Recetas

El atún o te encanta o no te gusta nada. Pues yo era de las que adoraba el atún. Me lo preparaba de cualquier forma: en un sándwich con mayonesa y tomate troceado, lo añadía en la ensalada, en un bocadillo con queso manchego o con olivas, con los macarrones (sí, sí, así de poco saludable comía yo hace unos años …).

Desde que cambié mi alimentación echo de menos pocas cosas, mi cuerpo está bien nutrido y NO TENGO ANTOJOS. Pero de vez en cuando me entra morriña por el atún. Y ¿porqué elijo NO comer atún? Por varios motivos:

  • El mercurio: La intoxicación por este metal afecta al sistema nervioso y la contribución más importante de mercurio en la dieta viene dada por las latas de atún. No es tanto por el mercurio que hay en una lata de 30 g, sino más bien por el consumo habitual que se hace de este producto.
  • El Bisfenol A: Las latas tienen un recubrimiento especial hecho con resinas de Bisfenol A que se acumula en el cuerpo y sus efectos pueden llegar a ser muy nocivos. Un estudio hecho en la Universidad de Harvard reveló que aquellas personas que consumieron durante cinco días consecutivos comidas enlatadas tenían una gran cantidad de Bisfenol A en la orina. Las personas que consumen mucha cantidad de alimentos enlatados son más propensos a la obesidad, los cambios hormonales, problemas cardíacos y la diabetes.
  • La pesca de atún amenaza la vida de los delfines, que son uno de mis animales favoritos y no quiero hacer nada que les cause dolor y menos aún la muerte.

 

Y con este maravilloso Sándwich de “NO atún” elimino totalmente la morriña. Está riquísimo y es muy saludable. Lo puedes tomar para almorzar, para comer, para merendar o para cenar, ¡sirve para cualquier momento! Estoy segura de que te va a encantar, en mi taller de Tentempiés saludables es uno de los platos con más éxito.

 

INGREDIENTES

1 vaso de almendras crudas (con piel) puestas en remojo 4 horas

1 vaso de pipas de girasol puestas a remojo 4 horas

Media rama de apio bien troceado

½ cebolla roja pequeña muy troceada

2 cucharadas de pepinillos agridulces bien troceados

2 cucharadas de eneldo picado

1 cucharada de orégano seco

3 cucharadas de zumo de limón

1 cucharada de sirope de ágave

2 cucharadas de algas en copos (para darle el sabor de mar, es opcional)

1/2 cucharadita de sal del Himalaya

Pimienta negra molida

Mostaza gruesa

4 rebanadas de pan integral de calidad, por ejemplo de espelta, puedes tomarlo sin gluten

Hojas de lechuga

1 tomate grande cortado a rodajas

PREPARACIÓN

  1. Mezclar las pipas y las almendras en el procesador de cocina hasta que esté finamente mezclado. Reservar en un cuenco aparte
  2. Añadir el apio, la cebolla, los pepinillos, las especias, el zumo de limón, el ágave, las algas, la sal y la pimienta al cuenco y mezclar bien. Reservar aparte.
  3. Untar el pan con mostaza y añadir la lechuga y la rodaja de tomate.
  4. Añade una cucharada grande generosa de la mezcla al pan, un poco de pimienta y poner otra rodaja de tomate encima
  5. Servir

Y luego me cuentas qué te ha parecido. ¡A mi me encanta!

 

Love

Eva

Ayer sábado me levanté tarde (me había acostado más tarde de lo habitual)  y cuando me desperté lo primero que pensé fue: “Croquetones con salsa de espinacas…Cocinar”. Ni desayuné. Me puse directamente a cocinar al amor del sol que entra por la ventana de mi cocina. Y es que cocinar me hace feliz, es lo que más me gusta hacer, sin duda, es mi pasión. No necesito música, no necesito nada más… sólo cocinar, entrar en esa magia y alquimia que es la cocina y dejarme llenar del placer de crear algo delicioso.

Como este plato. Delicioso, equilibrado y nutritivo. Inspirado en los croquetones que nos sirve Fani en su restaurante “Tarta de Zanahoria” (uno de mis favoritos en Valencia).

Sobre los fritos, todos sabemos que no es saludable abusar, que se han de realizar correctamente y con un aceite de calidad de primera presión en frío y que se han de comer esporádicamente. Os dejo  esta opinión de Patricia Restrepo, Presidenta del Instituto Macrobiótico de España: “Los fritos que gozan de tan mala prensa tienen un propósito energético dentro de la cocina; generan chispa, son festivos e incluso en algunos casos terapéuticos. Pero han de realizarse de forma adecuada: en aceite de oliva o de sésamo, e inmediatamente después de freír ha de pasarse el frito por un papel absorbente y servirlo con un poco de caldo caliente salado y acompañados por un pickle o una verdura de característica picante, como nabos o rábanos para equilibrarlos. El frito es una cocción que se aconseja esporádicamente. El aceite en que se ha hecho el frito no debería reutilizarse de una vez para otra pues se considera quemado”.

Para esta receta he utilizado este Tofu a la albahaca (aunque se puede utilizar tofu natural o ahumado) porque me encanta su sabor:

Tofu a la albahaca

Tofu a la albahaca

 

 

Vamos a la receta. Los ingredientes del croquetón son:

  • 1 paquete de tofu basílico
  • 5 setas shiitake
  • 1 puerro
  • 1 boniato rojo mediano
  • 1/2 vaso de garbanzos cocidos
  • sal marina o del Himalaya
  • aceite de oliva de primera presión en frío para la fritura
  • Harina de arroz integral y gomasio para rebozar

Y el prodecimiento a seguir es:

  1. Poner el boniato a hervir en un poco de agua con sal marina 15 minutos
  2. Se desmiga el tofu en un cuenco grande con las manos
  3. En una sartén se rehogan en un poco de agua el puerro bien troceado y las setas también bien troceaditas
  4. Se añade el rehogado al tofu y se mezcla bien.
  5. Se añade el boniato hervido y los garbanzos y se aplasta todo bien con el tenedor. Quedará una masa como la de la foto de abajo
  6. A continuación se hacen las bolas del tamaño deseado, se pasan por la mezcla de la harina de arroz integral y el gomasio y se fríen en aceite de oliva de primera presión en frío, sin que el aceite llegue nunca a humear.
Masa para los corquetones

Masa para los croquetones

 

Y los ingredientes de la crema de espinacas son:

  • Un manojo de espinacas frescas ecológicas
  • 1 cebolla
  • 1 puñado de pasas
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • 1 chorrito de leche de avena
  • nuez moscada recién rayada
  1. Rehogamos la cebolla y las pasas en el aceite de coco
  2. Añadimos las espinacas y rehogamos 5 minutos. Añadir un poco de sal
  3. Lo pasamos todo a la batidora con un poco de leche de avena (o cualquier otra vegetal) y nuez moscada al gusto
  4. Batir hasta que esté cremoso

Lo he servido con espelta cocida, pero también se puede servir con quinoa o arroz integral o mijo.

Y lo acompaño con ensalada aderezada con un poco de chucrú, pipas de calabaza, vinagre de manzana y levadura nutricional  (que sabe como el parmesano).

Probad los croquetones, podéis hacer croquetas más pequeñas y acompañarlas con cualquier verdura al vapor o al horno. Os encantarán.

 

Love

 

Eva

Croquetón emplatado con espelta y salsa de espincas

Croquetón emplatado con espelta y salsa de espincas

 

Esta ensalada es una de mis favoritas. ¡Está rica, rica de verdad! Muy fácil de hacer, deliciosa y perfecta para, por ejemplo, llevártela al trabajo.

Voy a hablar un poco (sólo un poco porque el tema da para extenderse muchísimo) de porqué utilizo sólo recipientes de vidrio para llevarme la comida al trabajo. El plástico es tóxico, y mucho más si se calienta. Calentar el tupper de plástico en el microondas aumenta la toxicidad de la comida, principalmente por el bisfenol a que pasa del plástico a la comida.

Pocas sustancias han sido tan estudiadas acerca de sus posibles efectos sanitarios. Estudios sobre animales han asociado  el bisfenol A con menor producción de esperma, anomalías en genitales masculinos, cambios de conducta que entrañan cosas como mayor agresividad o peor cuidado de las crías, alteraciones en el tejido mamario que pueden propiciar el desarrollo de tumores… Una investigación estadounidense publicada en la Revista de la Asociación Médica Americana, basada en el seguimiento de centenares de personas adultas a las que se midió su nivel de concentración de bisfenol A en orina , encontró que existía una clara relación con la diabetes tipo 2, con problemas con los enzimas hepáticos y con problemas cardiovasculares. El bisfenol A ha sido asociado también a alteraciones inmunológicas, efectos tiroideos, obesidad, problemas de fertilidad femeninos, poliquistosis ovárica, anomalías cromosómicas en los fetos, adelanto de la pubertad en niñas, alteraciones prostáticas, malformaciones genitourinarias

Creo que hay suficientes razones para pasarse al vidrio…

Y ahora la receta de hoy. Los ingredientes son:

1/2 lechuga romana

1 bote pequeño de garbanzos cocidos eco

2 dientes de ajo grandes laminados

2 cucharadas de aceite de coco eco

1 cucharada de sirope de arce

Parmesano Vegano (receta abajo)

Salsa César Vegana (receta abajo)

Cortar la lechuga, lavar y reservar. Poner el aceite de coco y los ajos en una sartén, rehogar unos minutos, añadir los garbanzos, rehogar hasta que estén un poco dorados, añadir el sirope y rehogar unos minutos más. Añadir los garbanzos a la ensalada, la salsa y el parmesano vegano

Parmesano Vegano

1 cucharada de levadura nutricional (o de cerveza)

2 coquitos de Brasil (o varias almendras crudas)

Rayar los coquitos y mezclar con la levadura nutricional

Salsa César

1 cucharada grande rebosante de tahín

1 cucharada de miso blanco (o tamari o soja)

1 cucharada de vinagre de manzana (o balsámico o limón)

1 cucharada de sirope de arce (o de manzana o melaza)

1 cucharada de agua

sal

Para hacer la salsa poner todos los ingredientes en un recipiente y batir con las varillas de batir hasta que esté cremoso.

Esta receta está inspirada en la de mi maestra Liana Shanti que encontrarás aquí.

Te vas a chupar los dedos 🙂

Love

Eva

 

Raw significa crudo. El movimento Raw Food  o comida crudivegana o comida viva  promueve el consumo de alimentos en su estado natural, o sea, crudo. Se basa principalmente en frutas, verduras, hortalizas, algas, nueces, semillas, brotes o germinados y todos los productos derivados directamente de estos ingredientes tal como las mantequillas de frutos secos etc. Es una forma de vida que además de fomentar la salud, participa y respeta el ciclo de la naturaleza y el ciclo de cada individuo.

Os recomiendo encarecidamente que consumáis más alimentos veganos crudos. Notaréis un subidón de energía considerable gracias a la gran cantidad de nutrientes y enzimas que estos alimentos aportan.

Hoy, en mi día 100% RAW  he comido este plato de pasta al pesto. ¿Pasta cruda? ¿Pasta sin pasta? ¿pasta sin cerales? Sí, es posible, esta pasta se hace con calabacín crudo y un spiralizer, un tipo de mandolina que corta la verdura dándole forma de espaguetis.

spiralizer

Para este plato he utilizado

1 calabacín ecológico

1 puñado de anacardos remojados 2 horas

1 buen puñado de albahaca fresca

pimienta molida

1 diente de ajo

3 cucharadas de aceite de oliva de presión en frío

sal

1 cucharada de levadura nutricional

1 chorro de agua mineral

5 tomatitos cherry

piñones

hojitas de albahaca

El calabacín se convierte directamente en espaguetis gracias a la mandolina.

Para hacer el pesto mezclar con la batidora los anacardos, la albahaca, el aceite, la pimienta, la levadura nutricional, el ajo y el agua. Añadir la salsa a los espagueti. Decorar con tomates cherry, hojitas de albahaca y piñones.

Están de rechupete 😉

Love

Eva

 

Hoy voy a hablar un poquito sobre el tofu. Y qué mejor que apoyarme en esta receta tan rica que ha preparado mi madre, mi maestra en la cocina, la que me enseñó desde pequeñita a cocinar y que ahora también se apunta a la corriente green, con su maestría y su buena mano habitual.

El tofu es una de las grandes fuentes de proteína vegetal, junto con el seitán y el tempeh. El tofu se obtiene a partir de la leche cuajada  que se obtiene a partir de la semillas de soja cocidas. Compra siempre tofu ecológico y que no contenga soja modificada genéticamente. EL tofu es un alimento vegetal libre de las toxinas que presenta la carne (hormonas, conservantes, antibióticos etc). Posee un alto contenido en proteínas y aminoácidos altamente digeribles. No tiene nada de colesterol, fluidifica la sangre y ayuda a eliminar el colesterol presente en ella, muy adecuado en la alimentación de personas con enfermedades coronarias o circulatorias. Es rico en calcio, vitamina E, potasio, hierro, fósforo y magnesio. Y sí, está insípido, a pesar de todas sus propiedades . Así que hay que prepararlo bien para que esté rico. Se puede filetear, desmigar, cortar a tacos o utilizar para hacer salsas y vinagretas, pero siempre hay que cocinarlo antes de comerlo y preferiblemente marinarlo también.

El marinado que más me gusta se obtiene combinando:

Soja

Orégano y tomillo

Miel o sirope o melaza

1 ajo

Pimienta al gusto

Este marinado le da un sabor parecido a la carne, y desmigado pasa perfectametne por carne picada.

Puedes marinar el tofu fileteado, en bloque, desmigado o a taquitos. En la receta de hoy lo hemos marinado desmigado. Un par de horitas es suficiente, para que absorba todo el sabor del marinado. Si tienes prisa también funciona dejarlo unos minutos e incorporar el marinado al propio plato.

Y la receta rica rica es:

4 calabacines

1 cebolla mediana

1 bloque de tofu natural, desmigado y marinado como indicado anteriormente

2 puerros

1 pimiento verde

1 zanahoria

2 cucharada de salsa de tomate

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Sal marina

1 ajo

Orégano

3 nueces de Brasil rayadas (es mi parmesano vegano, si lo mezclas con un poco de levadura nutricional da el pego total 🙂

Cortar los calabacines por la mitad y escaldarlos unos minutos en agua hirviendo. Dejar enfriar. Sacar la pulpa con un cuchillo. En una sartén rehogar en el aceite la cebolla y el ajo bien troceados. Añadir la pulpa del calabacín y el resto de ingredientes troceados pequeñitos y rehogar añadiendo un poco de agua si es necesario.  Cuando el relleno esté listo se rellenan los calabacines y se espolvorean con nueces de Brasil rayadas. Meter al horno para gratinar.

SI sobra mezcla se puede reservar para acompañar brócoli al vapor o espagueti de arroz integral.

Están para chuparse los dedos. No lo dudéis y preparadlos. Os encantarán

Love

Eva

¡Esta hamburguesa está  riquísima! A los niños les encanta, y a mí también 🙂 . Es perfecta para las noches de verano y se pueden preparar un montón de golpe y guardar para otro día o dar de comer a mucha gente. Si le pones mostaza, tomate, aguacate, lechuga y un poco de ketchup casero no tienen nada que envidiarle a las hamburguesas clásicas y esta es muchísimo más nutritiva y no tienen grasas saturadas ni todos los inconvenientes de las hamburguesas de carne. Se puede servir en una pita integral o emplatada acompañada de una gran ensalada.

Aquí tenéis la receta

2 tazas de frijoles negros cocidos (o azukis o judías pintas)

2 tazas de quinoa (1 taza de quinoa hervida en 2 tazas de agua durante 20 minutos)

2 cucharadas de aceite de coco

1 cebolla picadita

2 ajos picaditos

1 pimiento rojo mediano

¼ de cucharadita de Comino molido

½ cucharadita pimentón rojo

Sal del Himalaya

½ taza de harina de arroz integral

1 taza de cilantro fresco (o una cucharadita de cilantro molido)

Pitas de harina integral o tortitas de maíz (opción sin gluten)

Saltear el pimiento rojo, el comino y la cebolla en con dos cucharada de aceite de coco unos minutos. Añadir los ajos y la sal. Saltear unos minutos más. Apagar el fuego y dejar enfriar. Mezclar en el robot de cocina los frijoles ya cocidos, el salteado de verduras y el pimentón rojo. Poner la mezcla en un cuenco. Añadir la quinoa, la harina y el cilantro. Mezclar con una cuchara hasta tener una masa homogénea.  Formar las hamburguesas con la mano o con ayuda de un molde redondo y ponerlas en un recipiente de horno pintado con aceite. Pintar también las hamburguesas con aceite de coco. Meter en el horno 30 minutos, girandolas después de 20 minutos para que se tuesten por los dos lados. Servir en una pita integral con kétchup crudo, mostaza, tomate, cebolla, lechuga y aguacate. Para la opción sin gluten servir en una tortita de maiz.

Ketchup crudo casero

1 taza de tomate fresco troceado

2 cucharadas de vinagre de manzana

1 dátil si hueso

Sal

¼ taza de tomates secos

Añadir en el procesador y mezclar hasta que esté cremoso.

Ñam, ñam 😉

Love

Eva

 

Esta fue una de mis primeras ensaladas “diferentes”. Antes para mí una ensalada era la típica combinación de lechuga romana, tomate, un poco de cebolla, aceitunas, pepino… la ensalada valenciana de toda la vida. En el mundo raw (crudivegano) y vegano las combinaciones a la hora de hacer una ensalada son infinitas. El límite lo pone tu imaginación. Puedes combinar todas las verduras y frutas que tengas en casa, frescas o marinadas,  hacer vinagretas deliciosas con frutos secos, semillas  y siropes, añadir brotes y germinados de todo tipo, añadir legumbres germinadas o cocidas, cereales integrales, especias y semillas.

Aquí te dejo algunas razones de por qué es importante incluir las ensaladas en tu dieta diaria:

Dan vitalidad y son una fuente rica en vitaminas, enzimas y minerales.

Protegen la piel y retrasan la aparición de las manchas de envejecimiento.

Regulan la función intestinal. Al contener mucha fibra previenen y ayudan a controlar el estreñimiento.

Previenen la anemia. La clorofila de las hojas verdes (berros, lechuga, espinacas, escarola, etc.) consiguen evitar la aparición de anemia.

Depuran al organismo al actuar como un diurético debido a su alto contenido en agua.

Hidrata al cuerpo. Entre un 70 y un 90% de la composición de las hortalizas es agua.

Cuidan el corazón, ya que contienen abundantes antioxidantes.

Y están riquísimas!!!!! <3

Aquí te dejo la receta de la ensalada arcoiris:

1 pimiento rojo

1 zanahoria

1 calabacín

1 remolacha

2 cucharadas soperas de nueces a trozos

1 manzana

2 hojas de lechuga de roble

Cortar en juliana (a tiras no muy finas) y mezclar todo en un cuenco y servir encima de hojas de lechuga de roble. Añadir la vinagreta:

2 cucharadas soperas de mostaza Dijon

2 cucharadas de miel o de sirope de arce (o melaza o sirope de ágave)

1 cucharada sopera de vinagre balsámico

1 cucharada sopera de aceite de oliva

 

Mezclar todo con la batidora y añadir a la ensalada.

Te chuparás los dedos!

Love

Eva

 

verduras marinadas

Este es uno de los platos más prácticos que aprendí en mi primer curso de comida crudivegana. Es muy rápido, fácil, le puedes dar muchos usos y es una de las formas más deliciosas de comer verduras crudas, especialmente en verano.

¿Porqué es conveniente aumentar el porcentaje de comida cruda que comemos diariamente? Hay varias razones. La más conocida es que al cocinar los alimentos éstos pierden gran cantidad de agua, vitaminas y minerales, con lo que disminuye su potencia nutritiva. Otra razón no tan conocida es que por encima de aproximadamente 45 grados, todos los enzimas que existan en el vegetal desaparecen. Todos. Y esto ¿cómo nos influye a nosotros y a nuestra salud? Los enzimas son unas proteínas que actúan como catalizadores en todos los procesos de nuestro organismo. Cuando nacemos tenemos un potencial limitado de generar enzimas. Si no reponemos enzimas alimentándonos con verdura y frutas crudas (que están llenos de enzimas), los nuestros se van agotando con las digestiones y muchos otros procesos metabólicos diarios, y aceleramos nuestro envejecimiento. Al consumir vegetales y frutas crudos ralentizamos nuestro envejecimiento y nos sentimos más vitales y llenos de energía.

Sólo necesitas varios botes de cristal, todas las verduras que tengas a mano y 1/4 de taza de vinagreta al gusto. Os cuento cómo hice yo mis botes para que tengáis una orientación. Aquí está la receta:

1 zanahoria grande por bote

2 champiñones por bote

2 “arbolitos” de brócoli por bote

1/2 calabacín por bote

1/2 pimiento rojo por bote

1/4 de cebolla por bote (opcional)

Cortamos todas las verduras finitas, ya sea con cuchillo o con ayuda de una mandolina. El brócoli lo “desmigamos” en arbolitos pequeñitos. Empezamos a llenar los botes hciendo capas con las diferentes verduras. Primero el calabacín, luego la cebolla, luego el champiñón, la zanahoria el pimiento el brócoli, otra de calabacín… así hasta llenar el bote bien lleno.

Entonces hacemos las vinagretas:

Vinagreta 1: Italiana

2 cucharadas de aceite de oliva,

1 cucharada de vinagre de Módena

1 ajito chafado (opcional)

4 hojas de albahaca fresca (o 1/2 cucharadita de seca)

1/2 cucharadita de orégano seco

Mezclar todo bien y añadir a uno de los botes. Tienen que llenar más o menos un dedo del fondo del bote.

Vinagreta 2: Curry Indú

2 cucharadas de zumo de naranja

1 cucharada de aceite de coco (o de oliva)

1 cucharadita de curry en polvo

1 cucharadita  de vinagre de manzana

1 cucharadita de sirope de manzana (o media de ágave)

Sal

Mezclar todo bien y añadir a uno de los botes. Tienen que llenar más o menos un dedo del fondo del bote

Vinagreta 3: Oriental

3 cucharadas de soja

1 cucharada de aceite de sésamo

1 cucharadita de jengibre molido

1 cucharadita de sirope

1 ajo chafado

1 cucharadita de cilantro picado

Mezclar todo bien y añadir a uno de los botes. Tienen que llenar más o menos un dedo del fondo del bote

Después de añadir las vinagretas tapar los botes y darles la vuelta varias veces para que las verduras se impregnen bien. Hay que esperar 24 horas y girar los botes varias veces durante este periodo de tiempo.

Podemos comer estas verduras con algún cereal o legumbre hervidos o encima de unas hojas de lechuga y acompañadas de queso crudo de nueces de macadamia o frutos secos troceados (piñones, anacardos, cocos de Brasil rayados por encima…).

Está delicioso.

Love

Eva

 

 

 

 

 

ensalada equilibrada

Llega el calor y apetece comer más ligero. En verano comemos más ensaladas, más fruta de temporada fresquita… pero también más comida rápida, tapas, cervezas, tinto de verano… Nos pasamos toda la primavera con la ineludible cita anual con la Operación Bikini para después echarlo todo por la borda en el mes de vacaciones.

No descuides tu alimentación durante los meses de verano, te encontrarás más ligero y de mejor humor.

Una forma de hacer platos rápidos y equilibrados adecuados para esta estación es construir ensaladas frescas con un cereal integral hervido (quinoa, cebada perlada, mijo, arroz integral o trigo sarraceno), una legumbre hervida (alubias blancas, frijoles negros, garbanzos, azukis, soja verde o lentejas), un montón de hojas verdes (lechugas de todo tipo, rúcula, hoja de mostaza, canónigos, berros y espinacas baby) verduras crudas troceadas o al vapor y una buena vinagreta compuesta de grasas saludables (aguacate, semillas o frutos secos).

En la receta de hoy he elegido el trigo sarraceno. Es un pseudo-cereal (como el amaranto y la quinoa). En realidad, se trata de una semilla que no contiene gluten, por lo que resulta un alimento perfecto para celíacos o intolerantes al gluten.

Nutricionalmente hablando, es un alimento muy completo:

  • Fuente de proteínas de alto valor biológico: posee todos los aminoácidos esenciales en buenas cantidades (aproximadamente 13 g de proteínas por cada 100 g de trigo sarraceno).
  • Contribuye a mantener los niveles de glucosa estables.
  • Contribuye a recoger las grasas ingeridas y facilitar su expulsión, lo que lo hace idóneo en dietas cardio-protectoras y de adelgazamiento. Además contiene fagomina, que nos ayuda a regular el apetito.
  • Contiene colina, la cual ayuda a la regeneración de las membranas celulares.
  • Es una buena fuente de Omega-3 (78 mg por cada 100 g aprox.) y de Omega-6 (961 mg por cada 100 g aprox.)..
  • Contiene Rutina, un flavonoide con efecto antiinflamatorio y antiplaquetario, que puede contribuir al normal funcionamiento de la circulación sanguínea

Y la receta deliciosa, que incluso está mejor al día siguiente así que si sobra nos alegramos mucho, es:

1 taza de trigo sarraceno ecológico

2 tazas de agua

Sal de calidad

8/9 aceitunas negras

3 tomates de pera

2 taza de alubias cocidas ecológicas

1 puñado de albahaca fresca bien picada

2 cucharadas de pesto (batir 1 puñado de anacardos remojados 2 horas, 2 cucharada de piñones, 1 chorrito de zumo de limón, un puñado de hojas frescas de albahaca, un chorro de agua, pimienta para sazonar, sal una cucharada de levadura nutricional o de cerveza si tienes)

Enjuagar el trigo sarraceno. Hervirlo a fuego medio-bajo tapado con el doble de agua y un poquito de sal. Cuando se haya secado pásar a un cuenco y dejar que se enfríe. Separar con un tenedor para que no se apelmace. Añadir las dos cucharadas soperas de pesto y mezclar bien. Añadir las alubias, el tomate troceado, la albahaca picada y las aceitunas. Mezclar y dejar reposar en la nevera para que se incorporen los sabores.

Servir encima de un buen puñado brotes de ensalada.

Está riquísimo.

Que lo disfrutéis.

Love

Eva

 

¡Si te gusta el sabor del chocolate puro esta tarta es para ti!. Todos los ingredientes son sanos y aunque no es baja en grasa, una porción de este pastel celestial es perfecta para cualquier celebración (y para un capricho un martes normal y corriente también). Nuestro cuerpo necesita grasas saludables (un 15% del aporte calórico diario de una persona normal, un 20% si eres deportista) y la grasa del aguacate y los frutos secos y semillas es la más saludable que hay.

Profundicemos en el cacao porque es un alimento muy interesante. El cacao puro y crudo, ingrediente principal de las tres capas de este pastel, es un superalimento. Sus propiedades y beneficios para la salud son incontables. Está considerado el alimento químicamente más complejo que existe. Tiene incluso compuestos que todavía no han sido identificados. Es un alimento seguro para los diabéticos ya que no aumenta el nivel de azúcar en sangre, y no es tóxico para el hígado, como se llegó a creer, pues sólo causa problema si está mezclado con altos niveles de fructosa. Contiene más magnesio y cromo que cualquier otro alimento (recordemos que el magnesio es necesario en más de 300 procesos metabólicos celulares). Los antioxidantes del cacao disuelven la placa de las arterias lo que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y puede ayudar a mitigar la hipertensión. El cacao también contiene niveles apreciables de hierro, serotonina (ayuda a manejar el estrés), dopamina (aumenta la motivación y el placer), cumarina (suprime el apetito y tiene propiedades antitumorales), asparaginasa (encima antileucemica), triptofano y teobromina (baja la presión arterial).

Si tienes un molde desmontable de 15 cm y una batidora potente (o una Thermomix) esta tarta se prepara en 15 minutos. Luego la dejas en la nevera 3 horas y ya está lista.

Y la super receta es una adaptación de la tarta que podéis encontrar en Rawganicvegan (y su foto es mucho mejor que la mía 😉 ):

Base:

1/3 taza avellanas

1/3 taza harina de coco

2/3 taza de dátiles deshuesados

¼ taza de cacao en polvo crudo

Mezclar las avellanas,  los copos y el cacao en la batidora o el robot. Añadir los dátiles y mezclar hasta que se pegue todo. Forrar la base del molde presionando y repartiendo. Meter en la nevera

Pudding:

1/3 taza de leche de avena

½ taza de sirope de arce

3 aguacates maduros

1 cucharada de aceite de coco

¼ de cucharadita de sal

1 cucharadita de vainilla

¾ de taza de caco en polvo

Mezclar todos los ingredientes en la batidora. Añadir a la primera capa y meter en la nevera

Topping de chocolate

2 cucharadas de aceite de coco

2 cucharadas de polvo de cacao

1 cucharada de sirope de arce

Batir los tres ingredientes y añadir a la tarta. Dejar enfriar 3 horas.

No os defraudará. No empalaga, no contiene gluten, ni lácteos, ni huevos, ni harinas refinadas, ni azúcar. Es la tarta de chocolate perfecta. ¡No da mala conciencia! Os la recomiendo.

Love

Eva

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