Salud

Cuando llega la menopausia, todo se transforma. Una etapa nueva llega, llena de cambios, y a veces puede costarnos adaptarnos. 

 

Sé que muchas mujeres, tanto por los síntomas físicos como por ejemplo los sofocos, como por los emocionales y mentales como la irritabilidad, no disfrutan de esta nueva fase en la vida. 

 

Sin embargo, con unos pequeños cambios en tu estilo de vida puedes volver a conectar con tu cuerpo y empezar a vivir la menopausia de una forma más saludable. 

 

Prepararse para la menopausia 

Tanto si ya estás llegando a la menopausia como si sientes que falta poco, anticiparte te ayudará a disminuir la mayoría de los síntomas más molestos que suelen ocurrir. 

 

Cuando tu cuerpo está bien nutrido, funciona mejor. Productos como los lácteos, los procesados o el alcohol recargan tu hígado y empeoran todos los procesos hormonales, incluyendo por supuesto la menopausia. 

 

Si tienes en cuenta esto y comienzas a priorizar una alimentación limpia, estarás permitiendo que tu organismo fluya mucho mejor en sus procesos naturales. Y por supuesto, la llega a la menopausia será mucho menos tormentosa. 

 

Este consejo sirve para cualquier etapa de tu vida. Un estilo de vida que no entorpezca nuestros ciclos naturales se verá reflejado siempre en nuestro bienestar. 

 

El problema viene cuando en nuestro día a día faltan verduras, frutas, descanso y ejercicio, y sobran refinados, sedentarismo, sustancias tóxicas y estrés. Es aquí cuando nuestro cuerpo necesita un esfuerzo extra, y todo se nos hace cuesta arriba. 

 

Así que si comienzas a prepararte cambiando algunos hábitos por otros más amorosos con tu cuerpo sentirás automáticamente como te lo agradece. 

 

Tengo la menopausia, ¿y ahora qué? 

La menopausia no llega de un día para otro, es un proceso en el que poco a poco vamos dándole la bienvenida a nuevas sensaciones, a reconocer nuestro cuerpo desde otros ángulos y a entender los mensajes que nos lanza. 

 

Con la menopausia todo es completamente diferente, y por eso tener unos hábitos saludables mejorarán tu vida a partir de ahora. 

 

Estos hábitos han de ser sencillos, llevaderos y sostenibles en el tiempo. Muchas veces nos planteamos hacer un cambio de vida radical de un día para otro, y eso hace que tiremos la toalla en unas semanas. 

 

Por eso quiero proponerte algunas pautas para que vayas incorporando poco a poco de forma paulatina cambios en tu día a día. Son súper sencillas, toma nota:

 

Camina 10.000 pasos diarios. 

¿Cuál es tu actividad física en este momento? Si no sabes cuántos pasos caminas, puedes saberlo instalando una aplicación gratuita de podómetro en tu teléfono y descubrirlo. Lo ideal es que cada día esté entre 8.000 y 10.000 pasos.

 

Salir a caminar media hora al día te ayudará a mantenerte activa, y eso no solo estará contribuyendo a tu salud arterial y previniendo la pérdida de masa ósea, también te ayudará a mantener el sobrepeso a raya y a sentirte mucho más ágil mentalmente. 

 

Por supuesto, si hay otro deporte que te guste, bienvenido es. Natación, yoga, baile… elige el que más te guste y con el que mejor te sientas. 

 

Cuida tu salud emocional 

Tu salud física es importante, pero no te olvides que somos un todo. Cuidar tu bienestar emocional es esencial, ya que te permitirá estar con mejor ánimo, gestionar la ansiedad y la tristeza que puedan aparecer y a hacer que esta revolución hormonal sea más llevadera. 

 

Y ojo, porque estar emocionalmente sano no significa no pasar por malos días, sino más bien aprender a gestionarlos y recuperarse ante la adversidad. 

 

Para fortalecer tu salud emocional, la salud física es importante (volvemos a la idea de que somos un todo), pero además hay otros aspectos a tener en cuenta. 

 

Uno de ellos es el de trabajar la comunicación y tratar de fortalecer tus relaciones personales, así como la forma en la que te hablas a ti misma. Tratarte desde el amor, aprendiendo a gestionar el estrés y priorizando tus paz, te ayudará muchísimo. 

 

Aprender ejercicios de relajación también te puede ayudar a mejorar la dispersión mental y los problemas de concentración. 

 

En este punto, no descartes la posibilidad de empezar un proceso terapéutico si sientes que es el momento de sanar el pasado y empezar esta nueva etapa con una salud emocional fortalecida. 

 

Mima tu suelo pélvico 

Si todavía no lo has hecho, este es el momento. Realizar ejercicios de fortalecimiento puede prevenir y retrasar la aparición de la incontinencia urinaria y el prolapso genital, especialmente si has tenido hijos. 

 

La carencia hormonal hace que este proceso se acelere, pero conociendo y entrenando el suelo pélvico unos minutos al día podrás prevenir su deterioro. 

 

 

Alimentación, fundamental 

Lo que pones en tu plato puede marcar realmente la diferencia durante la menopausia. Cada mujer es un mundo y tiene unas necesidades completamente diferentes, pero en esta etapa más que nunca, la alimentación es fundamental. 

 

De forma general, te recomiendo llevar una alimentación basada en vegetales, frutas, legumbres, cereales completos en grano y frutos secos y semillas. 

 

Eliminar el alcohol, el azúcar, las harinas, el café y los lácteos te ayudará a prevenir la inflamación.

 

Una pauta pro-hormonal supervisada por un especialista es lo ideal. Esto te asegurará que en tu menú no sobra ni falta ningún elemento, y será mucho más sencillo para ti. 

 

Quiero dejarte el testimonio de una mujer maravillosa con la que acabo de terminar un proceso individual, para que leas de sus propias palabras su transformación al cambiar su pauta de alimentación: 

 

Cuando me puse en contacto con Eva hace 2 meses y medio, tenía un sobrepeso de aproximadamente 8 kg que gané paulatinamente desde que llegué a Alemania. Además de ésto, la insatisfacción de no saber cómo alimentarme teniendo en cuenta la diferencia del clima. Mi ciudad natal es siempre cálida y venía acostumbrada a otro tipo de alimentación. Quería recuperar el sentirme bien nutricionalmente y con mi cuerpo, pues creía que ya en tiempos de menopausia, recuperar mi peso anterior iba a ser difícil.

 

Me sentía infeliz con mi cuerpo y totalmente incoherente conmigo misma.

 

Durante estas semanas recordé cómo es sentirte activa y saludable sólo tras una semana de trabajo con ella. Mi cuerpo empezó a recordar lo que le sirve y lo que no, y hábitos que había adquirido, como tomar café después de la comida, desaparecieron por completo.

 

Ahora me siento muy feliz. No sólo bajé los 8 kg, sino que fuí más allá de mis creencias. Si bien no me gusta cocinar, comprendí su importancia si quiero sentirme saludable. 

 

Ya dejó de ser un mito la menopausia y me siento completamente comprometida con mi salud, mi nutrición y mi auto-observación. Tengo más energía para desarrollar mis tareas, me siento también más creativa y mucho más fuerte físicamente.

 

Alessandra tiene 48 años, y como ves su transformación no solo es física, sino que se ve reflejada en muchas otras áreas de su vida. 

 

Nada puede ayudarte más en esta etapa que sentirte arropada, guiada y con apoyada desde el amor. Si quieres que te acompañe en este proceso, aquí te dejo la información de mis sesiones individuales. Estaré encantada de hacer este viaje contigo. 

 

Y por último, recuerda que lo más importante es recibir esta nueva etapa con los brazos abiertos, desde la aceptación y tomándolo como una oportunidad para seguir profundizando en tu crecimiento como mujer. 

 

Estaré encantada de leerte en los comentarios si tienes alguna duda sobre la menopausia. 

 

¿Qué comer en una alimentación anticándidas? 

 

La candidiasis se produce cuando hay un desequilibrio en nuestra flora bacteriana hacia los microorganismos no beneficiosos como la cándida albicans. 

 

Normalmente se manifiesta por hongos vaginales o en cualquier otro sitio en el cuerpo: pies, uñas, boca… Otras veces se manifiesta a través de otros síntomas como el cansancio, la depresión, deseo constante de dulce, neblina mental, falta de voluntad, sensación de impotencia ante la vida, gases, hinchazón, malas digestiones, dolores en las articulaciones, imposibilidad de perder peso…

 

La cándida, cuando está en mayoría, es muy agresiva y se apodera de nuestra energía vital.

 

Para restaurar el equilibrio hay que debilitar a la cándida y luego matarla con antifúngicos. Y para debilitarla hay que dejar de comer dulce, incluyendo todas las frutas y algunas verduras como la zanahoria y la remolacha. Se ha de eliminar también el gluten.

 

Es precisamente esto lo que ocasiona la duda: sin frutas, sin alguna de las verduras que suelo comer, sin gluten… ¿Qué puedo comer entonces? 

 

Aquí tienes un listado con los alimentos que puedes incluir en tus platos y un menú completo de un día con una dieta anticándidas para que veas que no resulta tan complicado. 

 

Alimentos recomendados en una alimentación anticándidas

 

Aquí tienes una lista de los alimentos que no pueden faltar en tu despensa. Anota los que te falten para la próxima lista de la compra: 

 

  • Frutos secos crudos (mejor remojados): almendras (es el fruto seco más adecuado para este programa), nueces, nueces de macadamia, nueces pecanas, nueces de Brasil, avellanas.
  • Semillas: lino, sésamo, amapola, pipas de calabaza, pipas de girasol o semillas de cáñamo.
  • Algas, pequeñas cantidades diarias.
  • Cereales libres de gluten como la avena sin gluten, la quinoa, el amaranto, el trigo sarraceno, el arroz integral, el maíz (sólo si es ecológico), el teff o el mijo.
  • Huevos ecológicos.
  • Pescados pequeños o blancos, como las sardinas o lenguado.
  • Vegetales todos, excepto: zanahorias, remolacha, boniatos, yuca, calabaza, setas, champiñones, habas tiernas, guisantes en conserva y maíz dulce.No abusar de la soja. No tomar productos de soja fermentada (miso, temphe, salsa tamari, yogur…)
  • Germinados de alfalfa, brócoli, lentejas, cebolla, puerro, alfalfa, garbanzo o judía mungo.

Con estos alimentos hay muchísimas combinaciones y tendrás opciones para no aburrirte. Para que te hagas una idea, te he preparado un ejemplo de un menú de un día completo con estos ingredientes.

Menú de un día completo con una alimentación anticándidas

 

Más allá de las recetas, es importante en la alimentación anticándidas el componente emocional. Descansar, regalarte cada día unos minutos para ti y tratarte con amor marcará la diferencia.

 

Como siempre te digo, cocinar es otra forma de decir(te) te amo. Prepara tu comida desde el amor, sabiendo que estás haciéndolo por ti, porque te lo mereces y porque pronto verás reflejados los resultados en tu salud. 

 

Es normal, especialmente si no has llevado una pauta muy sana últimamente, que la adicción al azúcar y a otras sustancias como la cafeína te generen ansiedad. No la niegues, simplemente identifica lo que ocurre y no te juzgues, acepta que está ahí, que está bien y que tú eres más poderosa que esa sensación. 

 

Y ahora sí, vamos a ver el menú del día completo. 

 

Desayuno: Porridge de avena 

  • 1 dl de copos de avena sin gluten
  • 2,5 dl de agua filtrada
  • 1 pizca de sal
  • 1/2 vaso de leche de almendra
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharada de semillas de lino molidas

 

Preparación: pon los copos, el agua y la sal en un cazo al fuego. Cuando empiece a hervir baja el fuego, remueve y deja cocer un par de minutos. Sirve en un cuenco. Añade la canela, las semillas molidas y la leche de almendra.

 

Comida: crema de brócoli y puerros con pescado blanco.

  • 1 brócoli pequeño, troceado
  • 2 puerros medianos, sólo la parte blanca, bien lavados y troceados
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • Sal marina
  • Agua filtrada
  • Cilantro fresco ( o cualquier otra hierba aromática que te guste) y pimienta cayena

 

Preparación: en una cazuela, rehogar los discos de puerro con el aceite de coco. Añadir el brócoli troceado. Darle unas vueltas. 

 

Añadir agua hasta cubrir por la mitad. Dejar hervir 5 minutos. Añadir el cilantro y un poco de pimienta cayena. Dejar reposar fuera del fuego 5 minutos. 

 

Pasar el contenido de la cazuela al procesador de comida o batidora (termo resistente) y batir bien hasta que la crema esté en el punto de cremosidad deseada. Servir como acompañamiento de una ración de pescado blanco hervido, desmigado y servido con un picadillo de perejil y ajo.

 

Cena: tortilla con aguacate y aceitunas

  • 2 dientes de ajo, bien picaditos
  • 2 huevos ecológicos
  • 1/2 aguacate cortado a rodajas
  • 6-7 aceitunas negras deshuesadas (que no vayan con vinagre)
  • 1c de aceite de oliva o de coco
  • 2c de perejil picado

 

Preparación: batir los huevos en un cuenco. Añadir el perejil y seguir batiendo.

Calentar aceite en una sartén a fuego medio y saltear los ajos picados. Añadirlos a los huevos batidos. Añadir la mezcla de los huevos a la sartén y dejar cocer durante unos minutos, a fuego bajo.

 

Añadir el aguacate y las aceitunas a la tortilla y doblarla por la mitad. Servir con hojas verdes aderezadas con limón.

 

Como ves, son platos sencillos y muy ricos. Aunque es un ejemplo, la idea es que la alimentación anticándidas la hagas con acompañamiento para asegurar que no te dejas ningún nutriente fuera de tu menú. 

 

En mis sesiones de coaching nutricional 1:1 puedo acompañarte, y además tendrás acceso a la Escuela Come Sano y Quiérete donde mujeres como tú están siguiendo ya su pauta anticándidas y podrás compartir con ellas sensaciones, dudas y progresos. 

 

No tienes por qué hacerlo sola. Mira la información del acompañamiento aquí. 

 

¿Has seguido ya alguna vez una alimentación anticándidas? ¿Cómo fue tu experiencia? 

 

Una de las preguntas que más me hacéis es sobre qué suplementos recomiendo para complementar una alimentación saludable. 

Quiero recalcar la palabra “complementar” porque una idea errónea que suele aparecer es la de poder sustituir la alimentación equilibrada por un suplemento. 

La alimentación es la base de todo, y no hay nada que la pueda sustituir. Si tu menú se basa en verduras, en frutas, en cereales, legumbres y semillas, estarás aportando la mayoría (excepto la B12) de los nutrientes que necesita tu cuerpo, por lo que puedes estar tranquila. 

Aun así, debido al empobrecimiento de los suelos y a la monotonía en nuestras dietas, hay ciertos suplementos que pueden ser interesantes para asegurarnos el correcto aporte de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, o para aquellos momentos en los que nuestra salud necesita un apoyo extra. 

Por eso hoy quiero hablarte de los suplementos que recomiendo y dónde puedes conseguirlos. 

Suplementos para complementar tu alimentación saludable

Antes de seguir leyendo, quiero recordarte que los suplementos deben elegirse con cuidado porque cada cuerpo es único, y sin conocer tu caso personalmente no puedo recomendarte con exactitud lo que debes o no debes tomar. Si quieres que lo haga, podemos trabajar de manera individual, mira la info aquí. 

Dicho esto, aquí tienes unas sugerencias básicas de suplementación. 

 

Multivitaminas veganas

Un multivitamínico vegano de alta calidad te ayudará a cubrir muchas bases nutricionales en un solo suplemento. Es perfecto para ti si no quieres estar pendiente de tomar varias píldoras, ya sea porque no te gusta tragarlas, porque eres un poco despistada o porque prefieres la comodidad del todo en uno. 

Puedes encontrar multivitamínicos muy diferentes, dependiendo de factores como tu edad, tu dieta, embarazo, menopausia… Mira este ejemplo de Nutrilite. 

Si encuentras multivitamínicos muy diferentes y no estás segura de cuál es la mejor opción, una buena idea es pedir la opinión de un profesional. 

 

Vitamina B12

La vitamina B12 es crucial para el desarrollo del sistema nervioso. También previene la anemia y promueve el bienestar en general. 

Esta suplementación es crucial para los vegetarianos y veganos(aunque muchas personas omnívoras tienen también déficit de esta vitamina) ya que no se encuentra en alimentos de origen vegetal (o en tan pequeñas cantidades que es imposible alcanzar las necesidades diarias).

Si optas por la suplementación, elige siempre la metilcobalamina, busca un suplemento como este.  

 

Vitamina D3

La vitamina D desempeña un papel muy importante en la absorción de calcio, la inmunidad, la salud de la tiroides, la función pulmonar y cardíaca, y el control del azúcar en la sangre y la prevención de la diabetes.

La mayor fuente de esta vitamina es la exposición de nuestra piel al sol, y ya sabrás de sobra que por nuestro estilo de vida no nos exponemos mucho al sol durante el otoño, el invierno y la primavera.. 

Puede que tus niveles de D3 estén bajos, por lo que una buena opción es hacerte un análisis de sangre y comprobarlo. 

Aquí tienes un suplemento que puede irte muy bien. 

 

Suplemento de magnesio

Otro mineral que es interesante complementar en nuestra alimentación es el magnesio. Nuestro cuerpo necesita mucho magnesio para mantenerse en forma, combatir enfermedades y repararse a sí mismo. Casi todos tenemos carencias de magnesio.

Un correcto nivel de magnesio también ayuda a mantener estable el azúcar en la sangre y la frecuencia cardíaca, además de ayudar a combatir el estrés.

El magnesio está presente en el cacao puro, elaguacate, las semillas, las nueces y hojas verde oscuro, por ejemplo. Yo recomiendo un buen suplemento puede ayudarte a asegurar el suficiente aporte de este mineral tan crucial y necesario en nuestro organismo.. 

Te recomiendo la marca Natural Calm, puedes encontrarla aquí

 

Suplemento de zinc

El zinc también es un mineral fundamental, y la mejor forma de tomarlo es en forma de zinc citrato. 

Se trata de un mineral esencial para la regeneración de los tejidos celulares, es antioxidante, fortalece el sistema inmunológico y favorece la función cerebral. 

También es un buen suplemento para mejorar el cabello, la piel y las uñas, y ayuda a mantener unos huesos sanos. 

Si tienes deficiencia de zinc, te recomiendo incluir un suplemento como este

 

Suplemento probiótico 

Ya sabes la importancia de la salud intestinal, e incluir un suplemento probiótico puede ser un aliado a la hora de cuidar de tu sistema digestivo, 

Los probióticos ayudan a mantener un equilibrio de bacterias saludables en tu tracto gastrointestinal. También ayudan a mejorar la digestión, el sistema inmunitario y la absorción de nutrientes. 

Además, apoyan el proceso de desintoxicación del cuerpo, ayudan a prevenir infecciones por hongos e infecciones urinarias e incluso mantienen un estado de ánimo feliz.

Hay alimentos que te pueden ayudar a obtener probióticos, como el kéfir, kombucha, chucrut, miso y tempeh orgánicos. Y como lo cierto es que estos alimentos no suelen estar en nuestro día a día, un suplemento es una buena opción. Para la elección del probiótico adecuado para ti consulta con un profesional, especialmente si has tomado antibióticos en el último año.

 

Suplemento de Omega-3

Seguramente asocies el Omega-3 con el pescado, pero no es la única fuente: tambien puedes encontrarlo en semillas de lino, de cáñamo, en nueces y en semillas de chía. 

Es probable que la alimentación por sí misma no pueda obtener la cantidad recomendada, y lo notaras en una piel áspera y escamosa. 

Los suplementos a menudo se derivan del aceite de pescado, pero puedes obtener variedades a base de plantas hechas de algas. 

Si estás pensando en tomar suplementos para complementar tu alimentación saludable, te recomiendo contactar con un profesional que te asesore personalmente. Después de un análisis de sangre y de ver tu estilo de vida y tus necesidades, te recomendará lo que más se ajusta a tu condición actual. 

Y si tomas algún suplemento ya, ¿cuál es? ¿Lo compartes con nosotras? 

 

 

Sé que son muchos los que se cuestionan si realmente los licuados desintoxican. 

Excusados bajo ideas (totalmente válidas, por cierto) como que el cuerpo es capaz de desintoxicarse por sí solo gracias a sus propios mecanismos, afirman que no necesitamos limpiar nuestro organismo. 

Pero hay algo que va más allá, y eso es precisamente lo que quiero compartir contigo en este artículo. 

 

De la fase anabólica y catabólica

Nuestro cuerpo siempre está en una de estas dos fases. Cuando comemos y comienza nuestra digestión, entramos en la fase anabólica. Cuando terminamos, entramos en la catabólica, que es el momento en el que utilizamos la energía que le hemos dado al cuerpo al comer. 

Es en esta última, en la catabólica, en la que ocurre la mayor parte de la regeneración. Tenemos estudios que ya demuestran que un tiempo prolongado en este estado, lo que conocemos como ayuno, es muy beneficioso para la salud. 

¿Por qué? Verás: estar en ayunas hace que las células de nuestro cuerpo pasen del modo crecimiento al modo mantenimiento y reparación. Esto hace que las hormonas de nuestro cuerpo conduzcan a la reducción de la inflamación, una mayor sensibilidad a la insulina, un crecimiento celular más lento, una mejor función inmune y una reducción del estrés oxidativo. 

El ayuno también estimula la autofagia, un proceso de reparación que se encarga de eliminar los componentes dañados de las células y los tejidos. 

Es por esto que sí, podemos afirmar que el cuerpo tiene mecanismos de desintoxicación que funcionan todo el tiempo, y que la alimentación saludable rica en vegetales crudos nos va ayudar a sentirnos mejor, al igual que lo hace el ayuno. 

El ayuno intermitente nos permite permanecer el la fase catabólica por más tiempo, y los licuados de varios días son una forma de aprovechar los beneficios del ayuno intermitente y mejorar la eliminación de toxinas del cuerpo mientras le regalamos al cuerpo los nutrientes que nos pide. 

 

Hablemos del ayuno de licuados para desintoxicar

Disfrutar de un ayuno de licuados de vez en cuando nos permite obtener algunos de los beneficios del ayuno. 

Entre ellos, mejora la sensibilidad a la insulina y promueve la pérdida de peso. 

Y fíjate que digo “disfrutar”, y es que los efectos de hacer un ayuno de licuados se ven de inmediato, más allá de los beneficios para la salud a largo plazo: los primeros días notas ya como tu energía aumenta, comienzas a pensar con más claridad, tu piel y tu pelo mejoran, y además te sientes mucho más serena emocionalmente. 

Yo siempre recomiendo empezar las mañanas con un licuado en el des-ayuno para prolongar el efecto de ayuno que hacemos cada noche. Pero además, podemos potenciar este efecto manteniendo los licuados varios días. 

Si quieres hacerlo, lo mejor es que consultes a un profesional y lo hagas en compañía. Hace unas semanas que terminamos el Licúa y Ámate, y en el grupo de mujeres maravillosas que tenemos sentimos juntas los beneficios. 

Aun así, algunos consejos generales para hacer un ayuno de licuados para desintoxicar son:

  • Si no tienes experiencia, te recomiendo empezar poco a poco. Va a ser muy complicado que hagas un ayuno de 10 días si nunca has hecho uno. Lo mejor es empezar unas semanas incorporando un licuado por la mañana, y luego probar por un ayuno de 3 o 5 días. 
  • Si quieres mejorar tu salud, piensa que hacer un detox y al terminarlo volver a la mala alimentación es inútil. Lo ideal es tomar decisiones más saludables, llenando siempre tu plato de nutrientes (desde el amor) y no de alimentos que no te aportan nada. 
  • Los licuados deben ser principalmente de verduras y no de frutas. Puedes utilizar una fruta, pero no es recomendable usar más. 

 

Además un detox de licuados es un momento perfecto para dejarnos sentir, para volver hacia dentro y dejar salir todo lo que emocionalmente nos bloquea y nos impide avanzar. Es un reset, un nuevo comienzo, una manera de sanar por dentro y por fuera. Es como entrar en el quirófano de la Naturaleza, sales con los órganos renovados. 

Te invito a conocer la comunidad online de Begreenchica “Come Sano y Quiérete” en la que no solo hacemos detox regularmente juntas, también nos apoyamos, compartimos recetas saludables, masterclass de alimentación y mentalidad, y contenido exclusivo que te ayudará a diseñar el estilo de vida que quieres tener. 

 

>> Tienes toda la información aquí << 

 

Cuéntame, ¿qué piensas tú de los detox de licuados? ¿Has probado alguna vez alguno? 

 

Fuente: https://artoflivingretreatcenter.org/blog/juicing-detox/

 

Si has empezado a priorizar en tu menú las frutas y verduras, en especial de manera cruda, seguro que ya has comenzado a notar algunos cambios en tu cuerpo. 

Más allá de la mejora de tu piel, del aumento de energía o de la pérdida de peso, seguramente lo que más se note es en tu digestión. 

Muchas de vosotras me escribís comentándome que tenéis muchos más gases cuando tomáis batidos, o que algunas verduras crudas os hacen sentir más hinchadas. 

Si tú también lo has notado, puede que lo que esté detrás de todo esto es un exceso de fibra en tu alimentación. 

Hoy te cuento más sobre ella y sobre el efecto que tiene en tu cuerpo. 

¿Qué ocurre en tu cuerpo cuando estás consumiendo demasiada fibra?

Tu cuerpo puede lanzarte alguna de estas señales para advertirte que estás incluyendo demasiada fibra en tus comidas:

  1. Cólicos. Si tu cuerpo no puede romper toda la fibra correctamente, la digestión puede parar un momento o del todo, haciendo que sientas cólicos, calambres y las molestias que todas conocemos.
  2. Malabsorción de nutrientes. Un exceso de fibra puede causar que tu cuerpo sea incapaz de absorber minerales y vitaminas. Esto se ve especialmente reflejado en la malabsorción de calcio, magnesio, hierro y zinc. 
  3. Estreñimiento, probablemente el síntoma más común. Si comes demasiada fibra, puedes llegar a tener estreñimiento crónico. 
  4. Gases intestinales. Otro de los síntomas más frecuentes, se producen debido a la reacción de las bacterias naturales en el tracto digestivo. 
  5. Bloqueo intestinal, uno de los peores y más graves efectos secundarios del consumo excesivo de fibra. Al bloquearse, se impide que cualquier otro alimento pueda transitar hacia el final del sistema digestivo. 

Fibra soluble vs. fibra insoluble 

A la hora de hablar de fibra, nos encontramos con dos bien distintas:

  • Por un lado tenemos la fibra soluble, que es la que tiene la capacidad de disolverse en el agua. Cuando llega a nuestro sistema digestivo forma una sustancia de gel que en el intestino ayuda a mover la comida a través del tracto. 
  • Por otro, la fibra insoluble es la que no se disuelve en agua. Esto hace que los alimentos pasen más rápidamente a través del estómago y los intestinos. 

 

Comer mucha fibra puede llegar a ser muy perjudicial, especialmente para personas con problemas intestinales. Así lo demuestran ya varios estudios, entre ellos uno de la Academia Americana de Médicos de la Familia y uno del British Medical Journal.

Leía el otro día las conclusiones del profesor de Medicina y Gastroenterología de la Facultad de Medicina y Director del Manchester Servicio intestinal funcional Peter Whorwell, que había comprobado cómo las personas que tienen estreñimiento y a las que les cuesta movilizar sus residuos por su colon se veían realmente perjudicadas con la fibra insoluble. 

La razón es que la fibra insoluble le termina dando más trabajo al cuerpo, y esto hace que los problemas intestinales aumenten con ella. 

Por eso es útil conocer la diferencia entre la fibra soluble e insoluble, y conocer los alimentos que contienen cada tipo de fibra para tratar de priorizar otros que te sienten mejor, o incluirlos en tu alimentación solo en forma de licuado

En general, las verduras y los granos son más altos en fibra insoluble, mientras que las frutas, las semillas, legumbres y frutos secos como las nueces son más altas en fibra soluble. 

¿Cuál es la forma saludable de consumir fibra?

Aunque todo depende de cada intestino en concreto, en líneas generales lo ideal es incluir un licuado a diario que te asegure muchos de los nutrientes de los alimentos que contienen fibra insoluble

Ya sabes que cuando licuamos verduras dejamos fuera la fibra insoluble y absorbemos directamente todos sus nutrientes sin interferencias, y de manera instantánea. 

Puedes incluir más verdes en tu dieta en forma de ensaladas, pero priorizar los licuados de hoja verde te ayudará mucho. 

Paralelamente, puedes seguir incluyendo frutas enteras que contienen en su mayoría fibra soluble (la piel de la manzana y la pulpa de la piña contienen bastante fibra insoluble), mezclándolas con tus licuados para hacer batidos, o disfrutando de ellas directamente. 

También puedes elegir verduras al vapor como el brócoli, la coliflor o las coles de Bruselas, todo un manjar que tu cuerpo recibirá como un auténtico regalo. 

Si quieres leer más sobre salud intestinal, te recomiendo pasarte a leer este post en el que te hablo de los alimentos que reducen tus gases o este otro en el que hablamos del intestino permeable. 

Y por último, cuéntame: ¿tú también has notado que tus digestiones son diferentes desde que incluyes crudos en tu menú? 

 

Fuente: HMI Nutrition School – RawganicVegan

Si te has apuntado a la dieta cetogénica, o dieta keto (de la palabra “ketogenic” en inglés) o conoces a alguien que la esté siguiendo, lo que quiero compartir contigo hoy te interesa.

Porque una dieta baja en carbohidratos no convierte a tu cuerpo en una máquina de quemar grasa (como he leído por ahí cientos de veces), sino en un cuerpo débil y propenso a enfermedades muy graves.

Sí, querida. Una dieta para bajar de peso puede costarte la salud para toda la vida. ¿De verdad crees que merece la pena optar por esta opción?

Sé por experiencia que cuando no te sientes bien con lo que refleja el espejo eres capaz de  hacer casi cualquier cosa. Lo sé porque yo lo he hecho.

Por eso puedo decirte que no todo vale, y que si tu objetivo es perder peso para verte mejor, el camino para hacerlo es a través de un cambio de estilo de vida.

Esa será la única forma de hacer una transformación sostenible, desde el amor y alejándote de las restricciones que tanto daño le hacen a tu cuerpo y a tu mente.

Pero volvamos a la dieta keto.

Los fanáticos de esta dieta siempre hablan de lo bueno que es que su azúcar en sangre disminuya, pero el verdadero problema de la diabetes T2 y la pre-diabetes (y muchas otras enfermedades) es la resistencia a la insulina.

Y una dieta que restringe el azúcar en sangre altera la tolerancia a la glucosa.

Por otra parte, con la dieta keto tu microbiota cambia para ajustarse a la carencia de carbohidratos y fibra. Y el problema con esto es que cambia a bacterias que no producen butirato.

 

Dieta keto y butirato: cómo evitar una barrera intestinal dañada

Con la dieta keto las bacterias buenas del intestino no producen butirato, una sustancia vital para la salud de las paredes intestinales.

Ya te he hablado alguna vez de la importancia de la salud intestinal y de lo importante que es tener un equilibrio en las bacterias que habitan tus intestinos.

Cada vez que comemos, nuestras bacterias también lo hacen. Fruto de su proceso de “digestión” nacen unos ácidos grasos de cadena corta que, a su vez, sirven como alimento para las células de la pared intestinal. De entre todas, el butirato es la más importante.

Más simple todavía: nosotras le damos fibra a las bacterias y ellas nos dan butirato.

Con el butirato se alimentan las células epiteliales y de esta forma se protege la barrera intestinal.

Cuando todo este proceso no ocurre, la pared de nuestro intestino se debilita y aparecen grietas. Y por esas grietas empieza a pasar de todo, y mucho de este todo son sustancias tóxicas, a nuestra sangre.

Estas sustancias tóxicas son las que ponen en alerta el sistema inmune, reflejándose en inflamación, eccemas y urticarias en la piel, dolores de cabeza, musculares o articulares o enfermedades como la diabetes, la obesidad, el síndrome metabólico…  

Pero esto no acaba aquí.

Cuando las células epiteliales, que son las que se alimentan del butirato, no tienen su alimento, tratan de buscarlo por otro lado.

Y su segundo recurso para comer es la glucosa que les llega de la sangre.

La glucosa les da energía, pero se crea un ambiente lleno de oxígeno que asfixia a las bacterias buenas, haciendo que nos desequilibremos: como disminuyen las bacterias buenas y aumenta el número de bacterias que producen inflamación, la pared intestinal comienza a fallar. Y de ahí a padecer una enfermedad autoinmune sólo es cuestión de años.

Tu salud comienza en tu menú

Un menú nutritivo y completo que le haga feliz a tu cuerpo y a tu mente es el primer paso para estar saludable, y con ello estar en un peso adecuado.

Tratar de poner en peligro tu salud por perder unos kilos de más es una decisión de la que tarde o temprano te arrepentirás.

Las restricciones y los extremismos no equilibrados en el menú traen consecuencias en la salud siempre. Y, como ves, son mucho más serias de lo que podrías pensar, ya que muchas son consecuencias que te pueden acompañar durante el resto de tu vida.

Si quieres adelgazar, lo primero es comenzar a tratarte con amor. Esa reconexión contigo misma es la llave con la que podrás comenzar a tomar mejores decisiones.

Adelgazar es un efecto secundario de amarse y respetarse a través de la alimentación. SI es tu único objetivo, seguramente no será sostenible. El 95% de las personas que adelgazan con dietas restrictivas recuperan el peso y más. Porque no han aprendido a amarse y respetarse. cuando comen, sólo se castigan con más dietas restrictivas.

¿Y cómo comenzar este proceso de reconexión? Un buen primer paso es el programa Florece en Primavera, un programa que se apoya en el poder de los alimentos crudos, las hierbas medicinales y el mindfulnes para que las células de tu cuerpo se regeneren, se llenen de energía y te hagan sentir vital y rejuvenecida.

Haciendo el programa Florece en Primavera también:

  • Proveerás a tu cuerpo de los nutrientes que necesita para limpiar tu hígado y eliminar las toxinas almacenadas en las células grasas
  • Equilibrarás tus hormonas y reducirás tus antojos. Tu cuerpo se hará más sensible a la leptina y a la insulina y de forma natural y tendrás menos hambre.
  • Perderás grasa, volumen y peso.
  • Tendrás una oportunidad de establecer los cimientos para una transformación en tu vida, para renacer y florecer con la primavera.

 

Antes de despedirme, me gustaría saber tu opinión sobre la dieta keto. ¿La has hecho alguna vez? ¿Te ha funcionado? ¿Conoces a alguien que la siga?

 

A la hora de incluir las proteínas en nuestro menú, podemos elegir entre proteína vegetal o proteína animal.

Las proteínas son un nutriente esencial, sí, pero antes de continuar déjame darte algunos datos más:

  1. La mayoría de las personas come demasiada proteína.
  2. Una persona necesita aproximadamente 1 gramo de proteína diario por cada kilogramo de peso. Por ejemplo, si pesas 70 kilos, necesitarás unos 70 gramos de proteína.
  3. Un exceso de proteínas en tu dieta puede causar enfermedades cardíacas, daño renal, estreñimiento y otros desequilibrios.

 

Con esto quiero decirte que, como ves, esencial no quiere decir que sea mejor que otros nutrientes, ni que tengamos que abusar de la proteína. Porque esto último es precisamente uno de los primeros errores que solemos cometer.

Por eso hoy vengo a hablarte de la importancia de la proteína y de cómo puedes incluirla en tu menú de una manera saludable y respetuosa para tu cuerpo.

¿Para qué necesitamos exactamente las proteínas?

 

Las proteínas tienen un papel fundamental en muchos de los procesos en los que trabaja tu cuerpo.

Para que lo entiendas, el organismo las necesita para construir, por lo que son necesarias para desarrollar los músculos y los órganos, ya que la proteína forma la estructura básica de los tejidos (como tus uñas, tu piel, tus tendones…).

Algunas proteínas actúan como enzimas, señales o receptores. Otras se encargan de proporcionar una estructura com el colágeno, de facilitar el movimiento de oxígeno o la asimilación de nutrientes.

Por eso para que todo funcione correctamente, necesitamos incluir proteínas suficientes en nuestro menú.

Pero ojo, suficiente no significa más. La mayoría de las personas consumen más proteína de la que su cuerpo necesita. De hecho, más del doble como media (algunos casos incluso se triplica).

Las consecuencias de este exceso para la salud y tu bienestar pueden ser muy graves. Ten en cuenta que las proteínas, a diferencia de las grasas, no se pueden almacenar para utilizar en otro momento. Esto quiere decir que las proteínas de más que nos sobren el cuerpo las eliminará en un proceso que sobrecarga el organismo.

Este proceso altera el funcionamiento del hígado, de los riñones y debilita nuestro esqueleto. También nuestras hormonas pueden verse afectadas por la acidosis y aumenta la inflamación del cuerpo, reflejándose en cansancio o dolores de cabeza.

Como ves, un exceso de proteínas no te aporta nada bueno.

Estas son las proteínas que necesitas

 

Ya sabes que nuestra filosofía en esta comunidad de maravillosas mujeres se basa en las decisiones basadas en el amor, esas que nos permiten encontrar el equilibrio con el que sentirnos ligeras, fuertes y radiantes.

Y cuando no hay excesos, llegar a ese equilibrio es sencillo.

Al principio del artículo te hablaba de la cantidad aproximada de proteína que necesitas en tu dieta cada día. Recalco que es una cantidad aproximada, ya que depende de otros factores, pero es un dato que te puede ayudar a hacerte una idea.

Pues bien. Dentro de esa cantidad de proteína recomendada, hay distintos tipos que puedes escoger. Por un lado, tenemos la proteína animal, y por otro la vegetal.

Los dos tipos de proteína nos proporcionan cantidades adecuadas de todos los aminoácidos que nuestro cuerpo necesita, pero la proteína animal trae con ella grasa saturada, carnitina, colina, hierro hemo, sustancias relacionadas con la inflamación, el envejecimiento prematuro y otras enfermedades.  

Las proteínas vegetales, por su parte, tienen beneficios como:

  • Son ricas en antioxidantes.
  • No sobrecargan el hígado o los riñones.
  • Contienen menos grasas y no aportan colesterol.
  • Aportan minerales, vitaminas, fibra y son más fáciles de digerir.

Como ves, la decisión entre consumir proteína vegetal o proteína animal puede marcar la diferencia en tu día a día, en tu salud y en tu cuerpo.

¿Dónde encontrar proteínas vegetales?

 

Proteína Vegetal o Proteína Animal

Los alimentos ricos en proteínas vegetales son:

  • Legumbres: garbanzos, lentejas, judías… ¡Buenas noticias para las amantes del hummus!
  • Frutos secos: además de proteínas, incluirás omega 3 y 6.
  • Cereales como la avena, quinoa o seitán son una fuente de proteína vegetal.
  • Hortalizas como los guisantes, y vegetales como las espinacas, el berro, la alcachofa y el brócoli lo son.

 

Tienes muchísimas opciones para escoger tu proteína diaria y disfrutarla de una manera respetuosa, sostenible y saludable para tu cuerpo.

Cuando tomas mejores decisiones, incluyendo siempre vegetales, todo comienza a transformarse. Si ahora comienzas a decidir escoger otro tipo de proteína, verás cómo la transformación es mucho más positiva.

Recuerda que todo se basa en decisiones y no en restricciones. Si quieres disfrutar de un plato de proteína animal, hazlo. Pero hazlo sabiendo que es una decisión basada en la información que ya sabes 🙂

Cuéntame: ¿eres de las que no concibe su vida sin proteína animal? ¿O ya incluyes en tu menú casi siempre la vegetal?

Tener gases es absolutamente normal, ya que son parte del proceso digestivo.

Pero seamos sinceras, ¿quién no se ha sentido incómoda alguna vez con sus gases?

O peor aún, puede que esos gases nos hagan sentir molestias y dolor. Que levante la mano la que no se haya sentido así.

Seguramente sabes de lo que te hablo. La buena noticia es que podemos hacer cosas para disminuir los gases y que lo podemos hacer de manera natural, a través de lo que ponemos en nuestro plato.

Hay muchísimos alimentos que nos pueden ayudar a reducir los gases de una forma natural. Pero antes de hablarte de ellos, vamos a aclarar cuando los gases no son normales.

 

¿Son estos gases normales?

 

Como te decía, tener gases es algo totalmente normal.

Durante la digestión, las bacterias buenas del intestino (en este artículo te hablo un poco más sobre ellas) fermentan los alimentos que no están digeridos del todo en el intestino delgado.

Si comes demasiados alimentos que producen gases, o mucha fibra, y bebes poca agua, es normal que experimentes gases y algunas molestias relacionadas con ellos.

También pueden aparecer si tragas mucho aire por comer rápido. ¿Cuántas veces masticas cada bocado? Si no masticas, los gases te lo recordarán al hacer que sientas tu barriga hinchada y la cinturilla del pantalón apretada.

Beber mucha agua y reducir las porciones (comiendo más despacio y masticando) pueden ayudarte con tus gases, además de los alimentos que te voy a recomendar más adelante.

Pero hay dos problemas intestinales que debes revisar si te sientes identificada con síntomas un poco más extremos y que no mejoran a pesar de cambiar de hábitos.

Sibo

 

El Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (conocido como SIBO por sus siglas en inglés) es un síndrome en el que hay excesivas bacterias en el intestino delgado que normalmente se encuentran en el intestino grueso.

Estas bacterias se alimentan y fermentan los carbohidratos no digeridos en tu intestino delgado, causando una acumulación de hidrógeno y/o gas metano.

Se asocia a síntomas tales como: flatulencia excesiva, náuseas, hinchazón y dolor abdominal.

Si sientes que te identificas con esto, lo mejor es que consultes con tu especialista para abordar el problema de tus gases.

Síndrome del intestino irritable

También conocido como colon irritable, es un problema que afecta al intestino grueso y que causa además de gases, cólicos abdominales y cambios en el ritmo intestinal (diarrea o estreñimiento).

Llegar a la raíz del síndrome del intestino irritable te permitirá acabar con los gases, la hinchazón y estos desajustes tan molestos. También se ha demostrado que una dieta Fodmap puede ser muy beneficiosa en estos casos.

Aclarado esto, vamos a ver qué alimentos pueden ayudarte a reducir tus gases (mientras disfrutas con tu menú).

 

5 alimentos que reducen tus gases

 

Incluye estos alimentos regularmente si quieres reducir el hinchazón y los gases:

1.Apio

El apio es un 95% agua y tiene un alto contenido en potasio, por lo que es perfecto para combatir la retención y la sensación de hinchazón.

Durante muchísimo tiempo, el apio ha sido utilizado para problemas digestivos. De hecho la fibra que contiene viene muy bien para favorecer los movimientos intestinales saludables, regulando así tanto el estreñimiento como la diarrea.

Lo mejor para utilizar el apio contra los gases es no consumirlo crudo. Puedes cocinarlo para ablandar las fibras no digeribles o hacerte una infusión natural con él.

 

2.Plátanos

Los plátanos son ricos en potasio. De hecho, un plátano mediano contiene aproximadamente 422 mg de este mineral, un valor muy positivo para ayudar a nuestro cuerpo a mantener el equilibrio en su hidratación.

Los plátanos también son una fuente de almidón resistente, algo que ayuda a aliviar los gases atrapados que causan la hinchazón.

alimentos que reducen tus gases

3.Jengibre

El jengibre se ha utilizado con fines medicinales desde hace miles de años. Su sabor picante aromatiza tus recetas de una manera única y a la vez es un alimento perfecto para la salud digestiva de tu cuerpo.

Estudios como este han demostrado cómo es un alimento curativo capaz de aliviar la hinchazón ya que ayuda a estimular el vacío del estómago. También es un agente antiespasmódico, contribuyendo al tracto intestinal.

Incorporar jengibre de manera regular ayuda a mejorar la composición de la flora intestinal, eliminando las bacterias malas del intestino.  Su consumo también ayuda a evitar las putrefacciones intestinales, las mismas que nos hinchan y nos provocan gases.

 

4.Espinaca

En la espinaca también es protagonista el magnesio. Una taza aporta el 40% de la cantidad diaria recomendada.

El magnesio sintetiza las proteínas y activa las enzimas que nos ayudan a descomponer los alimentos en componentes más pequeños, favoreciendo el proceso digestivo.

También nos ayuda a mantener la regularidad intestinal, relajando los músculos del tracto digestivo y ablandando las heces.

Lo mejor es la versatilidad que tienen las espinacas: las puedes incluir en batidos, licuados,  ensaladas, purés… Tienes muchísimas opciones.

 

5. Pepino

Los pepinos contienen un flavonoide llamado quercetina que combate los radicales libres inflamatorios y reduce las reacciones alérgicas.

Este componente que puede aliviar la hinchazón del vientre al reducir la inflamación gastrointestinal.

Y, al igual que ocurre con el apio, tiene un gran porcentaje de agua (en este caso, del 96%).

Incluyendo pepinos en tu menú también equilibras los niveles de sodio, eliminas el exceso de agua y ayudas a liberar los gases atrapados.

Lo mejor como siempre es que trates de mimar tu alimentación. Recuerda que no hay una fórmula universal que funcione para todas ni tampoco soluciones rápidas que trabajen como un parche.

Cuando comienzas a ver desequilibrios en tu digestión, lo mejor es trabajar a un nivel mucho más profundo, desde el autoconocimiento y el amor, y tratar de buscar el verdadero origen, la raíz.

Un estilo de vida saludable, con hábitos positivos para tu cuerpo y mente, serán el pilar fundamental. Y recuerda que para hacer estos cambios puedes apoyarte en mujeres que caminan por el mismo sendero que tú, como las de la maravillosa Comunidad Come Sano y Quiérete.

¿Eres de las que suele tener bastantes gases? ¿Qué haces para sentirte mejor? Me encantará leerte justo aquí abajo, en los comentarios.

¿Sabes que detrás de los problemas de piel o de tus alergias podría estar el intestino permeable?

El intestino es el lugar en el que habita el 80% de nuestro sistema inmunológico y donde se produce el 95% de la serotonina (el neurotransmisor primario responsable de su estado de ánimo).

Eso significa que si tu intestino está sano, es probable que tú también lo estés 🙂

Sin embargo, hay una afección llamada intestino permeable que es mucho más común de lo que piensas y que te aleja de tu salud intestinal. Es más, ahora mismo hay millones de personas luchando contra el intestino permeable sin saberlo.

Por eso mismo hoy quiero hablarte de las 9 señales que te indican que tienes un intestino permeable.

¿Qué es el intestino permeable?

Para que lo entiendas, quiero que pienses en tu intestino como si fuera un puente levadizo.

Lo normal que tu intestino funcione como un puente que permite que botes diminutos (micronutrientes) pasen por tu tracto intestinal y lleguen al torrente sanguíneo.

Pero hay ciertos factores externos, como toxinas o estrés, que rompen las uniones estrechas en la pared intestinal y dejan abierto el puente levadizo.

Esto hace que tu intestino tenga fugas y que barcos mucho más grandes que nunca debieron atravesar, como toxinas o partículas de alimentos no digeridos, escapen a tu torrente sanguíneo.

Si esto está ocurriendo, la respuesta inmune puede aparecer en la forma de cualquiera de los nueve signos de que tienes un intestino permeable.

9 señales que te indican que tienes intestino permeable

Las señales de que tienes un intestino permeable pueden ser:

  1. Problemas digestivos como gases, distensión abdominal, diarrea o síndrome del intestino irritable.
  2. Alergias alimentarias o intolerancias alimentarias.
  3. Dificultad para concentrarse.
  4. Desequilibrios del estado de ánimo como depresión y ansiedad.
  5. Problemas en la piel como el acné, la rosácea o el eczema
  6. Alergias estacionales o asma.
  7. Desequilibrios hormonales como períodos irregulares.
  8. Enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, la tiroiditis de Hashimoto, el lupus, la psoriasis o la enfermedad celíaca
  9. Diagnóstico de fatiga crónica o fibromialgia

 

Si te identificas con algunas de estas señales, puede que su origen esté en el intestino permeable.

Los principales culpables de que esto ocurra son los alimentos, las infecciones, las toxinas y el estrés.

De hecho, el gluten es la causa número uno del intestino permeable. El gluten hace que las células intestinales liberen zonulina, una proteína que puede romper las uniones estrechas en el revestimiento intestinal.

También se sospecha de otros alimentos inflamatorios como los lácteos o alimentos tóxicos como el azúcar y el alcohol.

Las causas infecciosas más comunes son el crecimiento excesivo de cándida, los parásitos intestinales y el crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado.

Las toxinas vienen en forma de medicamentos, esteroides, antibióticos y medicamentos reductores de ácido, así como toxinas ambientales que incluyen mercurio, pesticidas y BPA de los plásticos. El estrés también puede contribuir a un intestino con fugas.

Si todo esto resuena contigo pero no sabes por dónde empezar, yo te puedo guiar. Juntas haremos cambios en tu estilo de vida para que desde el amor recuperes tu bienestar, te sientas mucho más energética y liviana.

Me encantará leer si ya conocías el intestino permeable y si te has sentido identificada con alguna de las 9 señales.

Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22109896

El secreto para tener una piel lisa, jugosa y sana no está en el último tratamiento innovador.

Tampoco en las cremas que te compres, ni en el contorno de ojos, el remedio anti acné ni en la loción hidratante intensiva recién llegada de Noruega.

Es más, aunque consiguieras ver algún tipo de cambio con este tipo de productos, tarde o temprano volverías al principio.

¿Has visitado dermatólogos y dermatólogos sin encontrar mejoría? Mi experiencia me dice que la solución puede comenzar en tus intestinos.

Porque una piel sana solo se consigue mimando tu alimentación.

Cuando le prestas atención a tu menú, comiendo de una manera consciente y desde el amor hacia tu cuerpo, tu piel cambia radicalmente.

Los primeros cambios que ves son una piel más hidratada, más lisa, más tersa. Pero, lo más importante: será una piel que tendrá salud.

Ya hemos hablado alguna vez que tu piel es el órgano más grande y la primera defensa que tiene nuestro cuerpo contra los ataques del exterior.

La piel está conectada con todos nuestros rincones, incluyendo el intestino. Y es aquí donde la cosa se pone interesante.

Hoy quiero hablarte de cómo conseguir una piel radiante cuidando de la salud de tu intestino.

Piel radiante, salud vibrante

 

¿Sabías que más del 70% de nuestro sistema inmunológico está en nuestro intestino?

Una flora intestinal desequilibrada puede ser el escenario perfecto para que aparezcan candidiasis o enfermedades autoinmunes como alergias y eccemas (de esto te hablo con más detalle en Los 4 jinetes del apocalipsis de tu enfermedad autoinmune)

El trabajo de nuestro intestino es mantener a raya las toxinas y la inflamación. Y el de nuestra piel, eliminar las sustancias que aparecen en este enfrentamiento.

Por eso quiero que entiendas la importancia de la la conexión intestino-piel.

Cuando las condiciones en tu intestino no son las más óptimas, la piel será el primer lugar en el que se reflejará.

Un intestino sano se refleja en una piel preciosa, y será capaz de sintetizar vitaminas y minerales que benefician nuestra piel, como las vitaminas B, tiamina y riboflavina.

Pero ojo, que esta comunicación también puede hacerse a la inversa.

Si sufres daños en tu piel, como quemaduras o cortes, las bacterias intestinales se verán afectadas. De hecho, hay estudios como este que han demostrado que las lesiones por quemaduras en realidad aumentan la permeabilidad de tu intestino y hacen que las bacterias se muevan de tu intestino a tu torrente sanguíneo y otras áreas.

Por eso es importante también tratar de cuidarnos de las pequeñas heriditas, quemaduras y otros daños lo máximo posible.

Consejos para una piel sana en un cuerpo sano

 

Si quieres tener una piel reluciente, el primer paso es comenzar a mirar tu alimentación desde otros ojos. ¿Cuáles son los irritantes que te causan inflamación intestinal?

La mejor manera de saberlo es detectando aquello que nuestro tu cuerpo no tolera bien. Cada mujer es un mundo y es imposible generalizar, pero para que te hagas una idea podrían ser desde los lácteos, el gluten o el maíz hasta la soja o los huevos.

Por supuesto todo alimento procesado y lleno de azúcar provocará un desajuste en tu organismo. De ahí la importancia de priorizar siempre alimentos naturales.

Otro consejo es el de mantenerte hidratada. Beber agua pura es la mejor manera de hacerlo.  

La vitamina D tiene un papel protagonista en la salud de tu piel, ya que es compatible con el crecimiento, la reparación y el metabolismo de sus células.

Planifica paseos para llenar tu piel de sol y apóyate en un suplemento de vitamina D. De esto te hablo más en este artículo.

Y por último no te olvides de eliminar los tóxicos en tu piel: jabones, perfumes y lociones con miles de químicos se absorben en tu piel y llegan tus intestinos, entorpeciendo el trabajo natural de nuestro cuerpo.

Prueba con estos pequeños hábitos y verás como notas la diferencia. Así lo han hecho las mujeres maravillosas de la Comunidad Come sano y Quiérete.

Lo que más te gustará de esta comunidad es que nunca más te sentirás sola: siempre estarás sostenida y podrás compartir todas tus dudas e inquietudes. Si quieres formar parte, te estamos esperando: haz clic para ver la información de la comunidad.

¿Estás preparada para ver como tu piel se ve mucho más bonita, luminosa y lisa? Cuéntame si conocías la relación entre la piel y la salud intestinal.

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