo perder 5 kg en 8 días con la dieta de la alcachofa”, ¿verdad?

Las dietas para perder peso no son dietas, son un estilo de vida

 

El 95% de las personas que han perdido peso “haciendo dieta” lo recuperan en menos de 5 años. El tan temido efecto rebote. Pero, ¿por qué sucede esto?

  1. Tu cuerpo es sabio y no quiere que mueras de hambre por lo que ante una restricción drástica de la ingesta alimentaria reacciona desacelerando el metabolismo, lo que dificulta claramente la pérdida de peso.
  2. Las dietas muy restrictivas eliminan el placer de comer. Si tu plan de alimentación resulta un sacrificio, una imposición, o un castigo, hará que tu relación con la comida siga igual o empeore. Al final volverás a tus patrones alimentarios anteriores y que fueron los causantes de tu aumento de peso. Este es el inicio del “efecto yo-yo” que puede derivar en serios problemas de salud.
  3. Un efecto adverso muy frecuente en las dietas es el hambre emocional y los “atracones”. Nos hemos autolimitado tanto que nos hemos generado una ansiedad incontrolable por ingerir alimentos, en gran cantidad y por supuesto de la peor calidad. ¿Te suena verdad?
  4. El engaño de los productos “milagro”, un lucrativo negocio que mueve millones de euros en la red. La Agencia Española del Medicamento recomienda no comprar por internet pastillas para adelgazar y otros sucedáneos.

 

 

Entonces, ¿cómo puedo perder peso? 

 

Si quieres perder peso, deja de hacer dieta y cambia tu estilo de vida. 

La mejor dieta es aprender a comer bien, cambiar tus malos hábitos y abrazar una alimentación sana, basada en más vegetales crudos y menos procesados.

Pero sobre todo, la clave es desarrollar una relación saludable con la comida. ¿Qué significa esto? 

  • Aprende a tomar decisiones inteligentes que promuevan la buena relación con la comida. Por ejemplo, en lugar de restringir o prohibirte comer algo, elige conscientemente empezar a priorizar alimentos que tienen un alto valor nutricional y que son limpios, y deja para ocasiones especiales los no tan saludables. No se trata de una prohibición: recuerda que estarán ahí siempre que quieras. 
  • Mantén un estilo de vida activo. Haz ejercicio al menos tres veces por semana, camina todo lo que puedas, abandona el sedentarismo. Bajarás de peso y además mejorarás tu salud y tu estado de ánimo.
  • Disfruta de la vida, y no le des más poder a la comida del que tiene. De verdad. Comer no tiene por qué ser el centro de tu vida, es más, con pequeños cambios puedes ir encontrando el disfrute en pequeños placeres como ver un atardecer, jugar con tus hijos o ver una película. 

 

 

Antes de despedirme, tengo un regalo para ti

 

Tengo una súper sorpresa para ti: ¿quieres empezar a cambiar ya?

Entonces descarga mi NUEVA Guía Gratuita Come Sano y Quiérete  y consigue los cambios que te harán sentir más vital, aumentarán tu energía y mejorarán tu aspecto y tu salud.

En ella encontrarás consejos, herramientas, listas de la compra y recetas para iniciar este nuevo estilo de vida que te acompañe hacia tu mejor versión. 

Puedes descargarla gratis aquí. 

 

Cuéntame, si tuvieras que poner un número, ¿cuántas dietas has comenzado a lo largo de tu vida? 

 

 

 

 

Hay una frase que leí hace un tiempo que dice: “Si usted me conoce basado en lo que yo era un año atrás, usted ya no me conoce más. Mi evolución es constante. Permítame presentarme nuevamente.” 

 

Pues bien, mi cambio desde que Begreenchica nació, y especialmente durante este último año, ha sido espectacular. 

 

Tanto mi vida personal como mi vida profesional han estado llenas de acontecimientos muy especiales, y por eso he decidido compartirlo con vosotras en este post. 

 

Porque sí, sin vosotras que estáis ahí al otro lado, nada de esto hubiera sido posible. Por eso, quiero empezar dándote las gracias: GRACIAS

 

Cada una de mis lectoras, de mis seguidoras y de mis clientas formáis parte fundamental del proyecto profesional más bonito en el que he estado inmersa, y mi gratitud hacia cada una de vosotras es incalculable. 

 

Así que llegadas hasta aquí, quiero contaros el camino transformador que he recorrido junto a Begreenchica porque sé que para muchas de vosotras puede ser un regalo motivador, inspirador y alentador para vuestras vidas. 

 

Si puedes volar, por qué gatear

 

El 27 de enero de 2017 decidí dejar voluntariamente mi trabajo y emprender el vuelo con Begreenchica. 

 

Detrás de esta decisión había mucho vértigo, por supuesto, pero también la certeza de que con entrega y pasión se puede llegar mucho más lejos de lo que podemos imaginar. 

 

Así que fui valiente, y abrí mis alas

 

Ahora, miro para atrás y después de haber trabajado con más de 500 maravillosas mujeres desde aquella decisión sé que fue una de las mejores decisiones de mi vida. 

 

Curiosamente, me doy cuenta que de manera inconsciente estaba preparando mi vida para todo lo que tenía para mí. Porque sí, en aquel entonces, esto no había hecho más que comenzar. 

 

A mis consultas individuales se sumaron los programas online, y a ellos los retiros, los talleres de cocina y mi niña bonita: la Escuela Come Sano y Quiérete

 

Todo mientras seguía evolucionando, experimentando y haciendo que todo lo que me acompañaba en la vida me llenara de felicidad. Atrás quedaron las cargas, la falta de coherencia y los compromisos incómodos que no iban conmigo. 

 

De pronto la vida fluía. Mi estilo de vida, el que comparto con vosotras, me llenó de serenidad y calma. La que necesitaba para conectar con mi área espiritual. 

 

Y es que sí, si tuviera que ponerle un titular a mi 2019, sería: el año de mi despertar espiritual. 

 

Una transformación que he podido compartir con los dos amores de mi vida, mi hijo Víctor, que ha cumplido 18 años este año, y mi chico Blas, con el que me caso en 2020.

 

Así es, estamos prometidos 🙂

Además este año he podido hacer varios retiros de silencio que me han ayudado aún más a conectar con mi lugar en el mundo. Uno de los últimos, en Siete Aguas, en la casa espiritual de la familia misionera del Verbum Dei. Fue una experiencia espectacular. 

En agosto cumplí 51 años, y me siento más feliz que en toda mi vida. Gracias a mis amigos Anahí, Javier, Denisse y Alejandra por prepararme la fiesta de cumpleaños más Begreenchica posible.

Gracias a mi socia y amiga María Saiz, con la que es un lujazo trabajar, dueña del catering sostenible MenjArte

 

 

Gracias a Séfora Bermúdez, por estar siempre ahí cuando la necesito con sus ideas brillantes y su sensatez, y a Ángela Suaz, porque sin ti esto no chutaría 😉 

 

3 años no significan nada, y lo pueden significar todo. Para mí, estos tres años han sido un trayecto tan enriquecedor que no puedo dejar de sentir gratitud hacia todo lo que me rodea. 

 

Si tienes un sueño, no dejes de intentarlo por pensar que es tarde, que no eres capaz o que los sueños son para otros. Tu vida puede transformarse en lo que tú quieras, te lo prometo. 

“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá. Porque quien pide recibe, el que busca halla y al que llama se le abre” (Mt 7:7-8)

Gracias por haberme acompañado hasta aquí. Recuerda que con amor y constancia, puedes volar hasta donde tú quieras. 

 

Una de las preguntas que más me hacéis es sobre qué suplementos recomiendo para complementar una alimentación saludable. 

Quiero recalcar la palabra “complementar” porque una idea errónea que suele aparecer es la de poder sustituir la alimentación equilibrada por un suplemento. 

La alimentación es la base de todo, y no hay nada que la pueda sustituir. Si tu menú se basa en verduras, en frutas, en cereales, legumbres y semillas, estarás aportando la mayoría (excepto la B12) de los nutrientes que necesita tu cuerpo, por lo que puedes estar tranquila. 

Aun así, debido al empobrecimiento de los suelos y a la monotonía en nuestras dietas, hay ciertos suplementos que pueden ser interesantes para asegurarnos el correcto aporte de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, o para aquellos momentos en los que nuestra salud necesita un apoyo extra. 

Por eso hoy quiero hablarte de los suplementos que recomiendo y dónde puedes conseguirlos. 

Suplementos para complementar tu alimentación saludable

Antes de seguir leyendo, quiero recordarte que los suplementos deben elegirse con cuidado porque cada cuerpo es único, y sin conocer tu caso personalmente no puedo recomendarte con exactitud lo que debes o no debes tomar. Si quieres que lo haga, podemos trabajar de manera individual, mira la info aquí. 

Dicho esto, aquí tienes unas sugerencias básicas de suplementación. 

 

Multivitaminas veganas

Un multivitamínico vegano de alta calidad te ayudará a cubrir muchas bases nutricionales en un solo suplemento. Es perfecto para ti si no quieres estar pendiente de tomar varias píldoras, ya sea porque no te gusta tragarlas, porque eres un poco despistada o porque prefieres la comodidad del todo en uno. 

Puedes encontrar multivitamínicos muy diferentes, dependiendo de factores como tu edad, tu dieta, embarazo, menopausia… Mira este ejemplo de Nutrilite. 

Si encuentras multivitamínicos muy diferentes y no estás segura de cuál es la mejor opción, una buena idea es pedir la opinión de un profesional. 

 

Vitamina B12

La vitamina B12 es crucial para el desarrollo del sistema nervioso. También previene la anemia y promueve el bienestar en general. 

Esta suplementación es crucial para los vegetarianos y veganos(aunque muchas personas omnívoras tienen también déficit de esta vitamina) ya que no se encuentra en alimentos de origen vegetal (o en tan pequeñas cantidades que es imposible alcanzar las necesidades diarias).

Si optas por la suplementación, elige siempre la metilcobalamina, busca un suplemento como este.  

 

Vitamina D3

La vitamina D desempeña un papel muy importante en la absorción de calcio, la inmunidad, la salud de la tiroides, la función pulmonar y cardíaca, y el control del azúcar en la sangre y la prevención de la diabetes.

La mayor fuente de esta vitamina es la exposición de nuestra piel al sol, y ya sabrás de sobra que por nuestro estilo de vida no nos exponemos mucho al sol durante el otoño, el invierno y la primavera.. 

Puede que tus niveles de D3 estén bajos, por lo que una buena opción es hacerte un análisis de sangre y comprobarlo. 

Aquí tienes un suplemento que puede irte muy bien. 

 

Suplemento de magnesio

Otro mineral que es interesante complementar en nuestra alimentación es el magnesio. Nuestro cuerpo necesita mucho magnesio para mantenerse en forma, combatir enfermedades y repararse a sí mismo. Casi todos tenemos carencias de magnesio.

Un correcto nivel de magnesio también ayuda a mantener estable el azúcar en la sangre y la frecuencia cardíaca, además de ayudar a combatir el estrés.

El magnesio está presente en el cacao puro, elaguacate, las semillas, las nueces y hojas verde oscuro, por ejemplo. Yo recomiendo un buen suplemento puede ayudarte a asegurar el suficiente aporte de este mineral tan crucial y necesario en nuestro organismo.. 

Te recomiendo la marca Natural Calm, puedes encontrarla aquí

 

Suplemento de zinc

El zinc también es un mineral fundamental, y la mejor forma de tomarlo es en forma de zinc citrato. 

Se trata de un mineral esencial para la regeneración de los tejidos celulares, es antioxidante, fortalece el sistema inmunológico y favorece la función cerebral. 

También es un buen suplemento para mejorar el cabello, la piel y las uñas, y ayuda a mantener unos huesos sanos. 

Si tienes deficiencia de zinc, te recomiendo incluir un suplemento como este

 

Suplemento probiótico 

Ya sabes la importancia de la salud intestinal, e incluir un suplemento probiótico puede ser un aliado a la hora de cuidar de tu sistema digestivo, 

Los probióticos ayudan a mantener un equilibrio de bacterias saludables en tu tracto gastrointestinal. También ayudan a mejorar la digestión, el sistema inmunitario y la absorción de nutrientes. 

Además, apoyan el proceso de desintoxicación del cuerpo, ayudan a prevenir infecciones por hongos e infecciones urinarias e incluso mantienen un estado de ánimo feliz.

Hay alimentos que te pueden ayudar a obtener probióticos, como el kéfir, kombucha, chucrut, miso y tempeh orgánicos. Y como lo cierto es que estos alimentos no suelen estar en nuestro día a día, un suplemento es una buena opción. Para la elección del probiótico adecuado para ti consulta con un profesional, especialmente si has tomado antibióticos en el último año.

 

Suplemento de Omega-3

Seguramente asocies el Omega-3 con el pescado, pero no es la única fuente: tambien puedes encontrarlo en semillas de lino, de cáñamo, en nueces y en semillas de chía. 

Es probable que la alimentación por sí misma no pueda obtener la cantidad recomendada, y lo notaras en una piel áspera y escamosa. 

Los suplementos a menudo se derivan del aceite de pescado, pero puedes obtener variedades a base de plantas hechas de algas. 

Si estás pensando en tomar suplementos para complementar tu alimentación saludable, te recomiendo contactar con un profesional que te asesore personalmente. Después de un análisis de sangre y de ver tu estilo de vida y tus necesidades, te recomendará lo que más se ajusta a tu condición actual. 

Y si tomas algún suplemento ya, ¿cuál es? ¿Lo compartes con nosotras? 

 

 

Sé que son muchos los que se cuestionan si realmente los licuados desintoxican. 

Excusados bajo ideas (totalmente válidas, por cierto) como que el cuerpo es capaz de desintoxicarse por sí solo gracias a sus propios mecanismos, afirman que no necesitamos limpiar nuestro organismo. 

Pero hay algo que va más allá, y eso es precisamente lo que quiero compartir contigo en este artículo. 

 

De la fase anabólica y catabólica

Nuestro cuerpo siempre está en una de estas dos fases. Cuando comemos y comienza nuestra digestión, entramos en la fase anabólica. Cuando terminamos, entramos en la catabólica, que es el momento en el que utilizamos la energía que le hemos dado al cuerpo al comer. 

Es en esta última, en la catabólica, en la que ocurre la mayor parte de la regeneración. Tenemos estudios que ya demuestran que un tiempo prolongado en este estado, lo que conocemos como ayuno, es muy beneficioso para la salud. 

¿Por qué? Verás: estar en ayunas hace que las células de nuestro cuerpo pasen del modo crecimiento al modo mantenimiento y reparación. Esto hace que las hormonas de nuestro cuerpo conduzcan a la reducción de la inflamación, una mayor sensibilidad a la insulina, un crecimiento celular más lento, una mejor función inmune y una reducción del estrés oxidativo. 

El ayuno también estimula la autofagia, un proceso de reparación que se encarga de eliminar los componentes dañados de las células y los tejidos. 

Es por esto que sí, podemos afirmar que el cuerpo tiene mecanismos de desintoxicación que funcionan todo el tiempo, y que la alimentación saludable rica en vegetales crudos nos va ayudar a sentirnos mejor, al igual que lo hace el ayuno. 

El ayuno intermitente nos permite permanecer el la fase catabólica por más tiempo, y los licuados de varios días son una forma de aprovechar los beneficios del ayuno intermitente y mejorar la eliminación de toxinas del cuerpo mientras le regalamos al cuerpo los nutrientes que nos pide. 

 

Hablemos del ayuno de licuados para desintoxicar

Disfrutar de un ayuno de licuados de vez en cuando nos permite obtener algunos de los beneficios del ayuno. 

Entre ellos, mejora la sensibilidad a la insulina y promueve la pérdida de peso. 

Y fíjate que digo “disfrutar”, y es que los efectos de hacer un ayuno de licuados se ven de inmediato, más allá de los beneficios para la salud a largo plazo: los primeros días notas ya como tu energía aumenta, comienzas a pensar con más claridad, tu piel y tu pelo mejoran, y además te sientes mucho más serena emocionalmente. 

Yo siempre recomiendo empezar las mañanas con un licuado en el des-ayuno para prolongar el efecto de ayuno que hacemos cada noche. Pero además, podemos potenciar este efecto manteniendo los licuados varios días. 

Si quieres hacerlo, lo mejor es que consultes a un profesional y lo hagas en compañía. Hace unas semanas que terminamos el Licúa y Ámate, y en el grupo de mujeres maravillosas que tenemos sentimos juntas los beneficios. 

Aun así, algunos consejos generales para hacer un ayuno de licuados para desintoxicar son:

  • Si no tienes experiencia, te recomiendo empezar poco a poco. Va a ser muy complicado que hagas un ayuno de 10 días si nunca has hecho uno. Lo mejor es empezar unas semanas incorporando un licuado por la mañana, y luego probar por un ayuno de 3 o 5 días. 
  • Si quieres mejorar tu salud, piensa que hacer un detox y al terminarlo volver a la mala alimentación es inútil. Lo ideal es tomar decisiones más saludables, llenando siempre tu plato de nutrientes (desde el amor) y no de alimentos que no te aportan nada. 
  • Los licuados deben ser principalmente de verduras y no de frutas. Puedes utilizar una fruta, pero no es recomendable usar más. 

 

Además un detox de licuados es un momento perfecto para dejarnos sentir, para volver hacia dentro y dejar salir todo lo que emocionalmente nos bloquea y nos impide avanzar. Es un reset, un nuevo comienzo, una manera de sanar por dentro y por fuera. Es como entrar en el quirófano de la Naturaleza, sales con los órganos renovados. 

Te invito a conocer la comunidad online de Begreenchica “Come Sano y Quiérete” en la que no solo hacemos detox regularmente juntas, también nos apoyamos, compartimos recetas saludables, masterclass de alimentación y mentalidad, y contenido exclusivo que te ayudará a diseñar el estilo de vida que quieres tener. 

 

>> Tienes toda la información aquí << 

 

Cuéntame, ¿qué piensas tú de los detox de licuados? ¿Has probado alguna vez alguno? 

 

Fuente: https://artoflivingretreatcenter.org/blog/juicing-detox/

 

Si has empezado a priorizar en tu menú las frutas y verduras, en especial de manera cruda, seguro que ya has comenzado a notar algunos cambios en tu cuerpo. 

Más allá de la mejora de tu piel, del aumento de energía o de la pérdida de peso, seguramente lo que más se note es en tu digestión. 

Muchas de vosotras me escribís comentándome que tenéis muchos más gases cuando tomáis batidos, o que algunas verduras crudas os hacen sentir más hinchadas. 

Si tú también lo has notado, puede que lo que esté detrás de todo esto es un exceso de fibra en tu alimentación. 

Hoy te cuento más sobre ella y sobre el efecto que tiene en tu cuerpo. 

¿Qué ocurre en tu cuerpo cuando estás consumiendo demasiada fibra?

Tu cuerpo puede lanzarte alguna de estas señales para advertirte que estás incluyendo demasiada fibra en tus comidas:

  1. Cólicos. Si tu cuerpo no puede romper toda la fibra correctamente, la digestión puede parar un momento o del todo, haciendo que sientas cólicos, calambres y las molestias que todas conocemos.
  2. Malabsorción de nutrientes. Un exceso de fibra puede causar que tu cuerpo sea incapaz de absorber minerales y vitaminas. Esto se ve especialmente reflejado en la malabsorción de calcio, magnesio, hierro y zinc. 
  3. Estreñimiento, probablemente el síntoma más común. Si comes demasiada fibra, puedes llegar a tener estreñimiento crónico. 
  4. Gases intestinales. Otro de los síntomas más frecuentes, se producen debido a la reacción de las bacterias naturales en el tracto digestivo. 
  5. Bloqueo intestinal, uno de los peores y más graves efectos secundarios del consumo excesivo de fibra. Al bloquearse, se impide que cualquier otro alimento pueda transitar hacia el final del sistema digestivo. 

Fibra soluble vs. fibra insoluble 

A la hora de hablar de fibra, nos encontramos con dos bien distintas:

  • Por un lado tenemos la fibra soluble, que es la que tiene la capacidad de disolverse en el agua. Cuando llega a nuestro sistema digestivo forma una sustancia de gel que en el intestino ayuda a mover la comida a través del tracto. 
  • Por otro, la fibra insoluble es la que no se disuelve en agua. Esto hace que los alimentos pasen más rápidamente a través del estómago y los intestinos. 

 

Comer mucha fibra puede llegar a ser muy perjudicial, especialmente para personas con problemas intestinales. Así lo demuestran ya varios estudios, entre ellos uno de la Academia Americana de Médicos de la Familia y uno del British Medical Journal.

Leía el otro día las conclusiones del profesor de Medicina y Gastroenterología de la Facultad de Medicina y Director del Manchester Servicio intestinal funcional Peter Whorwell, que había comprobado cómo las personas que tienen estreñimiento y a las que les cuesta movilizar sus residuos por su colon se veían realmente perjudicadas con la fibra insoluble. 

La razón es que la fibra insoluble le termina dando más trabajo al cuerpo, y esto hace que los problemas intestinales aumenten con ella. 

Por eso es útil conocer la diferencia entre la fibra soluble e insoluble, y conocer los alimentos que contienen cada tipo de fibra para tratar de priorizar otros que te sienten mejor, o incluirlos en tu alimentación solo en forma de licuado

En general, las verduras y los granos son más altos en fibra insoluble, mientras que las frutas, las semillas, legumbres y frutos secos como las nueces son más altas en fibra soluble. 

¿Cuál es la forma saludable de consumir fibra?

Aunque todo depende de cada intestino en concreto, en líneas generales lo ideal es incluir un licuado a diario que te asegure muchos de los nutrientes de los alimentos que contienen fibra insoluble

Ya sabes que cuando licuamos verduras dejamos fuera la fibra insoluble y absorbemos directamente todos sus nutrientes sin interferencias, y de manera instantánea. 

Puedes incluir más verdes en tu dieta en forma de ensaladas, pero priorizar los licuados de hoja verde te ayudará mucho. 

Paralelamente, puedes seguir incluyendo frutas enteras que contienen en su mayoría fibra soluble (la piel de la manzana y la pulpa de la piña contienen bastante fibra insoluble), mezclándolas con tus licuados para hacer batidos, o disfrutando de ellas directamente. 

También puedes elegir verduras al vapor como el brócoli, la coliflor o las coles de Bruselas, todo un manjar que tu cuerpo recibirá como un auténtico regalo. 

Si quieres leer más sobre salud intestinal, te recomiendo pasarte a leer este post en el que te hablo de los alimentos que reducen tus gases o este otro en el que hablamos del intestino permeable. 

Y por último, cuéntame: ¿tú también has notado que tus digestiones son diferentes desde que incluyes crudos en tu menú? 

 

Fuente: HMI Nutrition School – RawganicVegan

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