Author: Eva Bargues

Estas 6 cremas raw frías son maravillosas. 

Además de prepararse de manera facilísima, al ser una opción nutritiva y ligera, son un regalo para nuestro cuerpo.

Al prepararse con alimentos crudos, conservamos todos y cada uno de los nutrientes. Ya sabes que cuando cocinamos, con el calor, destruímos gran parte de las enzimas de los alimentos y algunas de las vitaminas termosensibles. 

Incluir en todas tus comidas al menos una opción cruda te asegurará el aporte de nutrientes que tu cuerpo necesita. Ya sea en ensaladas, con nuestros queridos licuados y batidos, o con las cremas que te traigo hoy. 

En esta ocasión comparto contigo 6 recetas que incluyen vegetales frescos como pimientos, manzanas, remolachas, zanahorias o espárragos. También incluímos especias como tamarí, curry o jengibre fresco.

Suena bien, ¿verdad? Pues apunta estas recetas y verás como te encantan. 

Crema Raw Roja

Ingredientes:

2 pimientos rojos grandes

1 manzana pelada

1 aguacate mediano

½ taza de hojas de albahaca

2 anacardos 

¼ taza de cebolla cortada en cubitos

2 dientes de ajo

1 cucharada de curry en polvo

Sal del Himalaya, al gusto

Cayena (si te gusta el toque picantito)

2 tazas de agua (puede necesitar agregar más para obtener la consistencia deseada)

 

Bate todos los ingredientes en la batidora de vaso hasta que quede suave ¡y a comer! También puedes prepararla y guardarla en la nevera para comerla más fresquita, o incluso agregarle unos cubitos de hielo al momento. 

 

 

Crema Raw de remolacha 

Ingredientes:

¾ taza de anacardos crudos

2 tazas de remolacha cruda troceada

1 taza de zanahorias troceada

2 cucharadas de jugo de limón

1 taza de estragón fresco (puedes sustituirlo por eneldo o cilantro)

½ taza de cebolla picada

1 diente de ajo pelado

1 cucharada de tamari

1 cucharadita Sal del Himalaya

1 taza de agua

 

Remoja los anacardos durante 2 horas y escúrrelos. Coloca todos los ingredientes en la batidora de vaso y mezcla lentamente al principio, y luego aumenta la velocidad y mezcla durante 45-60 segundos hasta que esté suave. 

 

 

Crema Raw de espárragos

Ingredientes:

1 manojo de espárragos troceados

2 tazas de agua de coco

1 taza de leche de coco

1 taza de remolacha rallada

1 aguacate

2 cucharadas de jugo de limón

¼ taza de cilantro fresco

1 cucharadita Sal del Himalaya

1 cucharada de hierbas de provenzales (esta especia la puedes encontrar ya preparada, o hacerla mezclando tomillo, orégano, romero, albahaca, hinojo, estragón, laurel…)

 

Combina todos los ingredientes en una batidora de vaso, excepto la remolacha. Mezcla hasta que quede una crema suave, y una vez lista vierte en un tazón y agrega la remolacha. Delicioso. 

 

Crema Raw de papaya picante

Ingredientes:

1 ¼ tazas de agua

2 tazas de papaya fresca troceada

2 tazas de espinacas

½ aguacate

1 cucharadita zumo de limón

1 cucharadita cardamomo

½ cucharadita jengibre fresco o en polvo

½ cucharadita de sal del Himalaya

 

Combine todos los ingredientes en una batidora de vaso hasta que quede suave. Te va a encantar. 

 

Crema Raw Marrakech 

Ingredientes:

1 taza de agua

3 tomates troceados

1 pepino, pelado y troceado

1 calabacín, pelado y troceado

1 diente de ajo

¼ taza de cebolla troceada

3 cucharadas de aceite de cáñamo o nuez de macadamia o oliva

2 cucharadas zumo de limón fresco

1 -2 cucharadas de crema de dátiles (puedes prepararla mezclando 1 taza de dátiles + 1/4 taza de agua y procesándola en la batidora).

1 cucharadita Sal del Himalaya

1 cucharadita jengibre fresco

1 cucharadita cilantro

1 cucharadita de comino

1/8 cucharadita pimienta de cayena (opcional si no te gusta el picante)

1/4 taza de cilantro fresco picado

1/4 taza de pasas

1 tomate extra, cortado en cubitos

 

Bate todos los ingredientes, excepto las pasas y el tomate cortado en cubitos. Después de que la crema esté suave, vierte en un tazón y agrega el tomate y las pasas. ¡Listo! 

 

 

Crema Raw de sandía

Ingredientes:

5 tazas de sandía

2 tazas de mango, pelado y cortado en cubitos

1/4 taza de jugo de lima

3 cucharadas de menta fresca picada

1 cucharada de jengibre fresco picado

2 dátiles Medjool sin hueso

1/4 cucharadita de cardamomo

 

Primero, en un procesador de alimentos o batidora de vaso, coloca 3 tazas de sandía, 1 taza de mango y dos dátiles. Mezcla hasta que esté suave. Corta en dados el resto de sandía y mango agrégalos a la crema. Por separado, combina el jugo de lima, la menta,el jengibre y el cardamomo. Agrega esto a la mezcla anterior y mezcla bien. Mételo a la nevera al menos una hora y después sírvelo. Verás que explosión de sabores.

 

Eva, ¿y si no tengo todos los ingredientes? 

 

¡No pasa absolutamente nada! Puedes hacer la receta sustituyendo lo que no tengas en tu despensa por lo que encuentres, o prescindiendo de ello. También puedes hacer tus propias versiones, como siempre, y crear desde el amor una nueva receta deliciosa. 

Cuando pruebes estas cremas y veas lo bien que te sientan, querrás crear más y más. Te lo aseguro 🙂

¿Con cuál de ellas vas a empezar? Cuéntame la que más te llama la atención. 

 

Fuente de las recetas: HMI nutrition school- rawganicvegan.

Si te has apuntado a la dieta cetogénica, o dieta keto (de la palabra “ketogenic” en inglés) o conoces a alguien que la esté siguiendo, lo que quiero compartir contigo hoy te interesa.

Porque una dieta baja en carbohidratos no convierte a tu cuerpo en una máquina de quemar grasa (como he leído por ahí cientos de veces), sino en un cuerpo débil y propenso a enfermedades muy graves.

Sí, querida. Una dieta para bajar de peso puede costarte la salud para toda la vida. ¿De verdad crees que merece la pena optar por esta opción?

Sé por experiencia que cuando no te sientes bien con lo que refleja el espejo eres capaz de  hacer casi cualquier cosa. Lo sé porque yo lo he hecho.

Por eso puedo decirte que no todo vale, y que si tu objetivo es perder peso para verte mejor, el camino para hacerlo es a través de un cambio de estilo de vida.

Esa será la única forma de hacer una transformación sostenible, desde el amor y alejándote de las restricciones que tanto daño le hacen a tu cuerpo y a tu mente.

Pero volvamos a la dieta keto.

Los fanáticos de esta dieta siempre hablan de lo bueno que es que su azúcar en sangre disminuya, pero el verdadero problema de la diabetes T2 y la pre-diabetes (y muchas otras enfermedades) es la resistencia a la insulina.

Y una dieta que restringe el azúcar en sangre altera la tolerancia a la glucosa.

Por otra parte, con la dieta keto tu microbiota cambia para ajustarse a la carencia de carbohidratos y fibra. Y el problema con esto es que cambia a bacterias que no producen butirato.

 

Dieta keto y butirato: cómo evitar una barrera intestinal dañada

Con la dieta keto las bacterias buenas del intestino no producen butirato, una sustancia vital para la salud de las paredes intestinales.

Ya te he hablado alguna vez de la importancia de la salud intestinal y de lo importante que es tener un equilibrio en las bacterias que habitan tus intestinos.

Cada vez que comemos, nuestras bacterias también lo hacen. Fruto de su proceso de “digestión” nacen unos ácidos grasos de cadena corta que, a su vez, sirven como alimento para las células de la pared intestinal. De entre todas, el butirato es la más importante.

Más simple todavía: nosotras le damos fibra a las bacterias y ellas nos dan butirato.

Con el butirato se alimentan las células epiteliales y de esta forma se protege la barrera intestinal.

Cuando todo este proceso no ocurre, la pared de nuestro intestino se debilita y aparecen grietas. Y por esas grietas empieza a pasar de todo, y mucho de este todo son sustancias tóxicas, a nuestra sangre.

Estas sustancias tóxicas son las que ponen en alerta el sistema inmune, reflejándose en inflamación, eccemas y urticarias en la piel, dolores de cabeza, musculares o articulares o enfermedades como la diabetes, la obesidad, el síndrome metabólico…  

Pero esto no acaba aquí.

Cuando las células epiteliales, que son las que se alimentan del butirato, no tienen su alimento, tratan de buscarlo por otro lado.

Y su segundo recurso para comer es la glucosa que les llega de la sangre.

La glucosa les da energía, pero se crea un ambiente lleno de oxígeno que asfixia a las bacterias buenas, haciendo que nos desequilibremos: como disminuyen las bacterias buenas y aumenta el número de bacterias que producen inflamación, la pared intestinal comienza a fallar. Y de ahí a padecer una enfermedad autoinmune sólo es cuestión de años.

Tu salud comienza en tu menú

Un menú nutritivo y completo que le haga feliz a tu cuerpo y a tu mente es el primer paso para estar saludable, y con ello estar en un peso adecuado.

Tratar de poner en peligro tu salud por perder unos kilos de más es una decisión de la que tarde o temprano te arrepentirás.

Las restricciones y los extremismos no equilibrados en el menú traen consecuencias en la salud siempre. Y, como ves, son mucho más serias de lo que podrías pensar, ya que muchas son consecuencias que te pueden acompañar durante el resto de tu vida.

Si quieres adelgazar, lo primero es comenzar a tratarte con amor. Esa reconexión contigo misma es la llave con la que podrás comenzar a tomar mejores decisiones.

Adelgazar es un efecto secundario de amarse y respetarse a través de la alimentación. SI es tu único objetivo, seguramente no será sostenible. El 95% de las personas que adelgazan con dietas restrictivas recuperan el peso y más. Porque no han aprendido a amarse y respetarse. cuando comen, sólo se castigan con más dietas restrictivas.

¿Y cómo comenzar este proceso de reconexión? Un buen primer paso es el programa Florece en Primavera, un programa que se apoya en el poder de los alimentos crudos, las hierbas medicinales y el mindfulnes para que las células de tu cuerpo se regeneren, se llenen de energía y te hagan sentir vital y rejuvenecida.

Haciendo el programa Florece en Primavera también:

  • Proveerás a tu cuerpo de los nutrientes que necesita para limpiar tu hígado y eliminar las toxinas almacenadas en las células grasas
  • Equilibrarás tus hormonas y reducirás tus antojos. Tu cuerpo se hará más sensible a la leptina y a la insulina y de forma natural y tendrás menos hambre.
  • Perderás grasa, volumen y peso.
  • Tendrás una oportunidad de establecer los cimientos para una transformación en tu vida, para renacer y florecer con la primavera.

 

Antes de despedirme, me gustaría saber tu opinión sobre la dieta keto. ¿La has hecho alguna vez? ¿Te ha funcionado? ¿Conoces a alguien que la siga?

 

A la hora de incluir las proteínas en nuestro menú, podemos elegir entre proteína vegetal o proteína animal.

Las proteínas son un nutriente esencial, sí, pero antes de continuar déjame darte algunos datos más:

  1. La mayoría de las personas come demasiada proteína.
  2. Una persona necesita aproximadamente 1 gramo de proteína diario por cada kilogramo de peso. Por ejemplo, si pesas 70 kilos, necesitarás unos 70 gramos de proteína.
  3. Un exceso de proteínas en tu dieta puede causar enfermedades cardíacas, daño renal, estreñimiento y otros desequilibrios.

 

Con esto quiero decirte que, como ves, esencial no quiere decir que sea mejor que otros nutrientes, ni que tengamos que abusar de la proteína. Porque esto último es precisamente uno de los primeros errores que solemos cometer.

Por eso hoy vengo a hablarte de la importancia de la proteína y de cómo puedes incluirla en tu menú de una manera saludable y respetuosa para tu cuerpo.

¿Para qué necesitamos exactamente las proteínas?

 

Las proteínas tienen un papel fundamental en muchos de los procesos en los que trabaja tu cuerpo.

Para que lo entiendas, el organismo las necesita para construir, por lo que son necesarias para desarrollar los músculos y los órganos, ya que la proteína forma la estructura básica de los tejidos (como tus uñas, tu piel, tus tendones…).

Algunas proteínas actúan como enzimas, señales o receptores. Otras se encargan de proporcionar una estructura com el colágeno, de facilitar el movimiento de oxígeno o la asimilación de nutrientes.

Por eso para que todo funcione correctamente, necesitamos incluir proteínas suficientes en nuestro menú.

Pero ojo, suficiente no significa más. La mayoría de las personas consumen más proteína de la que su cuerpo necesita. De hecho, más del doble como media (algunos casos incluso se triplica).

Las consecuencias de este exceso para la salud y tu bienestar pueden ser muy graves. Ten en cuenta que las proteínas, a diferencia de las grasas, no se pueden almacenar para utilizar en otro momento. Esto quiere decir que las proteínas de más que nos sobren el cuerpo las eliminará en un proceso que sobrecarga el organismo.

Este proceso altera el funcionamiento del hígado, de los riñones y debilita nuestro esqueleto. También nuestras hormonas pueden verse afectadas por la acidosis y aumenta la inflamación del cuerpo, reflejándose en cansancio o dolores de cabeza.

Como ves, un exceso de proteínas no te aporta nada bueno.

Estas son las proteínas que necesitas

 

Ya sabes que nuestra filosofía en esta comunidad de maravillosas mujeres se basa en las decisiones basadas en el amor, esas que nos permiten encontrar el equilibrio con el que sentirnos ligeras, fuertes y radiantes.

Y cuando no hay excesos, llegar a ese equilibrio es sencillo.

Al principio del artículo te hablaba de la cantidad aproximada de proteína que necesitas en tu dieta cada día. Recalco que es una cantidad aproximada, ya que depende de otros factores, pero es un dato que te puede ayudar a hacerte una idea.

Pues bien. Dentro de esa cantidad de proteína recomendada, hay distintos tipos que puedes escoger. Por un lado, tenemos la proteína animal, y por otro la vegetal.

Los dos tipos de proteína nos proporcionan cantidades adecuadas de todos los aminoácidos que nuestro cuerpo necesita, pero la proteína animal trae con ella grasa saturada, carnitina, colina, hierro hemo, sustancias relacionadas con la inflamación, el envejecimiento prematuro y otras enfermedades.  

Las proteínas vegetales, por su parte, tienen beneficios como:

  • Son ricas en antioxidantes.
  • No sobrecargan el hígado o los riñones.
  • Contienen menos grasas y no aportan colesterol.
  • Aportan minerales, vitaminas, fibra y son más fáciles de digerir.

Como ves, la decisión entre consumir proteína vegetal o proteína animal puede marcar la diferencia en tu día a día, en tu salud y en tu cuerpo.

¿Dónde encontrar proteínas vegetales?

 

Proteína Vegetal o Proteína Animal

Los alimentos ricos en proteínas vegetales son:

  • Legumbres: garbanzos, lentejas, judías… ¡Buenas noticias para las amantes del hummus!
  • Frutos secos: además de proteínas, incluirás omega 3 y 6.
  • Cereales como la avena, quinoa o seitán son una fuente de proteína vegetal.
  • Hortalizas como los guisantes, y vegetales como las espinacas, el berro, la alcachofa y el brócoli lo son.

 

Tienes muchísimas opciones para escoger tu proteína diaria y disfrutarla de una manera respetuosa, sostenible y saludable para tu cuerpo.

Cuando tomas mejores decisiones, incluyendo siempre vegetales, todo comienza a transformarse. Si ahora comienzas a decidir escoger otro tipo de proteína, verás cómo la transformación es mucho más positiva.

Recuerda que todo se basa en decisiones y no en restricciones. Si quieres disfrutar de un plato de proteína animal, hazlo. Pero hazlo sabiendo que es una decisión basada en la información que ya sabes 🙂

Cuéntame: ¿eres de las que no concibe su vida sin proteína animal? ¿O ya incluyes en tu menú casi siempre la vegetal?

¿Has probado alguna vez el tiramisú raw?

Te confieso que yo nunca he sido bebedora de café. Y no lo tomo nunca. De hecho cuando me bebía un café (principalmente cuando estudiaba), me ponía muy nerviosa durante horas, no me gustaba nada la sensación que me producía en el estómago.

Pero si el café está puesto en el tiramisú… ¡madre mía! Me encanta. Entonces ya no tiene efecto sobre mis receptores estimulantes. Debe ser una forma de protegerme para poder degustar este maravilloso postre, que es uno de mis favoritos.

La receta original del tiramisú viene de Italia, se considera uno de los postres más famosos del mundo, y se dice que el significado de su nombre es levantar el ánimo (“tira mi sú” puede traducirse como “llévame hacia arriba”).

Sea como sea, lo que estoy segura es que esta receta te va a enamorar. Por cierto, esta es una de las recetas que haremos juntas en los Talleres prácticos de cocina y nutrición en Valencia este mes.

En estos talleres, además de recetas tan especiales como esta, aprenderás a preparar otras mucho más sencillas para el día a día de tu menú y del de tu familia.

Pero también hablaremos sobre nutrición, aprenderás a escuchar a tu cuerpo y entender lo que te quiere decir con las señales que te manda.

 

Juega con sabores y colores y disfruta cocinando en estos talleres de cocina y nutrición.

 

La gran diferencia de esta receta de tiramisú y la tradicional son sus ingredientes. Te voy a mostrar como es posible conseguir que se te haga la boca agua con ingredientes totalmente saludables, naturales y reales.

¿Comenzamos?

Tiramisú raw – Mi receta dulce saludable preferida

Para esta receta necesitarás 8 copas de helado, tazas o como prefieras servirlo.

Ingredientes

Para la capa del café:

  • 140 g de nueces de macadamia
  • 180 g de avellanas o pulpa sobrante de preparar leche de avellanas
  • 50 g de copos de avena suaves
  • 25 g de cacao en polvo puro
  • 300 g de dátiles sin hueso puestos a remojo 4 horas
  • 240 ml de café
  • Una pizca de sal del Himalaya
  • Pon los 4 primeros ingredientes en el procesador de comida (termomix o similar) y muelelos bien. Añade los dátiles, el café y la sal y bate hasta que te quede una masa. Reserva en un cuenco.

 

Para la capa de vainilla:

  • 90 g de manteca de cacao rallada
  • 130 g de anacardos puestos a remojo 4 horas
  • 150 g de piñones
  • La crema de un bote de leche de coco
  • 120 ml de leche de avellana
  • 150 g de sirope de arce
  • 2 cucharadas de miso blanco dulce (o amasake)
  • Zumo de medio limón
  • Semillas de una rama de vainilla
  • 1/2 cucharadita de café de sal del Himalaya

 

Preparación

  1. Derrite la manteca de cacao al baño maría.
  2. Mezcla la manteca y el resto de ingredientes con una batidora potente hasta que obtengas una crema.
  3. Pon una cucharada de la mezcla del café en cada copa. Reserva lo que sobre para otra capa.
  4. Pon una capa de la crema de vainilla en cada copa y reserva el resto.
  5. Deja reposar las copas una hora en el congelador.
  6. Con mucho cuidado añade la siguiente capa de mezcla del café, desmigando con las manos.
  7. Añade otra capa de vainilla y reserva en la nevera hasta que lo vayas a servir.

 

Y antes de servir, espolvorea con cacao en polvo.

 

Sólo de escribir la receta estoy salivando. Qué delicia.

 

Cuando prepares esta receta te darás cuenta como es un regalo para tu cuerpo, no solo por su sabor, si no porque no llevará esa carga de azúcar innecesaria que lleva el postre tradicional.

 

Como ves, hay opciones a tu alcance para mimarte sin renunciar a nada. Porque recuerda que no se trata de prohibiciones, se trata de elecciones.

 

Y tú, ¿eliges cuidarte?

 

Si es así, no te vayas sin contármelo justo aquí abajo, en los comentarios.

 

El próximo día 10 y 24 de mayo estaré junto a María Saiz en Valencia en los Talleres vivenciales y prácticos de cocina y nutrición. Apúntate y aprende a tomar mejores elecciones, preparando delicias como el tiramisú raw.

 

Haz clic aquí para ver la información y conseguir tu plaza.

Por fin vacaciones. Por fin tiempo para disfrutar de los nuestros y de hacer todo aquello de lo que las obligaciones del día a día nos aleja, incluyendo comer de más.

Y es en este punto donde comienza el problema muchas: en aprender a disfrutar sin descuidar los hábitos saludables que tanto bien nos hacen.

Cuando llegan las vacaciones, sean en la época que sean, el piloto automático que nos ha acompañado desde siempre se activa, toma el mando y trabaja para que hagas lo de siempre.  Y lo de siempre, normalmente, va vinculado, en vacaciones, al exceso.

Aprender a tomar elecciones conscientes desde el amor y no desde la prohibición es un camino que no se recorre de un día para otro.

Y mientras consigues interiorizar esta idea de manera profunda, el piloto automático aprovecha cualquier ocasión para encenderse y activar tu vocecita interna:

  • “Me lo merezco…”
  • “¿Cómo voy a decir que no?”
  • “Cuando vuelva a casa me pongo otra vez a dieta”.

Seguro que estas y otras muchas frases te resultan familiares, especialmente en momentos especiales como son las vacaciones.

Pero como te decía, se trata de un proceso de aprendizaje. No se puede cambiar de un día para otro, o incluso en 1 año, o en 2. Siempre habrá una lucha y hay que ser consciente de ella para tomar la mejor decisión.

¿Y qué decisión tomar? Pues tienes tres caminos.

 

3 opciones para disfrutar de unas vacaciones saludables

Para que no te sientas mal, no te enfades ni te sientas triste por renunciar a “todo”, puedes elegir entre estas 3 opciones, sabiendo que cada opción tendrá un impacto diferente:

 

Opción 1 – No entrar en una batalla

Tienes la opción de elegir hacer lo de siempre. De no entrar en esa batalla y, de manera consciente, disfrutar de tus vacaciones desde tus hábitos antiguos.

Si escoges esta opción, hazlo sabiendo que como estás haciendo lo de siempre, volverás a ver reflejado lo de siempre a tu vuelta: seguramente cojas algo de peso, te sentirás más hinchada, retomarás la rutina mucho más cansada y pesada.

Pero si es tu elección, está bien. Hazlo sin excusas. Simplemente, hazlo desde el amor hacia ti.

 

Opción 2 – Mantener los nuevos hábitos al 100%

La segunda opción es todo lo contrario a la anterior: ir en contra de todo, ser estricta con tus cambios y mantener tu decisión hasta el final, pase lo que pase.

Sí, después de vacaciones te sentirás de maravilla por tu autodisciplina, habrás mantenido tu peso y no estarás tan hinchada como otros años.

Pero esta opción lleva implícita tener que enfrentarte a mucho estrés porque ir al contrario que todo el mundo es muy difícil. ¿Estás preparada para todas esas preguntas? Si estás preparada, puedes tomar esa decisión y sentirte fenomenal con ello.

Opción 3 – Encontrar el equilibrio

Hay una tercera opción, y es la de tratar de encontrar el equilibrio entre la primera y la segunda opción.

Para hacerlo, además de ser consciente que cada elección que tomes tiene un impacto, puedes hacer pequeñas acciones.

Cuando estés en casa, puedes seguir con tus licuados y tentempiés saludables, y cuando salgas fuera comer lo que te apetezca (siempre con sentido común y eligiendo lo menos perjudicial).

Y siempre, elijas lo que elijas, haciéndolo desde el autorespeto y el autoamor. Sin juzgar y sin culparte por comer una torrija.

 

Tips extra para disfrutar de las vacaciones

Además de las 3 opciones que tienes para vivir tus vacaciones desde el amor hacia ti misma, te quiero dejar unos tips extra que te ayudarán a disfrutar de manera saludable:

  • Enfócate en lo positivo
  • Descansa y aprovecha para dormir
  • Sol, mucho sol.
  • Y risa. Busca lo que te haga reír.  
  • Disfruta y pasa tiempo con los que más quieres.
  • Camina mucho: en las procesiones, en el campo, en la playa…  

 

Si te enfocas en todo esto, verás como la comida pasa a un segundo plano y consigues volver a casa completamente renovada.

 

¿Cuál de las 3 opciones vas a escoger estas vacaciones? Cuéntamelo aquí abajo.

 

Y recuerda que si quieres caminar acompañada en el proceso del cambio hacia una vida más saludable y consciente, puedes contar con la compañía de mujeres que transitan el mismo camino que tú. Las puedes encontrar en la Comunidad Mágica Come Sano y Quiérete en la que te estamos esperando.

Tener gases es absolutamente normal, ya que son parte del proceso digestivo.

Pero seamos sinceras, ¿quién no se ha sentido incómoda alguna vez con sus gases?

O peor aún, puede que esos gases nos hagan sentir molestias y dolor. Que levante la mano la que no se haya sentido así.

Seguramente sabes de lo que te hablo. La buena noticia es que podemos hacer cosas para disminuir los gases y que lo podemos hacer de manera natural, a través de lo que ponemos en nuestro plato.

Hay muchísimos alimentos que nos pueden ayudar a reducir los gases de una forma natural. Pero antes de hablarte de ellos, vamos a aclarar cuando los gases no son normales.

 

¿Son estos gases normales?

 

Como te decía, tener gases es algo totalmente normal.

Durante la digestión, las bacterias buenas del intestino (en este artículo te hablo un poco más sobre ellas) fermentan los alimentos que no están digeridos del todo en el intestino delgado.

Si comes demasiados alimentos que producen gases, o mucha fibra, y bebes poca agua, es normal que experimentes gases y algunas molestias relacionadas con ellos.

También pueden aparecer si tragas mucho aire por comer rápido. ¿Cuántas veces masticas cada bocado? Si no masticas, los gases te lo recordarán al hacer que sientas tu barriga hinchada y la cinturilla del pantalón apretada.

Beber mucha agua y reducir las porciones (comiendo más despacio y masticando) pueden ayudarte con tus gases, además de los alimentos que te voy a recomendar más adelante.

Pero hay dos problemas intestinales que debes revisar si te sientes identificada con síntomas un poco más extremos y que no mejoran a pesar de cambiar de hábitos.

Sibo

 

El Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (conocido como SIBO por sus siglas en inglés) es un síndrome en el que hay excesivas bacterias en el intestino delgado que normalmente se encuentran en el intestino grueso.

Estas bacterias se alimentan y fermentan los carbohidratos no digeridos en tu intestino delgado, causando una acumulación de hidrógeno y/o gas metano.

Se asocia a síntomas tales como: flatulencia excesiva, náuseas, hinchazón y dolor abdominal.

Si sientes que te identificas con esto, lo mejor es que consultes con tu especialista para abordar el problema de tus gases.

Síndrome del intestino irritable

También conocido como colon irritable, es un problema que afecta al intestino grueso y que causa además de gases, cólicos abdominales y cambios en el ritmo intestinal (diarrea o estreñimiento).

Llegar a la raíz del síndrome del intestino irritable te permitirá acabar con los gases, la hinchazón y estos desajustes tan molestos. También se ha demostrado que una dieta Fodmap puede ser muy beneficiosa en estos casos.

Aclarado esto, vamos a ver qué alimentos pueden ayudarte a reducir tus gases (mientras disfrutas con tu menú).

 

5 alimentos que reducen tus gases

 

Incluye estos alimentos regularmente si quieres reducir el hinchazón y los gases:

1.Apio

El apio es un 95% agua y tiene un alto contenido en potasio, por lo que es perfecto para combatir la retención y la sensación de hinchazón.

Durante muchísimo tiempo, el apio ha sido utilizado para problemas digestivos. De hecho la fibra que contiene viene muy bien para favorecer los movimientos intestinales saludables, regulando así tanto el estreñimiento como la diarrea.

Lo mejor para utilizar el apio contra los gases es no consumirlo crudo. Puedes cocinarlo para ablandar las fibras no digeribles o hacerte una infusión natural con él.

 

2.Plátanos

Los plátanos son ricos en potasio. De hecho, un plátano mediano contiene aproximadamente 422 mg de este mineral, un valor muy positivo para ayudar a nuestro cuerpo a mantener el equilibrio en su hidratación.

Los plátanos también son una fuente de almidón resistente, algo que ayuda a aliviar los gases atrapados que causan la hinchazón.

alimentos que reducen tus gases

3.Jengibre

El jengibre se ha utilizado con fines medicinales desde hace miles de años. Su sabor picante aromatiza tus recetas de una manera única y a la vez es un alimento perfecto para la salud digestiva de tu cuerpo.

Estudios como este han demostrado cómo es un alimento curativo capaz de aliviar la hinchazón ya que ayuda a estimular el vacío del estómago. También es un agente antiespasmódico, contribuyendo al tracto intestinal.

Incorporar jengibre de manera regular ayuda a mejorar la composición de la flora intestinal, eliminando las bacterias malas del intestino.  Su consumo también ayuda a evitar las putrefacciones intestinales, las mismas que nos hinchan y nos provocan gases.

 

4.Espinaca

En la espinaca también es protagonista el magnesio. Una taza aporta el 40% de la cantidad diaria recomendada.

El magnesio sintetiza las proteínas y activa las enzimas que nos ayudan a descomponer los alimentos en componentes más pequeños, favoreciendo el proceso digestivo.

También nos ayuda a mantener la regularidad intestinal, relajando los músculos del tracto digestivo y ablandando las heces.

Lo mejor es la versatilidad que tienen las espinacas: las puedes incluir en batidos, licuados,  ensaladas, purés… Tienes muchísimas opciones.

 

5. Pepino

Los pepinos contienen un flavonoide llamado quercetina que combate los radicales libres inflamatorios y reduce las reacciones alérgicas.

Este componente que puede aliviar la hinchazón del vientre al reducir la inflamación gastrointestinal.

Y, al igual que ocurre con el apio, tiene un gran porcentaje de agua (en este caso, del 96%).

Incluyendo pepinos en tu menú también equilibras los niveles de sodio, eliminas el exceso de agua y ayudas a liberar los gases atrapados.

Lo mejor como siempre es que trates de mimar tu alimentación. Recuerda que no hay una fórmula universal que funcione para todas ni tampoco soluciones rápidas que trabajen como un parche.

Cuando comienzas a ver desequilibrios en tu digestión, lo mejor es trabajar a un nivel mucho más profundo, desde el autoconocimiento y el amor, y tratar de buscar el verdadero origen, la raíz.

Un estilo de vida saludable, con hábitos positivos para tu cuerpo y mente, serán el pilar fundamental. Y recuerda que para hacer estos cambios puedes apoyarte en mujeres que caminan por el mismo sendero que tú, como las de la maravillosa Comunidad Come Sano y Quiérete.

¿Eres de las que suele tener bastantes gases? ¿Qué haces para sentirte mejor? Me encantará leerte justo aquí abajo, en los comentarios.

El comer emocional o basar tu menú en base a la emoción que sientes (o que te niegas a sentir) es uno de los principales problemas de muchas mujeres.

 

Llegar a casa y abrir la despensa para calmar la ansiedad con comida. O la tristeza. O la frustración.

 

Un ciclo que se repite semana tras semana y que nos va quitando vitalidad física y mental. Empezamos a vernos peor en el espejo, y además la claridad mental se desvanece.

 

Como dice la maravillosa invitada que tenemos hoy en el blog: “la comida es la droga de las niñas buenas”.

 

Evadirse comiendo, la única forma de no ser juzgada y no tener que enfrentarse a la incomodidad. Refugiarse en la comida y dejar la solución para otro día.

 

De hecho el comer emocional es un mecanismo de supervivencia para nosotras. Ante una situación complicada, recurrimos a la comida para sobrevivir y no tener que enfrentarnos a la emoción que nos hace sentir así.

 

Y ojo, digo sobrevivir, no vivir.

 

Porque este mecanismo es dañino para ti. Para tu cuerpo, para tu mente y para tu autoestima.

 

Como te decía hoy recibimos en el blog a una mujer fabulosa, Ali Ochandiano, en una entrevista en la que hablamos del comer emocional.

 

Ali es experta en Pérdida de Peso y Comer Emocional, Licenciada en Ciencias Biológicas, Coach en Salud y Nutrición por el Institute of Integrative Nutrition de Nueva York (la escuela de nutrición más importante del mundo) y Coach en Salud Holística Certificada por la AADP (American Association of Drugless Practitioners).

 

Su misión es mostrar a mujeres maravillosas como tú (y a algún hombre también), que sufres una lucha con los kilos y contigo misma y un obsesión con la comida, a sentirte fabulosa, feliz en tu cuerpo y orgullosa de tí misma y de esa forma, cómo recuperar la alegría de vivir y ¡tus vaqueros más sexys!

 

En esta entrevista hablamos de temas tan interesantes como la importancia del autoconocimiento para fomentar el amor propio, la fuerza de voluntad para perder peso, la importancia que tiene el placer en nuestra vida y cómo influyen las emociones en nuestro menú.

 

Te dejo la entrevista en el siguiente vídeo. Justo debajo te he preparado un resumen con las preguntas y el minuto del vídeo en el que están, por si quieres avanzar o repasar alguna pregunta (de verdad que merece la pena).

 

Lo dicho, dale al play y disfruta:

 

 

 

Comer emocional: ¿te comes tus emociones? – Entrevista a Ali Ochandiano

 

Preguntas minuto a minuto:

 

1.50. ¿Cómo ha sido tu viaje hasta llegar al punto en el que estás ahora?

 

3.15. ¿Qué nos podrías decir sobre la ansiedad por la comida?

 

10.10. ¿Cuáles son las 3 causas reales del sobrepeso?

 

15.49. Los antojos te pueden ayudar a adelgazar, ¿cómo es posible?

 

24.30. ¿Cómo trabajar incomodidad de enfrentar las emociones?

 

29.15. ¿Qué haces y cómo puedes ayudar a las mujeres?

 

Aquí es donde puedes encontrar a Ali Ochandiano:

 

Web: http://www.aliochandiano.com/

Facebook: https://www.facebook.com/Ali-Ochandiano-714696445292173/?ref=hl

Instagram: https://www.instagram.com/aliochandiano/

 

Espero que con esta entrevista te hayas dado cuenta que soltar esa pesada mochila que tanto te pesa y aprender a enfrentar tus emociones es el primer paso para sentirte bien de nuevo.

 

Ali y yo te esperamos en los comentarios para que nos cuentes qué te ha parecido la entrevista y esta forma de ver del comer emocional: ¿tú te comes tus emociones?

 

¡Ay, el tofu! Que versátil y qué de opciones nos regala para disfrutar. Para algunas es un imprescindible en la cocina y para otras un completo desconocido.

Si eres del segundo grupo y no sabes cómo preparar el tofu para que quede rico, desliza hacia abajo y descubre cómo hacerlo.

Tofu, ¿qué es eso?

Seguro que más de una se lo ha preguntado. El tofu es un alimento de origen vegetal preparado a partir de semillas de soja, en un proceso que se parece bastante al de la elaboración del queso.

De hecho y como curiosidad, tofu significa en chino cuajado.

Lo mejor es que existen muchísimas variedades con distintas texturas y firmezas, lo que lo hace un alimento perfecto para nuestras recetas. Por ejemplo, puedes encontrar tofu suave, firme y extrafirme, dependiendo de lo que te guste o la receta que vayas a preparar.

El tofu contiene proteína y también es una buena fuente de calcio, hierro y otros minerales como manganeso, selenio y fósforo.

Incluyendo tofu en tu menú también estarás aportándole a tu cuerpo magnesio, cobre, zinc y vitamina B1.

Consumir tofu también aporta otros beneficios para nuestra salud:

  • Reduce el riesgo de algunos tipos de cáncer, como el de mama (estudio).
  • Previene enfermedades cardiovasculares ya que su contenido de isoflavonas influyen ayuda a reducir la inflamación de los vasos sanguíneos.
  • Promueve la salud de los huesos, al ser rico en calcio y proteína.

El tofu es el perfecto sustituto de la proteína animal. Además, como su sabor es neutro, combina a la perfección con todo tipo de alimentos, ya que toma el sabor de aquello con lo que se combina.

Y es en este punto donde comienzan la mayoría de los fallos a la hora de disfrutar del tofu: tratar de comerlo solo o sin cocinar.

Como eso tiene fácil solución, toma nota de dos recetas deliciosas con tofu.

Recetas con tofu: Tofubacon y Tofubarbacoa

Ya sé que esas palabras no existen, pero es que este tofu puede perfectamente sustituir al bacon en muchas recetas: en ensalada, como acompañamiento de un plato de pasta integral, en un montadito, en un sandwich, con verduras rehogadas… ¡Y además está delicioso!

 

Tofubacon

Ingredientes:

450 g de tofu firme natural o ahumado eco

Y para el marinado

1 cucharadita de cebolla en polvo

1 cucharada sopera de levadura nutricional

2 cucharadas soperas de salsa de soja (tamari)

1 y 1/2 cucharadas sopera de sirope de arce

1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra

Preparación:

  1. Pon todos los ingredientes del marinado en un cuenco y remueve bien.
  2. Corta el tofu en láminas finas por el lado más largo
  3. Enciende el horno a 190 grados
  4. Pinta una fuente de horno con aceite de oliva
  5. Pasa todas las láminas, con cuidado, por el marinado, por las dos caras y ponlas en la fuente
  6. Reserva un poco de marinado
  7. Mete la fuente en el horno y hornea de 15 a 20 minutos.
  8. Cuando esté dorada la cara de arriba, dale la vuelta a las láminas de tofu y pintalas de nuevo con el marinado qeu te ha sobrado
  9. Deja dorar 5 minutos más.
  10. ¡Listo!

Sírvelo de la forma que más te apetezca. Te aseguro que no te va a sobrar ni un trocito 😉

Ñam, Ñam

 

Tofubarbacoa

Ingredientes:

450 g de tofu ahumado cortado a cubos medianos.

Orégano

Salsa tamari

Harina de maiz

Aceite de oliva virven

1 cucharada de tomate frito

1 cucharada de melaza de arroz o miel

Preparación

  1. Ponlo a marinar 2 horas con salsa tamari y una cucharada de orégano.
  2. Una vez marinado elimina el líquido que haya sobrado y añade una cucharada de harina de maíz.
  3. Enharina los cubitos.
  4. En una sartén con una cucharada de aceite de oliva virgen rehoga los cubitos hasta que estén dorados.
  5. Añade una cucharada sopera de tomate frito.
  6. Remueve bien.
  7. Añade una cucharadita de melaza de arroz o miel y deja que se caramelice el tofu.

Y ya está listo. Delicioso, ¿verdad?

Estas son solo dos de las opciones que tienes a la hora de disfrutar del tofu. Como siempre, te invito a probar y crear tus propias recetas.

Lo importante es que aprendas a divertirte comiendo desde el amor. Incoporar nuevas recetas le dan ese toque de aire fresco que tan bien nos viene de vez en cuando 🙂

Cuéntame en los comentarios si te gusta el tofu o si eres más de otros alimentos.

¿Sabes que detrás de los problemas de piel o de tus alergias podría estar el intestino permeable?

El intestino es el lugar en el que habita el 80% de nuestro sistema inmunológico y donde se produce el 95% de la serotonina (el neurotransmisor primario responsable de su estado de ánimo).

Eso significa que si tu intestino está sano, es probable que tú también lo estés 🙂

Sin embargo, hay una afección llamada intestino permeable que es mucho más común de lo que piensas y que te aleja de tu salud intestinal. Es más, ahora mismo hay millones de personas luchando contra el intestino permeable sin saberlo.

Por eso mismo hoy quiero hablarte de las 9 señales que te indican que tienes un intestino permeable.

¿Qué es el intestino permeable?

Para que lo entiendas, quiero que pienses en tu intestino como si fuera un puente levadizo.

Lo normal que tu intestino funcione como un puente que permite que botes diminutos (micronutrientes) pasen por tu tracto intestinal y lleguen al torrente sanguíneo.

Pero hay ciertos factores externos, como toxinas o estrés, que rompen las uniones estrechas en la pared intestinal y dejan abierto el puente levadizo.

Esto hace que tu intestino tenga fugas y que barcos mucho más grandes que nunca debieron atravesar, como toxinas o partículas de alimentos no digeridos, escapen a tu torrente sanguíneo.

Si esto está ocurriendo, la respuesta inmune puede aparecer en la forma de cualquiera de los nueve signos de que tienes un intestino permeable.

9 señales que te indican que tienes intestino permeable

Las señales de que tienes un intestino permeable pueden ser:

  1. Problemas digestivos como gases, distensión abdominal, diarrea o síndrome del intestino irritable.
  2. Alergias alimentarias o intolerancias alimentarias.
  3. Dificultad para concentrarse.
  4. Desequilibrios del estado de ánimo como depresión y ansiedad.
  5. Problemas en la piel como el acné, la rosácea o el eczema
  6. Alergias estacionales o asma.
  7. Desequilibrios hormonales como períodos irregulares.
  8. Enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, la tiroiditis de Hashimoto, el lupus, la psoriasis o la enfermedad celíaca
  9. Diagnóstico de fatiga crónica o fibromialgia

 

Si te identificas con algunas de estas señales, puede que su origen esté en el intestino permeable.

Los principales culpables de que esto ocurra son los alimentos, las infecciones, las toxinas y el estrés.

De hecho, el gluten es la causa número uno del intestino permeable. El gluten hace que las células intestinales liberen zonulina, una proteína que puede romper las uniones estrechas en el revestimiento intestinal.

También se sospecha de otros alimentos inflamatorios como los lácteos o alimentos tóxicos como el azúcar y el alcohol.

Las causas infecciosas más comunes son el crecimiento excesivo de cándida, los parásitos intestinales y el crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado.

Las toxinas vienen en forma de medicamentos, esteroides, antibióticos y medicamentos reductores de ácido, así como toxinas ambientales que incluyen mercurio, pesticidas y BPA de los plásticos. El estrés también puede contribuir a un intestino con fugas.

Si todo esto resuena contigo pero no sabes por dónde empezar, yo te puedo guiar. Juntas haremos cambios en tu estilo de vida para que desde el amor recuperes tu bienestar, te sientas mucho más energética y liviana.

Me encantará leer si ya conocías el intestino permeable y si te has sentido identificada con alguna de las 9 señales.

Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22109896

El secreto para tener una piel lisa, jugosa y sana no está en el último tratamiento innovador.

Tampoco en las cremas que te compres, ni en el contorno de ojos, el remedio anti acné ni en la loción hidratante intensiva recién llegada de Noruega.

Es más, aunque consiguieras ver algún tipo de cambio con este tipo de productos, tarde o temprano volverías al principio.

¿Has visitado dermatólogos y dermatólogos sin encontrar mejoría? Mi experiencia me dice que la solución puede comenzar en tus intestinos.

Porque una piel sana solo se consigue mimando tu alimentación.

Cuando le prestas atención a tu menú, comiendo de una manera consciente y desde el amor hacia tu cuerpo, tu piel cambia radicalmente.

Los primeros cambios que ves son una piel más hidratada, más lisa, más tersa. Pero, lo más importante: será una piel que tendrá salud.

Ya hemos hablado alguna vez que tu piel es el órgano más grande y la primera defensa que tiene nuestro cuerpo contra los ataques del exterior.

La piel está conectada con todos nuestros rincones, incluyendo el intestino. Y es aquí donde la cosa se pone interesante.

Hoy quiero hablarte de cómo conseguir una piel radiante cuidando de la salud de tu intestino.

Piel radiante, salud vibrante

 

¿Sabías que más del 70% de nuestro sistema inmunológico está en nuestro intestino?

Una flora intestinal desequilibrada puede ser el escenario perfecto para que aparezcan candidiasis o enfermedades autoinmunes como alergias y eccemas (de esto te hablo con más detalle en Los 4 jinetes del apocalipsis de tu enfermedad autoinmune)

El trabajo de nuestro intestino es mantener a raya las toxinas y la inflamación. Y el de nuestra piel, eliminar las sustancias que aparecen en este enfrentamiento.

Por eso quiero que entiendas la importancia de la la conexión intestino-piel.

Cuando las condiciones en tu intestino no son las más óptimas, la piel será el primer lugar en el que se reflejará.

Un intestino sano se refleja en una piel preciosa, y será capaz de sintetizar vitaminas y minerales que benefician nuestra piel, como las vitaminas B, tiamina y riboflavina.

Pero ojo, que esta comunicación también puede hacerse a la inversa.

Si sufres daños en tu piel, como quemaduras o cortes, las bacterias intestinales se verán afectadas. De hecho, hay estudios como este que han demostrado que las lesiones por quemaduras en realidad aumentan la permeabilidad de tu intestino y hacen que las bacterias se muevan de tu intestino a tu torrente sanguíneo y otras áreas.

Por eso es importante también tratar de cuidarnos de las pequeñas heriditas, quemaduras y otros daños lo máximo posible.

Consejos para una piel sana en un cuerpo sano

 

Si quieres tener una piel reluciente, el primer paso es comenzar a mirar tu alimentación desde otros ojos. ¿Cuáles son los irritantes que te causan inflamación intestinal?

La mejor manera de saberlo es detectando aquello que nuestro tu cuerpo no tolera bien. Cada mujer es un mundo y es imposible generalizar, pero para que te hagas una idea podrían ser desde los lácteos, el gluten o el maíz hasta la soja o los huevos.

Por supuesto todo alimento procesado y lleno de azúcar provocará un desajuste en tu organismo. De ahí la importancia de priorizar siempre alimentos naturales.

Otro consejo es el de mantenerte hidratada. Beber agua pura es la mejor manera de hacerlo.  

La vitamina D tiene un papel protagonista en la salud de tu piel, ya que es compatible con el crecimiento, la reparación y el metabolismo de sus células.

Planifica paseos para llenar tu piel de sol y apóyate en un suplemento de vitamina D. De esto te hablo más en este artículo.

Y por último no te olvides de eliminar los tóxicos en tu piel: jabones, perfumes y lociones con miles de químicos se absorben en tu piel y llegan tus intestinos, entorpeciendo el trabajo natural de nuestro cuerpo.

Prueba con estos pequeños hábitos y verás como notas la diferencia. Así lo han hecho las mujeres maravillosas de la Comunidad Come sano y Quiérete.

Lo que más te gustará de esta comunidad es que nunca más te sentirás sola: siempre estarás sostenida y podrás compartir todas tus dudas e inquietudes. Si quieres formar parte, te estamos esperando: haz clic para ver la información de la comunidad.

¿Estás preparada para ver como tu piel se ve mucho más bonita, luminosa y lisa? Cuéntame si conocías la relación entre la piel y la salud intestinal.

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