Alimentación y felicidad

Ya estamos en diciembre de nuevo y con ello llega la pregunta: ¿cómo gestionar los eventos navideños para comer sano en Navidad?

Muchas de vosotras me preguntáis sobre este tema y me pedís consejos para no hacer, como decía una de mis clientas, “un desastre” navideño.

Y cuando os leo y os escucho, me siento tremendamente identificada con vosotras. Déjame contarte el porqué.

“Año nuevo, dieta nueva”

A día de hoy, el último mes del año es uno de mis meses favoritos: me encanta reunirme con mis familiares y amigos, y en diciembre hay muchas oportunidades de hacerlo. También me gusta la sensación de cerrar un ciclo, de completar un plan, de tener la oportunidad de abrir un ciclo nuevo lleno de gratas sorpresas y regalos de la vida.

Sin embargo, esto no fue siempre así. Hace un tiempo no me gustaba nada diciembre, porque sabía que cuando acabaran las fiestas habría engordado 3 o 4 kilos. Eso me generaba muchísimo estrés y ansiedad.

Y lo más importante: no me permitía disfrutar de todo lo demás. Yo era de las que vivía con el lema “año nuevo, dieta nueva”. Esto no fallaba nunca.

Hasta que decidí ser consciente de lo que metía en mi cuerpo.

A pesar de todos los mensajes exteriores que me bombardeaban para que no dejara de comer dulces y de comprar montones de comida para las celebraciones,empecé a caminar en otro sentido.

Me preparé para cocinar platos saludables, amorosos y ricos. Busqué recetas de dulces sin azúcares ni harinas refinadas. Enriquecí con estos platos las mesas navideñas en las que había otras opciones para los que estaban en otro momento vital y preferían otros alimentos. No dejé que la corriente me llevara. Decidí ser consciente y proactiva, decidí amarme y respetarme.

¿Y sabes lo que ocurrió? Que todo cambió. Atrás quedaron la lucha, las restricciones y la culpa. Ya no hay tristeza ni frustración. Ahora hay disfrute, alegría y placer gracias a todas las opciones deliciosas y saludables que puedo encontrar en mi mesa. Y lo mejor de todo es que puedo compartirlo con mis seres queridos.

Cuando salgo a comer fuera, me adapto y elijo la mejor opción. No bebo alcohol y evito las harinas refinadas y los azúcares. Por supuesto, no me culpo si no hay una opción que encaje perfectamente en mis nuevos hábitos ni intento luchar contra el mundo: simplemente, elijo con conciencia.

Este fue mi camino hacia la paz con la comida en Navidad

Durante los últimos años he escrito varios artículos sobre las navidades que me han ayudado a llegar a este punto de paz con la comida en el que me encuentro ahora. Te los dejo aquí (haz clic en cada título si los quieres leer):

  1. VACACIONES Y VIAJES SIN KILOS DE MÁS

¿Es posible que viajar y comer saludablemente? Por supuesto que sí. En este artículo te propongo 10 consejos para cuidar de tu alimentación si viajas estas navidades.

  1. NAVIDAD SIN KILOS EXTRAS ¿CÓMO LO CONSIGO?

¿Sabes la razón por la que comes más en Navidad? ¿Y por qué siempre terminas agotada física y mentalmente? En este post te cuento una nueva perspectiva desde la que ver los eventos alrededor de la mesa.

  1. DISFRUTA COMIENDO EN PAZ EN NAVIDAD (PRIMERA PARTE)

En este artículo te hablo de factores muy importantes que solemos pasar por alto cuando hablamos de comidas navideñas. Factores como anticiparte a la escena, la preparación física, emocional y espiritual previa, y un cambio de enfoque de las reglas sobre la comida.

  1. DISFRUTA COMIENDO EN PAZ EN NAVIDAD (SEGUNDA PARTE)

En esta segunda parte hablamos sobre cómo hacer una buena planificación y te doy unas pautas sencillas para disfrutar comienzo en paz en Navidad.

El mejor consejo para comer sano en Navidad: apóyate y siéntete arropada

 

comer sano en Navidad

Durante muchos años, especialmente en estas fechas, me sentí bastante sola en este camino de alimentarme de forma saludable, porque la corriente externa te dirige hacia otros hábitos mucho más autodestructivos y la mayoría de la gente no está dispuesta a salirse de ese corriente.

Cuando empecé a trabajar como Health Coach tuve muy claro que quería construir un grupo de apoyo para todas las personas que decidieran empezar este camino.

El grupo se hizo realidad en mi Grupo privado de Facebook. Por algún motivo el grupo se constituyó exclusivamente de mujeres: decenas de mujeres dispuestas a apoyarse unas a otras a compartir sus experiencias, a participar, a dar, a recibir.

La semana que viene te contaré más sobre este maravilloso grupo. Es único, te lo aseguro.

Antes de despedirme, te quería recordar que aún puedes descargarte mi regalo de Navidad que este mismo lunes presenté en exclusiva a todas mis suscriptoras (que por cierto, si no estás suscrita, puedes hacerlo aquí para no perderte nada).

Te regalo mi planificador de bienestar Navidades en Paz edición 2018.

Recuerda que tu bienestar debe ser tu prioridad. Hay muchísimas opciones durante estas fiestas que te ayudarán a empezar el año con todas tus energías renovadas y prepararte para todo lo que 2019 tiene preparado para ti.

¿Cómo te preparas tú para las fiestas navideñas? ¿Tienes algún truco especial que te ayude a sentirte mejor y a comer sano en Navidad?

Los días pasan volando. Parece que fue ayer cuando te daba algunos tips para tener un verano saludable, ¿los recuerdas?

Pues bien, el verano tiene los días contados. La estación de los colores amarillos y marrones, la de sacar las chaquetas y las botas del armario y la de los días que empiezan a ser más cortos está a la vuelta de la esquina.

Y con ella, un proceso de adaptación que tu cuerpo comienza de manera automática. Un proceso en el que tú puedes colaborar para que todo le resulte mucho más fácil. ¿Cómo? Sencillamente aprendiendo a escuchar lo que tu cuerpo pide e incorporando algunos hábitos que le ayudarán a depurarse y regenerarse durante este otoño.

Beneficios de un detox en otoño

Una de las primeras preguntas que suelo hacer a las mujeres que quieren empezar a amar su cuerpo y comenzar su proceso de transformación es: ¿tu cuerpo te está pidiendo un detox?

Muchas veces nuestro cuerpo nos pide a gritos una ayuda en su proceso de depuración. Son síntomas que pasamos por alto, ya sea por desconocimiento o porque llevamos tanto tiempo notándolos que los hemos normalizado. Pero no, no son normales.

Por eso, antes de que sigas con la lectura de este artículo, te propongo que hagas el test que te quiero regalar para que puedas descubrir si tu cuerpo, lo que te pide en este momento, es un detox.

DESCUBRE SI TU CUERPO NECESITA UN DETOX EN OTOÑO

 

Cuando hayas respondido las preguntas y viendo las respuestas, podrás identificar si realmente tu cuerpo necesita un detox otoñal. Recuerda que cuantas más respuestas afirmativas tengas, más conveniente es hacer una limpieza.

Y es que los beneficios de un detox son innumerables. Además de poder ponerle fin (o, al menos, minimizar estos síntomas que tanto nos pesan) podrás disfrutar de sensaciones que estoy segura que ni recuerdas. Una sensación de ligereza, de agilidad, de energía y de optimismo ilimitado. Pero además, otros de los beneficios de un detox en otoño son:

  • Pérdida de peso
  • Aumento de la inmunidad
  • Mejora del sueño
  • Piel radiante
  • Pelo más sano
  • Mejora de la digestión
  • Reducción de hinchazón
  • Mejora de las alergias
  • Aumento de energía
  • Mejora de ánimo

depurarte en otoño

Un detox siempre es un proceso de transformación interior, no solo físico. Es una manera de actuar en coherencia con lo que pensamos y sentimos, de mantenerse en sintonía, de superación personal y de fortalecer nuestra autoestima: no solo nos vemos mucho más bonitas, además nos sentimos invencibles. Cuando terminas un detox sientes que nada puede contigo, que estás preparada para lo que venga.

Pronto estaré organizando un detox en otoño grupal en el que podrás hacerlo acompañada de otras mujeres maravillosas. Estoy segura que te va a encantar y que es la mejor manera de empezar el otoño.

Pero mientras tanto, hay algunos hábitos diarios que son muy fáciles de incorporar a tu rutina y que te van a ayudar a depurarte en otoño.

5 hábitos diarios que te ayudan a depurarte en otoño

Nuestro cuerpo es maravilloso. Lo es porque sabe perfectamente lo que hacer para seguir funcionando de manera perfecta, a pesar de todas las complicaciones con las que se encuentra a lo largo de su vida. Factores externos como la contaminación, el déficit de nutrientes o la vida sedentaria (recuerda que fuimos diseñadas para movernos, no para estar sentadas 10 horas al día) hacen que su proceso natural de desintoxicación se sature.

Esto hace que las toxinas comiencen a acumularse en nuestro organismo y se reflejen en forma de desajustes hormonales, inflamaciones, dolores de cabeza o muchos otros síntomas que puedes ver en el test que te regalaba justo aquí arriba.

Por suerte, hay muchos hábitos pequeñitos que puedes incorporar para darle amor a tu hígado, tu sistema linfático y tu digestión.

De todos estos hábitos para depurarte en otoño, puedes escoger solo aquellos con los que te sientas cómoda e ir incorporando poco a poco el resto. Recuerda que esto es un proceso en el que no hay prisa, lo único importante es que seas constante.

Hábito 1: bebe agua tibia con limón en ayunas cada mañana

La vitamina C que contiene el limón transforma las toxinas en material digerible. Además, los limones contienen antioxidantes y electrolitos que estimulan las enzimas del hígado y neutralizan el PH del cuerpo, ayudando a su alcalinización.

Para beneficiarte al 100% de este hábito, te recomiendo utilizar agua filtrada. Si quieres más información sobre esto, la tienes toda en este artículo.

Hábito 2: cepilla tu cuerpo en seco

Si antes de entrar a la ducha incorporas el hábito de cepillar tu cuerpo en seco, estarás estimulando el sistema linfático mientras eliminas las células muertas de tu piel. El cepillado en seco es una manera de hacer que las cosas empiecen a fluir.

Te recomiendo que lo hagas siempre con un cepillo de cerdas naturales, haciendo movimientos en dirección ascendente hacia tu corazón. Serán unos minutos solo para ti, para mimarte a la vez que eliminas toxinas y piel muerta.

Hábito 3: incorpora más fibra a tu día a día

La fibra consigue el tránsito de tu intestino sea fluido, ayudando a que algunas de las toxinas que pasen por él no sean reabsorbidas. Si incluyes remolacha a tus recetas, además de estar incorporando fibra, estarás incluyendo a tu dieta betaína, una sustancia que ayuda a desintoxicar y proteger el hígado.

Hábito 4: disfruta de una taza de infusión

Las infusiones naturales son perfectas para ayudar a depurarte en otoño. Además de que son deliciosas y en esta estación nos empiezan a apetecer cosas más calentitas, sus propiedades no tienen más que beneficios para el organismo.

Una de ellas es la de Diente de león. Esta raíz tiene el poder de estimular el hígado y la vesícula biliar, promoviendo la liberación de bilis que elimina las toxinas del cuerpo.

Hábito 5: incorpora movimiento en tu vida

Algunos asanas (postura de yoga) son muy beneficiosas para favorecer el movimiento interior de nuestro cuerpo con el que se desintoxica. Los giros y las inversiones estimulan el flujo linfático y también el hígado.

Otro movimiento muy beneficioso es el de incorporar saltos. Saltar también estimula el sistema linfático para que no se estanque. Si puedes empezar a saltar en tu rutina diaria de ejercicios, te lo recomiendo.

Si incorporas estos 5 hábitos a tu rutina, empezarás a notar muy rápido los resultados. No solo te empezarás a ver mejor en el espejo, es que además te sentirás bien mental y emocionalmente. Y eso ya sabes que es esencial para que el resto de cosas que te rodean funcionen bien.

Permanece atenta porque pronto te daré más detalles sobre el programa de depuración otoñal que estoy preparando. Unos días para regalarte, mimarte y darte mucho amor, empezando el otoño preparada para todo.

Antes de despedirme, quisiera preguntarte: además de estos hábitos, ¿hay alguno que tengas en tu rutina para ayudarte a depurar tu cuerpo? ¡Puedes compartirlo con nosotras en los comentarios para que nuestras rutinas sean más completas aún!

Con amor.

La semana pasada fue mi cumpleaños. Este año me tocó soplar las velas de mis 50 y reflexionando me he dado cuenta que me siento más viva que nunca.

Después de darle unas cuantas vueltas a la cabeza, decidí escribirte este artículo para compartir contigo mi secreto, lo que hice hace unos años para pasar de sobrevivir y arrastrarme diariamente a tener más vitalidad que nunca, sentirme rejuvenecida, ilusionada, perder y mantener mi peso y reconciliarme definitivamente con mi cuerpo.

Y es que mi secreto es resume básicamente en una sola cosa: un método. Un método al que yo he llamado “revivir”.  

Hace un par de semanas escribí un email a mi lista de suscriptoras (que por cierto, si aún no estás suscrita, puedes hacerlo aquí) en el que contaba que el secreto para perder peso era únicamente la constancia. Pequeños pasos dados con constancia que nos llevan al éxito.

Porque para perder peso no funciona el querer hacerlo todo perfecto, ni el comer sólo comida aburrida y repetitiva, ni tampoco el tener una lista interminable de prohibiciones que te hagan sentir que no puedes comer de nada rico y apetecible… NO. Nada de eso sirve para perder peso.

Lo único que funciona es la constancia.

Hace 6 años yo no tenía ilusión ni ganas de vivir. Me sentía cansada, sin vitalidad, sin motivación, sin energía, aburrida, desmotivada, desilusionada… Podría decir que estaba deprimida y agotada de luchar con mi cuerpo constantemente. Además tuve algunos problemas de salud que empezaron a preocuparme.

Entonces tomé una decisión. No podía seguir así. Investigué y empecé a experimentar con los cambios de alimentación. Me llamaba la atención la frase de “deja de sobrevivir y disfruta de una vida plena”. Eso era, sin duda, lo que yo más deseaba.

Han pasado varios años desde entonces y estoy feliz de contarte que mi vida es totalmente distinta ahora. Pero no solo mi vida ha cambiado, lo mismo le ha ocurrido a prácticamente el 100% de mis clientas, mujeres que también decidieron dar el paso.

Estoy segura de que me estás leyendo porque tú sientes en tu interior que es el momento de hacer algo.

Por eso mismo, te voy a contar cómo puedo ayudarte. Es el método que utilizo en mis sesiones individuales, un proceso en el que acompaño a mis clientas y que les permite pasar de sobrevivir a vivir y disfrutar de su vida con plenitud.

Mi método para “revivir” paso a paso

 

Limpieza

Es la base. Limpiar el organismo. Muchos años de alimentación deficiente, de medicaciones, de uso de productos de limpieza y cosmética tóxica, de beber agua embotellada en plásticos, de sobrecargar nuestro hígado… nos lleva a enfermar.

Por eso, lo primero de todo para “revivir” limpiar nuestro cuerpo. Si lo haces, los resultados se verán muy rápidamente: en la piel, en el brillo de los ojos, en el pelo, en la pérdida de volumen, en la desaparición de la inflamación y algunos dolores… Es impresionante lo que una depuración de tu organismo puede hacer por ti.

En este punto, te cuento que muy pronto voy a lanzar mi nuevo programa DETOX. En breve publicaré todos los detalles, pero si no quieres esperar puedes echarle un vistazo a mis programas detox:

 

No camines sola

Una de las mejores decisiones que tomé cuando me sentía totalmente perdida fue la de dejar de caminar sola y buscar la ayuda de una experta en nutrición.

Porque llegada a este punto, cuando acabas la limpieza, lo normal es que te surjan muchas dudas de “¿ahora cómo sigo?”. Después de mucho tiempo, empiezas a encontrarte de maravilla y no quieres perder esa sensación pero claro, te sientes muy insegura con tanta información contradictoria, tantas dietas milagro y tantas opciones que te hacen saturarte.

Antes de que esto ocurra, busca una opción que se ajuste a tu momento. Por ejemplo, si quieres contar con mi acompañamiento con el programa de coaching individual personalizado, podré ayudarte a resolver todas tus dudas para que estés totalmente segura que tu alimentación es la óptima según tu momento actual.

Te recomiendo esta opción si de verdad quieres conseguir cambiar tus hábitos para siempre y sentirte “revivir” de nuevo.

Igualmente, mi programa online “Come sano y quiérete” es una opción fantástica si no puedes seguir el programa individualizado en este momento. Incluye una sesión conmigo de 90 minutos y todas las herramientas que necesitas para seguir la transición a los nuevos hábitos mentales y nutricionales que te llevarán a vivir de forma plena.

 

Busca apoyo

Dicen que solas caminamos más rápido, pero acompañadas llegamos más lejos. Y recuerda que de nada vale ir rápido si no somos constantes a la hora de mantener nuestros nuevos hábitos.

Es por esto que necesitas encontrar apoyo en todo este proceso. Puede ser por parte de tu familia, tus hijos, tu pareja o tus amigas. También puedes apoyarte en herramientas como un diario personal o buscar el apoyo de personas que estén en el mismo proceso que tú.

Como por ejemplo, la Comunidad mágica de Facebook Come sano y quiérete.

Este grupo es una de las creaciones de las que estoy más orgullosa. Es un grupo de mujeres maravillosas que comparten día a día su experiencia en este precioso camino hacia el autocuidado y el autoamor a través de la mejor alimentación. En el grupo reímos, lloramos, nos apoyamos, nos mimamos, nos sorprendemos, nos enriquecemos, aprendemos… es precioso. Y lo más importante: no te sientes sola. Puedes ver todas las ventajas de estar en la comunidad aquí. Te recuerdo que siempre que compres uno de mis programas tendrás 3 meses de permanencia gratuita en la comunidad de Facebook.

Diviértete y disfruta

De nada sirve todo esto si no disfrutas y te diviertes durante todo este proceso de cambio. Busca aquello que te motive y te haga disfrutar como una niña pequeña: tal vez sea empezar a hacer Zumba, disfrutar compartiendo en Redes Sociales tu nuevo estilo de vida o aprender recetas increíbles.

Si esto último es lo que más te gusta, en el blog encontrarás muchísimas recetas para inspirarte, Además, si vives en Valencia o te apetece que nos conozcamos en persona, pasar una tarde divertida y aprender a cocinar y degustar comida saludable, imaginativa y deliciosa, en Noviembre impartiré 2 talleres de cocina en Valencia. Os avisaré con tiempo para que reservéis porque las plazas vuelan.

También quiero contarte que estoy planificando un programa presencial de Alimentación para la mujer para el 2019 que va a ser INCREÍBLE. No te lo vas a querer perder.

Ahora ya sabes cual es mi método para “revivir”. Me siento muy feliz de poder ofrecerte todas estas formas de cuidarte y amarte para que tú también “revivas” como yo hice hace 6 años. No lo dudes: funciona.

Con amor.

Llegas a un restaurante. Abres la carta y empiezas a descartar opciones, una tras otra. Nada te convence porque todo está en tu categoría de alimentos prohibidos. Crees que cualquiera de las elecciones te harán subir de peso, y entonces te agobias. Porque sabes que te debates entre dos opciones: o eliges algo que te hará sentir culpable o bien renuncias a lo que más te apetecería comer en ese momento.

Y de esto es precisamente de lo que te quiero hablar hoy: de culpabilidad, renuncias y prohibiciones.

En muchas ocasiones, tal vez podría decir que demasiadas, me encuentro con clientas que en sus primeras sesiones me dicen: “Eva, si como algo de eso subiré de peso”. Si tú también te encuentras atrapada bajo este pensamiento, tengo algo que contarte.

La mentalidad de dieta

¿Por qué nos preocupa tanto subir de peso? Las dietas están a la orden del día y cada vez son más las que se apuntan a las dietas milagro que producen tantos desajustes.

Probablemente, detrás de este miedo se encuentre la cultura de la dieta. Hemos interiorizado casi a nivel subconsciente mensajes como que estar gorda es malo, ser gorda no es sexy, es imposible ser gorda y ser feliz, hay que restringir ciertos alimentos para evitar engordar, el peso es únicamente el resultado de la alimentación, por lo que si estás gorda es porque quieres… y así podría seguir hasta el infinito.

Lo único que quiero comentar de estos mensajes es que son falsos. La única utilidad que tiene interiorizar estas afirmaciones es la de pensar que el cuerpo es un problema.

No es de extrañar que el significado interno que tiene para nosotras estar delgadas, con unos medios de comunicación inundados de imágenes irreales, termine conduciendo irremediablemente a la mentalidad de dieta. E inevitablemente nos dediquemos a juzgar a nuestro cuerpo.

Y sí, hablo en primera persona del plural, porque que levante la mano quién no lo haya hecho nunca. Nos permitimos el lujo de opinar de manera destructiva sobre nuestro cuerpo, mermando nuestra autoestima y saboteando cualquier intento de querernos bien.

Esta semana he compartido con algunas de vosotras en mi cuenta de Instagram una imagen de mis pies. Durante muchos años consideré que no eran dignos de ser mostrados, hasta que la vida me demostró lo valiosos y bonitos que eran en realidad.

 la mentalidad de dieta

La mentalidad de dieta no nos deja ver lo valioso y bonito que es nuestro cuerpo. Cuando entiendes que el cuerpo no es un problema que debe resolverse, puedes dejar de buscar la pérdida de peso perjudicial y aprender a tener una relación más sana con tu cuerpo.

Cuando eres amable contigo y con los alimentos, fortaleces tu autoestima y entonces puedes tomar mejores decisiones acerca de lo que realmente es bueno para ti. Y lo del peso será entonces un efecto secundario.

Suena bien pero ahora te preguntarás: ¿por dónde puedo empezar?

Conviértete en tu incondicional

El primer paso cuando detectes que te preocupa comer algo que te haga subir de peso es recordar que eres tu incondicional.

Incondicional no admite limitaciones ni condiciones. Esto significa que te quieres por encima de cualquier regla absurda que guardes en tu mente y que tu cuerpo es bonito así, tal cual está. Lo es porque tú lo ves cada mañana, es tu vehículo para moverte hacia cualquier lugar que desees y como tal debes honrarlo.

Cuando hayas interiorizado este concepto, podrás empezar a darte permiso incondicional para comer lo que quieras. Sin culpa y sin mentalidad de dieta. Cuando te concedes este permiso, dejarás de decir cosas como:

  • Como esto porque me lo merezco.
  • Hoy he tenido un día duro y me lo he ganado.
  • Puedo comerlo porque mañana empezaré la dieta.
  • Comeré esto y después saldré a correr 2 horas.
  • No puedo comer esto porque me hará subir de peso.
  • No me lo puedo permitir porque no es saludable.

Todas estas frases pasarán a la historia porque no hay cosas que debas o no debas comer, no tienes que pagar por ese alimento y tampoco hay alimentos prohibidos.

¿Y sabes lo que ocurre cuando te das este permiso incondicional? Que la comida pierde su poder. Deja de tener control sobre ti y entonces puedes hacer las paces con ella.

Cuando lo haces, podrás explorar esos alimentos que tienen un sabor delicioso, pero que si comes de más te hacen sentir hinchada o te causan indigestión y podrás detenerte antes de que eso ocurra porque sabes que esa comida estará para ti la próxima vez que la desees. Sin condiciones.

Si le quitas el poder a la comida, podrás empezar a escuchar a tu cuerpo y sabrás cuando tienes hambre real, cuando estás llena y cuando es el momento de parar.

El permiso incondicional para comer no significa que debas comerlo. Recuerda que no hay condiciones: puedes hacerlo, sin culpa, pero no es necesario que lo hagas. Es, sencillamente, una elección.

Aprender a quererte incondicionalmente te enseñará a tomar mejores decisiones. Podrás elegir basándote en lo que sabes que es bueno para ti, lo que te sienta bien y te hace revitalizar en lugar de en lo que está prohibido.

En este proceso, comenzarás a confiar en tu cuerpo y él en ti. Tu mentalidad se empoderará y tus decisiones serán cada vez más naturales, sin forzar absolutamente nada. No conozco nada mejor que el amor incondicional para sentirte bien.

Si en este momento sientes que necesitas mejorar la relación que tienes con tu cuerpo pero te sientes un poco perdida, recuerda que puedes contar con mi acompañamiento para conseguirlo.

 ¿Eres de las que les preocupa comer algo que te haga subir de peso? ¿Piensas que darte permiso incondicional para comer lo que quieras te ayudará a sentirte mejor? Me encantará saber qué es lo que opinas.

 

Muchos de los dolores y molestias asociadas a enfermedades crónicas no son más que una señal de que tu cuerpo está inflamado. Y ante esto, lo mejor es contrarrestarlo con una alimentación antiinflamatoria.

Tu alimentación es tu mejor medicina, o tu peor veneno. Y solo de ti depende que las decisiones que tomes a la hora de alimentarte sean buenas o perjudiciales para tu cuerpo y salud.

Quiero comenzar haciéndote una pregunta: ¿qué porcentaje de lo que comiste ayer está en esta lista?

  • Alimentos procesados
  • Pan blanco
  • Productos lácteos
  • Refrescos azucarados
  • Fritos
  • Derivados del trigo
  • Snacks como patatas fritas
  • Alimentos con azúcares refinados
  • Embutidos o carnes procesadas

Estos son los alimentos que más inflamación le producen a tu cuerpo. Si el porcentaje de lo que comiste es elevado, no es de extrañar que tengas inflamación en alguna parte de tu cuerpo.

Tu cuerpo te está hablando

Cuando tu cuerpo se inflama, se intenta comunicar contigo. Los medios de los que dispone son limitados y muchas veces los ignoramos. Sin embargo, estos son los síntomas con los que tu cuerpo te está tratando de avisar:

Piel seca o eczemas

Si tu piel está seca, si tienes algunas alteraciones como los eczemas (o incluso psoriasis).

Fatiga y estado de ánimo

¿Te falta la energía? ¿Sientes que estás más apática de lo normal?

Sistema inmune débil

Si te resfrías con frecuencia, si no resistes a los virus, si sueles tener cistitis…

Gastrointestinal

Si te cuesta ir al baño, tienes problemas de gases o se te hincha el vientre después de comer, por ejemplo.

Desajustes hormonales

Si tus ciclos son irregulares, tienes síndrome premenstrual o tus reglas son muy dolorosas. También si notas que desde que ha llegado la menopausia los síntomas no te dejan hacer vida normal.

Descanso y estrés

Si te cuesta conciliar el sueño, o si te despiertas por las mañanas cansadas. También si padeces de estrés o ansiedad.

¿Te sientes identificada con alguno de estos mensajes? Como ves, tu cuerpo es sabio y te intenta avisar para que pongas remedio a lo que no le hace bien. Ahora es el momento de empezar a actuar desde el amor, sabiendo escucharlo, y ponerle solución.

Claves de una alimentación antiinflamatoria

Una manera sencilla de comenzar una alimentación antiinflamatoria sería eliminar los alimentos que te enumeraba en la lista del principio de este artículo. Pero puedes hacer mucho más.

1.Hidrátate

Beber agua es la base de todo. Te ayudará a eliminar toxinas, tu metabolismo funcionará mucho mejor y cuidarás de la salud de tu hígado. Pero no vale beber cualquier agua. Las sustancias que contiene el agua del grifo y también la embotellada pueden estar causándole estragos a tu cuerpo. Lo mejor es beber agua pura, limpia y depurativa.  

2.Cuida tu flora intestinal

No solo evitando el estreñimiento consumiendo más fibra. También es recomendable prestarle atención a tu microbiota.

La flora intestinal es capaz de regular la inflamación celular. Sin embargo, si las paredes de tus intestinos están dañadas no podrás asimilar bien los nutrientes.

3. Equilibra tus hormonas

Ya os he hablado alguna vez de lo dañino que resulta el exceso de estrógenos. Si cuidas tu equilibrio hormonal, podrás reducir considerablemente los efectos de la inflamación. En este otro artículo puedes ver más información y encontrar la receta de un batido de-li-cio-so.

4. No te olvides del Omega-3

Está demostrado que el dolor y el omega-3 están relacionados. Incluye Omega-3 a través de nueces, chía, semillas de linaza o con un suplemento natural.

5. Incluye antioxidantes

Y por último, una alimentación antiinflamatoria debe ser rica en alimentos antioxidantes. Los encontrarás en los frutos rojos, en las zanahorias (y en los vegetales de color naranja, como calabaza y boniatos), brócoli, vegetales de hoja verde e incluyendo licuados como el que te traigo hoy.

 

Receta de licuado antiinflamatorio

licuado antiinflamatorio

Incorpora en tu alimentación un licuado como este y verás como tu cuerpo te lo agradece. Recuerda, pon todos los ingredientes en la licuadora y disfrútalo, preferiblemente en ayunas:

1/4 de piña

La piña es una de las mejores frutas antiinflamatorias que podemos encontrar. ¿Sabes cuál es su secreto? La bromelina. Esta es una enzima digestiva que contiene azufre y que nos ayuda a hacer la digestión. Esto permitirá a nuestro cuerpo desarrollar el proceso antiinflamatorio.

2 pepinos

El pepino ayuda a reducir la inflamación no deseada ya que inhibe la actividad de las enzimas pro-inflamatorias. Además, contienen un flavonol antinflamatorio llamado fisetina y polifenoles llamados lignanos. Su combinación puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer de mama, útero, ovario y próstata.

3 ramas de Apio

El apio tiene el poder de desinflamar y relajar tejidos, ya que contiene poliacetileno. Este nos ayuda a eliminar toxinas y alivia los síntomas en los procesos de asma, bronquitis, artritis reumática, osteoartritis y gota.

1 limón eco con piel

La piel, la pulpa y la parte blanca del limón son ricas en bioflavonoides. Esto hace que, además de ser valiosos para reducir inflamaciones, sea un poderoso antibiótico.

1 trozo de raíz de Jengibre

El jengibre interviene como calmante de la inflamación y del dolor. Además su sabor picantito es genial 🙂

 

Con estas recomendaciones y esta receta ya estás preparada para empezar a desinflamar tu organismo y notar los beneficios de hacerlo.

 

Recuerda que si quieres mejorar tu alimentación, no tienes que caminar sola. Yo te acompaño.

 

Y tú, ¿sabes interpretar las señales de tu cuerpo? Me encantará leerte en los comentarios.

 

Con amor,

 

Eva.

 

Cuando comienzas a alinear lo que sientes con tus pensamientos y todo lo que haces, el universo comienza a conspirar a tu favor.

Tengo la suerte de compartir con 70 mujeres el programa Florece en primavera y ver como la alimentación 100% cruda nos transforma desde dentro. Pero el universo tenía un regalo más guardado para mi.

Hace unos 9 años llegó a mi vida el concepto raw. Mientras investigaba más sobre el tema, pensaba que las personas que llevaban ese tipo de alimentación eran algo así como marcianos. Y en parte eso fue lo que me hizo querer aprender más.

En ese momento, encontré a Ana Moreno. Lo que leía de ella me fascinaba cada vez más y decidí hacer un programa de 14 días que ofrecía en aquel momento. Y desde entonces, no hubo marcha atrás.

Gracias a este primer paso con Ana pude sanar por fin mi relación con la comida, comencé a practicar la alimentación consciente y por todo ello, hoy estoy aquí.

Puedo decir que Ana Moreno es una de las mujeres a las que más admiro, que más me inspira y que me ha guiado cuando la información que teníamos era confusa y más bien escasa.

Y como te contaba, este es el regalo que el universo había guardado para mí: tener el honor de compartir un ratito con ella y poder hacerle una entrevista.

Ana Moreno (Morenini, como muchos la conocen) es una fuente inagotable de inspiración, paz y aprendizajes que nos ayudan a sentir lo que es la alegría de vivir y lo afortunados que somos de poder hacerlo.

Lleva 10 años difundiendo los beneficios de la comida vegetariana y desde entonces fusiona a la perfección el bienestar, el desarrollo personal y la alimentación. Y es que, además de ser una empresaria fantástica, es autora de 36 libros, no solo de alimentación si no de transformación personal. Es creadora de una escuela de cocina 70% cruda, tiene programas online y es dueña de un hotel fantástico a las afueras de Madrid donde se pueden seguir depuraciones y ayunos.  

En esta entrevista, Ana nos cuenta su punto de vista acerca de la rigidez en la alimentación, cuántas comidas son las ideales y la importancia de amarnos a nosotras mismas.

¿Te quedas a compartir este ratito con nosotras?


**Nota: Durante la entrevista tuvimos algún problema de audio, por lo que la calidad del sonido cuando habla Ana no es perfecta. Por ello, he decidido subtitular los momentos en los que ella habla, ya que lo que nos cuenta vale su peso en oro.

Ahora sí, sale al play 🙂

 

 

La entrevista a Ana Moreno minuto a minuto, por si quieres repasar alguna pregunta.

 

[00.58] Presentación Ana Moreno

[03.19] ¿Qué opinas sobre la rigidez en las pautas de alimentación?

La ley del equilibrio nos enseña que cuando uno se fuerza a hacer algo que no quiere, termina explotando. Si quieres hacer un cambio a largo plazo, se deben hacer cambios sostenibles en el tiempo, acompañados siempre del equilibrio.

 

[08.15] ¿Tú crees que hay que pasar por diferentes etapas o niveles de conciencia para llegar a una alimentación intuitiva que sea más saludable?

Aunque no hay una receta para todos, el cambio siempre tiene que ir desde dentro hacia fuera. Los cambios superficiales nunca se sostienen en el tiempo.

 

[09.22]  ¿Cuántas comidas hay que hacer al día?

Es importante reconocer el hambre mental, el “tengo que comer esto o lo otro, a esta hora” Cuando te conectas con lo que sientes, tu cuerpo te va hablando. Cada persona tiene unas necesidades distintas, y aprender cuáles son las tuyas es esencial.

 

[13.30] ¿Qué opinas sobre el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente es como un reset. Cuando lo practico, aumenta mi energía y también me ayuda a neutralizar los excesos.

 

[16.17] En tu libro Hambre de Amor, hablas de la autoestima y del amor por una misma. ¿Crees que es un factor importante?

Vaciarnos a nosotras mismas para encajar o para agradar lo único que consigue es faltar a la ley del equilibrio. Si aprendes a gestionar esa relación, podrás mejorar tu autoestima, tu alimentación y cómo te relacionas con los demás.

Y por supuesto, reconocer las cosas que conseguimos, aunque sean pequeñitas: el esfuerzo y el compromiso. Y no culparse nunca, vivir día a día y siempre disfrutar.

 

23.20 Cuéntanos tus proyectos Ana:

 

Puedes encontrar a Ana Moreno en su web www.flexivegetarianos.com y su trabajo lo tienes en los siguientes enlaces:

 

Como ves, cuando comienzas a quererte y a actuar desde el amor, actuando en coherencia con lo que sientes, las cosas comienzan a ocurrir casi como un milagro.

En mi caso, la entrevista a Ana Moreno es uno de ellos y me siento tan agradecida que me motiva para seguir haciendo las cosas desde el corazón.

Puedes dejarnos tus preguntas sobre la entrevista justo aquí abajo, en los comentarios.

 

Con amor,

 

Eva.

 

Si te sientes más cansada de lo normal, tu piel está apagada, cada día aparece una nueva imperfección o incluso te sientes súper hinchada, tu cuerpo te está mandando una señal de auxilio: necesitas una limpieza primaveral.

Con la llegada de la primavera, aparece la oportunidad perfecta para depurarnos con un detox primaveral. Y es que nos movemos por entornos demasiado tóxicos y estilos de vida poco saludables que ocasionan que nuestro sistema de limpieza se sature por el exceso de trabajo.

Después de los meses de invierno, es normal que hayamos acumulado más toxinas de la cuenta. Con el frío solemos estar menos activas, comemos alimentos más pesados y nuestro estado de ánimo puede llevarnos a la pasividad.

¡Pero el frío tiene los días contados! Por fin tenemos más horas de sol, las temperaturas son más suaves y con ello nuestro cuerpo se prepara para salir de su propia hibernación. Y ahí estamos nosotras para ayudarle a prepararse para este proceso de renacimiento

Si quieres comprobar si tu cuerpo te está lanzando las señales de SOS, tienes disponible el test que he preparado con mimo y que te ayudará a saber si necesitas empezar la primavera haciendo una limpieza.

HACER EL TEST AQUÍ

 

Hoy quiero hablarte de los beneficios de hacer un detox primaveral y por qué esta época del año es perfecta para depurarte.

10 beneficios de una limpieza primaveral

Si tras hacer el test el resultado te dice que tu cuerpo necesita un detox, aquí tienes 10 de los beneficios que notarás cuando lo hagas:

  1. Bajarás de peso. Las toxinas se acumulan en tu cuerpo en forma de grasa. Eliminando toxinas, eliminarás las células de grasa.
  2. Tu piel estará preciosa. Las toxinas hacen que tu piel esté más apagada, áspera y con espinillas. Una de las primeras cosas que notarás haciendo un detox será cómo tu piel empieza a estar increíblemente mejor.
  3. Tu digestión funcionará perfecta. Si tu sistema digestivo se encuentra obstruido, te sentirás como ralentizada. En cuanto empezamos a depurar, tu sistema digestivo se pone en marcha correctamente para poder hacer un trabajo fluido.
  4. Tendrás la energía al máximo. Cuanto más desechos tóxicos eliminas de tu cuerpo, más enérgica te sentirás. ¡Está comprobado!
  5. Tu respiración será mejor, ya que el sistema respiratorio también se beneficia de la limpieza que estás haciendo. Se desatascará y funcionará de maravilla.
  6. Tus defensas se activarán y podrán hacer mejor su trabajo. De esta manera, podrás prevenir muchas enfermedades que están siempre al acecho.
  7. Sentirás claridad mental y podrás concentrarte mejor en lo que haces, ayudándote a ser más productiva. Tu enfoque estará potenciado gracias a la limpieza.
  8. Tus articulaciones estarán más flexibles, olvidándote de muchas molestias que estas nos ocasionan.
  9. A medida que tu cuerpo se renueva, te sentirás más rejuvenecida.
  10. Te llenarás de motivación y creatividad, sintiéndote más ligera y libre.

Estos son solo 10 de los beneficios de hacer una limpieza. Pero hay muchos más. Cada persona puede experimentar los suyos propios, e incluso muchos que no se pueden expresar con palabras.

Cuando mis clientas terminan su programa de limpieza, muchas de ellas me dicen que se sienten realizadas, orgullosas por estar amando su cuerpo, con ganas de hacer cosas nuevas, más motivadas para cumplir sus objetivos… ¡y eso es porque se han desecho de lo que no les servía para quedarse con lo que sí les hace bien!

Por eso, aunque estos beneficios puedan inspirarte o ayudarte a hacerte una idea, no hay nada como experimentarlo en tu propio cuerpo para sentir lo que una limpieza puede hacer por ti, tanto por dentro como por fuera.

¿Por qué un detox en primavera?

Durante los meses fríos del invierno, la nieve se acumula en las montañas. Cuando las temperaturas suben y la nieve se derrite, aparecen en la superficie la suciedad y el polen que se escondía debajo ese precioso manto blanco.

Pues ocurre exactamente lo mismo con nuestro cuerpo en primavera. El calor hace que nuestro cuerpo, por decirlo de alguna manera, se derrita. De esta manera las toxinas empiezan a salir a flote y comienzan a causarnos algunas molestias.

Cuando esto pasa, es un indicador clave de que es el mejor momento para eliminarlas y depurar nuestro cuerpo. Puedes apoyar este proceso conscientemente, desde el amor hacia ti misma. Mimando tu cuerpo y mente conseguirás comenzar este nuevo ciclo totalmente renovada.

Para ello, es muy importante que prestemos atención a nuestro hígado. Este es uno de los órganos más importantes para las mujeres, ya que es el que se encarga de:

  • Equilibrar nuestras hormonas.
  • Almacenar energía para ser utilizada cuando la necesitamos.
  • Producir y filtrar nuestra sangre.
  • Producir bilis para degradar y metabolizar las grasas.
  • Regular el azúcar en sangre.
  • Transformar sustancias tóxicas en otras eliminables.

Además de unas 500 funciones diferentes más. Es por esto que cuidar nuestro hígado es cuidar de nosotras mismas.

Si quieres empezar a cuidar de él, depurándolo para que tu cuerpo elimine las toxinas que tienes acumuladas, te invito a apuntarte a reto Florece en Primavera.

En este reto estaremos juntas para conseguir sentirte mejor que nunca. Conseguirás sentirte llena de energía, con una piel más lisa, perder volumen, tener más claridad mental y equilibrio emocional, entre otros muchos beneficios. Recuerda que experimentarás los tuyos propios y que será una sensación casi mágica.

Con el Programa Florece en Primavera prepararás durante 15 días a tu cuerpo para renacer, florecer y brillar.

El año pasado disfrutamos muchísimo de esta experiencia y por eso, este he querido que sea mucho mejor. Además de las recetas, los audios con visualizaciones guiadas, los menús semanales y el acceso durante un trimestre al grupo “Come Sano y Quiérete”, he preparado dos bonus exclusivos.

Un ebook llamado “Belleza Natural” de la asesora de imagen María José Becerra y un programa paralelo con prácticas mindfulness preparado por la experta Olaya Acebal.

¿Te unes al reto?

Sí, esta primavera quiero florecer.

Limpiar tu cuerpo de todos los excesos acumulados te ayudará a sentirte mucho mejor y a conseguir disfrutar de los meses más cálidos al máximo. ¿Ya has hecho alguna limpieza primaveral? Cuéntanos qué tal te fue aquí abajo, en los comentarios.

Las mujeres tenemos un cuerpo maravillosamente cíclico en el que albergamos una diosa interior.  Para que nuestra diosa florezca y brille, debemos cuidar especialmente del templo en el que vive: nuestro cuerpo.

Durante las etapas del ciclo, las necesidades de nuestro cuerpo cambian, desajustando nuestro equilibrio si no las tenemos en cuenta.

Para lograr vivir en perfecta armonía con el ciclo femenino, es necesario que prestemos atención a los alimentos que necesitas para antes, durante y después del período.

 

Antes de tu período: alimentación ligera

Los días anteriores a nuestra menstruación, nuestro cuerpo puede generar una cantidad excesiva de estrógeno. Esto hará que nos sintamos con más tensión, fatiga, irritabilidad, insomnio… es decir, lo que conocemos como síndrome premenstrual

Durante este tiempo, existen alimentos que pueden ayudar a tu cuerpo a procesar mejor los estrógenos y a reducir los síntomas del síndrome premenstrual.
Para conseguirlo, durante aproximadamente los 10 días anteriores a tu período:.

1. Toma alimentos muy ligeros, que sean fáciles de digerir, nutritivos y equilibrados. No te olvides de incluir legumbres, verduras de hojas verdes y frutas frescas.

2. Bebe mucha agua. Mantenerte hidratada conseguirá que el estancamiento intestinal se reduzca, ayudándote a reducir la sensación de hinchazón en tu abdomen.

3. Evita los alimentos picantes y estimulantes,como pimienta de cayena, jengibre, ajo, etc. Si no te es posible eliminarlos, úsalos con moderación.

4. Reduce el consumo de grasa para así evitar la acumulación de toxinas en tu sistema digestivo. Esto será lo que te ayude a mantener la regularidad de tus ciclos menstruales. Lo creas o no, nuestra salud digestiva tiene mucho que ver con nuestra salud menstrual.

5. Reduce la cantidad de sal. La sal de mesa afecta el funcionamiento de los vasos sanguíneos y los riñones, lo que puede causar dolor de cabeza, irritabilidad y una acumulación de líquidos en el cuerpo. Siempre utiliza sal de mar, y durante estos días hazlo lo mínimo posible.

 

Durante tu período: mantenlo cálido y equilibrado

Comienza la menstruación y con ella los cambios en nuestro cuerpo. Durante estos días, lo más importante es mantener la calidez de tu cuerpo, intentando no destemplarse. Los alimentos fríos son más difíciles de digerir y consumen la energía yang cálida de nuestro cuerpo. Esta temperatura fría puede estancar el flujo sanguíneo normal y afectar la circulación.

Para mantener tu cuerpo cálido, los días que estés con el período:


1. Evita los alimentos fríos.Consume alimentos y bebidas calientes (o a temperatura ambiente) como un caldo remineralizante y reconfortante con miso.

2. Continúa con la alimentación ligera, al igual que haces en los días anteriores de tu período.

3. Cuida de tu hierro. Normalmente las mujeres pierden alrededor de 30-80 ml de sangre y 15-25 ml de hierro durante cada menstruación. Es por esto que es importante que repongamos nuestra sangre y hierro durante este tiempo.

Los alimentos ricos en hierro como las espinacas, acelgas, ciruelas pasas, pasas, frijoles, lentejas, garbanzos y alcachofas son opciones que debes incluir durante estos días.

También puedes considerar tomar un suplemento de hierro orgánico que sea suave y respetuoso con tu cuerpo.

4. Evita beber té fuerte. El ácido tánico contenido en el té puede afectar la correcta absorción de proteínas y hierro en los alimentos. Sustitúyelo por té de hierbas o infusiones relajantes, que te ayudarán a encontrarte mejor estos días.

 

Después de tu período: nutre tu sangre


El momento perfecto para nutrir tu sangre es desde el día 1 al 5 después de que dejes de sangrar.

Para poder reponer tu cuerpo después de estos días:

1.Consume alimentos con alto contenido de fibra, como verduras, frutas y granos enteros. La fibra puede ayudar a eliminar el exceso de estrógeno de tu cuerpo, por lo tanto, regula tus períodos, reduce el síndrome premenstrual y calma tu estado de ánimo.

2. Incluye alimentos ricos en vitamina B, como las nueces y anacardos. Puedes hacerlo por la tarde en tu merienda o incluirla en tus comidas principales en ensaladas, por ejemplo.

3. Asegúrate de obtener suficientes proteínas en tus comidas, ya que será esencial para la recuperación de tu cuerpo. Legumbres, frutos secos y cereales o alimentos como el temphe tienen una buena proporción de proteínas.

4. No te olvides de consumir alimentos ricos en calcio: sardinas, vegetales de hoja verde como espinacas, col rizada, nabos, col rizada o soja orgánica, por ejemplo.

 

Aprender a llevar una alimentación acorde al momento del ciclo en el que se encuentra nuestro cuerpo no solo te ayudará a reconciliarte con tu ciclo menstrual, si no que te ayudará a conocer tus necesidades de cada momento, entendiéndote y queriéndote más.

Por ello, es necesario conocer cuál es el ritmo de tu cuerpo, el tipo de ciclo menstrual que tiene y con eso, encontrar los alimentos que consigan armonía y equilibrio.

Si te gustaría descubrir el potencial de vivir conectada a tus ciclos, despertando tu capacidad creativa y satisfacción interior, te invito a regalarte un respiro esta primavera y venir a descubrir la importancia de la alimentación para conectarte con tu diosa interior.

En Abril, Natalie Idoeta y yo organizaremos el retiro: “Mi ciclo y mi alimentación”. Si quieres que te informe en primicia, solo tienes que hacer clic aquí.

 

Porque ser una mujer cíclica es un privilegio que muchas veces pasamos por alto. Activar tu conciencia menstrual y adaptar nuestra alimentación serán un paso definitivo hacia el redescubrimiento de la auténtica mujer que eres.

Si piensas en tu relación con la comida, ¿sabrías decirme si te comportas de manera reactiva o proactiva? Piénsalo unos segundos y luego lee el artículo.

Me refiero a si “reaccionas” después de algo que haya pasado (entonces está siendo reactiva) o si respondes de forma planificada y con intención, es decir de forma proactiva.

Antes de que te adelantes, las dos maneras de reaccionar son necesarias. Tanto saber analizar lo que ha pasado de manera reactiva, como actuar proactivamente, mejorará tu relación con la comida y por lo tanto contigo misma.

Para que sepas cuidar más de ti misma, quererte y mejorar tu autoestima, te enseño a sacarle todo lo positivo a las reacciones proactivas y reactivas.

Respuestas reactivas

Cuando comienzas a cuidar de tu alimentación y a vivir una experiencia más consciente con tu cuerpo y tu mente, las respuestas reactivas son muy importantes.

Para que lo entiendas, ser consciente de que el plato que te acabas de comer no entra en los planes de lo que quieres para ti misma, es un verdadero logro.

Tienes que ser consciente que hay miles de mujeres que quieren verse mejor, sentirse con más energía y mejorar su salud, pero no son conscientes que cada plato que se preparan alejan de ese objetivo.

Por lo tanto, tomar consciencia de que la decisión que acabas de tomar no es la mejor de todas, es un gran avance. Te lo aseguro 😉
Una vez que tienes bien claro que lo que acabas de comer no te beneficia, puedes utilizar esta experiencia para crecer como mujer. Para ello, puedes analizar la situación y encontrar la respuesta a preguntas como:

  • ¿Qué estaba pasando antes de comenzar a comer lo que no debía?
  • ¿Cuánto tiempo había pasado sin comer? ¿Tenía hambre real, o más bien emocional?
  • ¿Qué es lo que estaba sintiendo en mi cuerpo físico?
  • ¿Y cómo me sentía emocionalmente?
  • ¿Qué es lo que tenía en ese momento en la mente? ¿Sobre qué o en quién pensaba?
  • ¿Qué necesidad estaba intentando tratar de calmar?

Todas estas preguntas reactivas te ayudarán a salir reforzada de esta situación. Podrás entenderte a ti misma y saber las razones verdaderas que desembocaron en un atracón.

Puede ser que tal vez lo único que tratabas era de encajar en un escenario social, en el que todos comían aquello que sabes que no te acerca a tu objetivo.

No pasa absolutamente nada. Si sabes la verdadera razón que te ha llevado a comer en exceso, sabrás anticiparte en la próxima ocasión y actuar en linea con tus nuevos valores.

Aprender a perdonarse después de haber comido en exceso es también un gran ejemplo de respuesta reactiva útil. Perdonarte a ti misma significa entender las razones por las que has actuado así y aceptarte con compasión. Esto, automáticamente excluye comportamientos como:

  • Dejar de comer para compensar lo que has comido de más
  • Hacer ejercicio en exceso para quemar las calorías extra
  • Juzgarte a ti misma, generando sentimientos de culpa y vergüenza.

Redirige tus pensamientos para salir ganando de todo esto. Las respuestas reactivas te ayudarán a dirigir tus pensamientos hacia el camino adecuado.

proactiva o reactiva

Respuestas proactivas

Aunque ya hayas visto que actuar de manera reactiva puede traer muchos beneficios a tu relación con la comida, no debemos olvidar que actuar de manera proactiva es clave si quieres vivir en paz con tu cuerpo y los alimentos.

Ser proactiva significa tener un compromiso y dar lo mejor de ti para cumplirlo. Este compromiso debe estar por encima de cualquier otra cosa, porque es una promesa que te has hecho a ti misma.

Este compromiso puede traducirse en unas pequeñas prácticas que te acerquen cada día a tu objetivo: vivir en paz contigo y con la comida.

Si quieres algunos ejemplos inspiradores, puedes empezar por:

Una pequeña práctica diaria de meditación

La meditación desarrolla tu habilidad de estar presente en el aquí y ahora. Si estás consciente en el momento, sabrás perfectamente lo que estás haciendo, cómo te hace sentir y todo lo que estás pensando.

Todos los días tomamos demasiadas decisiones. Pero las decisiones desde la presencia consciente, son mucho más acertadas. Créeme.

Así, cuando se te presente la oportunidad de comer en exceso y toque tomar una decisión, sabrás hacerlo de manera consciente. Y si aún así decides hacerlo, lo harás aceptando las consecuencias. Conscientemente.


Ser regular en el ejercicio que haces

Uniendo el punto anterior con este, podrás ser capaz de escuchar a tu cuerpo. Las mujeres no somos estáticas, si no más bien un ciclo en constante movimiento.

Aprender a escuchar lo que te pide tu cuerpo significa darle el movimiento que cada día necesita, escuchando siempre sus sensaciones y sentimientos.

El cuerpo necesita moverse cada día, ya sea con ejercicios suaves o con otros más intensos. Busca algo con lo que realmente disfrutes y regálale a cuerpo un momento a solas para vosotros 🙂

 

Alimentación consciente

Ya sabes que soy una auténtica defensora de la alimentación consciente. Admirar los colores de las frutas y verduras, agradecer por los nutrientes que me brindan, saborear las fusiones de distintos sabores…

La experiencia de la alimentación consciente te ayudarán a apreciar y valorar aún más lo que comes y cómo te hace sentir, tomando mejores decisiones a la hora de elegir tu menú.

 

Aceptar tu cuerpo

Aceptar proactivamente tu cuerpo es otro de los compromisos que puedes tomar contigo misma. Admirar aquellas partes a las que tienes miedo observar, aceptar que cada parte es como es y está bien así, te ayudará a fortalecer tus pensamientos positivos.

Y cuando un pensamiento boicoteador aparezca, sabrás como convertirlo en pequeñito, pequeñito, como un globo que se deshincha, hasta hacerlo desaparecer.

 

Recuerda que esto lo haces por ti, porque te aceptas y te quieres desde lo más profundo de ti misma.

 

Me encantaría que me contaras si ya usas algunos de estos enfoques reactivos y proactivos para estar en paz con la comida.

 

Si quieres mejorar tu relación emocional con la comida, te ayudo a hacerlo.

 

Has cogido algo de peso y te planteas hacer una dieta para perder los kilos que has cogido. Buscas en internet, preguntas a una amiga y tras valorar todas las opiniones, tomas una decisión: harás una dieta proteínica.

Y es que esta dieta es capaz de hacerte perder peso en poco tiempo y sin mucho esfuerzo. O eso promete. O eso es lo que parece porque ¡Ojo! las dietas proteínicas y restrictivas tienen consecuencias catastróficas para tu cuerpo y tu salud.

Para ayudarte a tomar la mejor decisión en cuanto al camino más efectivo para perder peso, quiero que aprendas las consecuencias de este tipo de dietas para que puedas tomar la mejor decisión para ti misma.

5 Consecuencias de la dieta proteínica y restrictiva

La dieta proteínica es aquella en las que se priorizan las proteínas cada día (osea carne de todo tipo, pescado y huevos. y en el peor de los casos polvos proteínicos en sobre de diferentes marcas), dejando como secundarios, e incluso eliminando, el resto de nutrientes necesarios en nuestra dieta (frutas e hidratos de carbono).

Este tipo de alimentación se aleja, y mucho, del tipo de alimentación equilibrada que necesitas. Además, si en el plan que te propongas seguir tienes que reducir al máximo (o incluso eliminar) algún tipo de alimento natural, lo único que estarás consiguiendo es alterar a tu cuerpo y lo que necesita.

Si aún así sigues planteándote la posibilidad de seguir una de estas dietas, aquí tienes los riesgos y consecuencias a los que te estarás exponiendo.

1. Falta de nutrientes

Si no le das a tu cuerpo lo que necesita, este dejará de funcionar correctamente. Es así de sencillo.

El principal problema de las dietas restrictivas es que pueden llegar a modificar el funcionamiento de nuestro cuerpo. Y esto, se manifiesta con síntomas que muestran que existe una enfermedad o dolencia, que a veces llega para quedarse.

La escasez de frutas, verduras o legumbres ocasionará una deficiencia de nutrientes.

Te lo digo yo que estuve a punto de perder todo el cabello (se me cayó la mitad) por desnutrición después de una de estas dietas)

2. Pérdida de masa muscular

Con este tipo de dietas, aunque creas lo contrario, terminarás perdiendo masa muscular. ¿Por qué ocurre esto? Sencillo: si restringimos los hidratos de carbono, nuestro cuerpo no podrá contar con ellos para obtener energía. Entonces, activará un mecanismo por el cual el cuerpo destruirá parte de la masa muscular para obtenerla.

Es por esto que, en cuanto dejes la dieta, además de volver a coger los kilos que has perdido rápidamente en forma de grasa, tendrás menos fuerza y te sentirás más fatigada.

3. Cambios en el metabolismo

Unido con la anterior consecuencia, este tipo de dietas lo único que conseguirá es que tu metabolismo se ralentice.

Si desequilibramos nuestro cuerpo con subidas y bajadas bruscas de determinados nutrientes, restringiendo calorías y aumentando el esfuerzo que tu cuerpo tiene que realizar, lo primero que hará es descolocarse.

Tu cuerpo no está preparado para este tipo de “sorpresas”, por lo que intentará protegerse de todos estos altercados ralentizando tu metabolismo.

De esta manera, se asegurará que tiene la suficiente grasa para sobrevivir a lo que pueda estar ocurriendo en el exterior.

Lo peor de esto es que los cambios en el metabolismo pueden mantenerse incluso mucho después de terminar tu dieta, por lo que en cuanto vuelvas a tu alimentación normal, comenzarás a coger mucho más peso que antes.

4. Sobreesfuerzo orgánico

Un excesivo consumo de proteína hará que tu cuerpo entre en un estado de sobreesfuerzo alimentario. Tu organismo no será capaz de asimilar toda la proteína que pretendes consumir, por lo que optará por deshacerse de todo lo que pueda. Y esto, tiene unos efectos secundarios para ti: aumento de ardor y reflujo en tu estómago y sobrecarga de tu hígado y riñones al tener que eliminar una cantidad elevada de metabolitos.

Si el aumento de proteínas es prolongado en el tiempo, conseguirá que tu cuerpo se acidifique y comience a afectar en tu bienestar global.

5. Malestar emocional

Las consecuencias físicas de las dietas proteínicas y restrictivas no son las únicas que conocerás al seguir este tipo de alimentación.

Las consecuencias mentales y emocionales se harán evidente a los pocos días de comenzar. A las carencias y demás desequilibrios físicos que te afectarán a tu control mental, hay que sumarle la ansiedad.

Ya conoces la importancia de una mentalidad adecuada cuando queremos adoptar un estilo de vida saludable. Y si dentro de esta mentalidad, nos prohibimos por completo alimentos que, en muchas ocasiones, son necesarios para ti (como los carbohidratos), tu ansiedad será incontrolable.

Eso es absolutamente normal. Tu cerebro te está enviando señales para ayudarte a elegir lo que necesitas, y no lo que tú quieres elegir por él.

Además, si categorizamos algunos alimentos como “prohibidos”, solo un pequeño pensamiento que pase fugaz por tu mente puede desencadenar un desequilibrio emocional que te dure días.

Si cambias tu idea de “dieta restrictiva” por la de “elecciones saludables”, sabrás que lo que eliges para ti es lo que tú quieres, no lo que tú tienes que hacer por obligación.

En esta vida todo son decisiones. Elige lo que es mejor para ti.

Todas estas razones son más que suficientes para que cambies de una vez por todas tu enfoque: que tu objetivo sea el de cambiar de estilo de vida, no el de bajar X kilos.

Si aprendes más sobre ti misma y lo que tú necesitas, podrás empezar un proceso de aprendizaje que es fascinante. Y es que alimentándote desde el amor conseguirás, además de estar en tu peso ideal, sentirte llena de energía para comerte el mundo.

Recuerda que tu cuerpo no funciona en relación a las calorías que recibe, si no de los nutrientes que tú le das. Si le brindas alimentos llenos de vitaminas, minerales y otros nutrientes, te responderá funcionando perfecto para ti.

¿Cuál es la mejor opción para conseguir perder peso?

dieta

Si quieres adelgazar y quitarte esos kilos de más, te voy a dar el secreto que nunca falla. Es tan sencillo que te sorprenderá. La mejor opción es alimentarte desde el amor.

Cuando consigues amarte a ti misma, cambia por completo tu relación con todo lo que te rodea. Y por supuesto, tu concepto de la comida. Este proceso de aprendizaje y de autoamor es un camino seguro para sentirte bien con tu cuerpo y con tu alma.

Si te has propuesto comenzar este nuevo año sintiéndote bien, tengo algo que te puede ayudar. Mi programa estrella “Come Sano y Quiérete”, conseguirá que que en 4 semanas hagas la transición a una alimentación saludable para dejar de sobrevivir y empezar a vivir plenamente desde el amor hacia ti misma.

Si crees que esto es para ti, estate atenta. En breve te enviaré más información.

 

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